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Iglesia católica en Argentina

Fieles católicos afuera de la Catedral metropolitana de Buenos Aires durante la transmisión de una misa del papa Francisco, de nacionalidad argentina.

La Iglesia católica está presente en Argentina, donde se estima que cuenta con 33 millones de católicos bautizados, aproximadamente el 89,25% de la población.[1]​ De acuerdo con la CIA Factbook la cifra asciende a 92 %, pero solo el 20 % practicaría su fe regularmente (como por ejemplo, asistentes a misa cada domingo durante el Año Litúrgico).[2]

El arzobispo de Buenos Aires, actualmente Mario Aurelio Poli, es el Primado de la iglesia católica argentina.[3]​ El anterior arzobispo de Buenos Aires fue Jorge Mario Bergoglio, que desde el 13 de marzo de 2013 es el actual papa Francisco.

HistoriaEditar

Época virreinal y organización nacional (1776-1930)Editar

Gracias a la célebre bula del papa Pablo III Sublimis Deus de 1537 que declara a los indígenas hombres con todos los efectos y capacidades de cristianos, hubo un gran contraste entre la colonización española, la anglosajona y francesa en América.[4]​ En el Imperio Español la unidad social se concebía a través de la unidad de la Fe de la Iglesia católica.

Durante el período colonial español, la iglesia católica se convirtió en el principal proveedor de la presencia cristiana y del servicio social religioso en los diferentes virreinatos españoles en América del Sur, incluyendo el territorio que más tarde se convertiría en la actual República Argentina.

Tras la Revolución de Mayo en 1810 primero, y, luego con la independencia de España en 1816 existieron desacuerdos dentro de la élite gobernante nacional sobre el grado de influencia de la iglesia en el país. Sin querer ofender a España, el papado condenó las revoluciones barriendo América del sur en el tiempo y creando una relación contenciosa con la Nación Argentina en ciernes que terminará resolviéndose definitivamente en 1966 con el concordato entre la República Argentina y la Santa Sede.

Reforma eclesiástica de RivadaviaEditar

Entre 1820 y 1824 gobernó Buenos Aires Martín Rodríguez, cuyo ministro Bernardino Rivadavia impulsó una reforma eclesiástica modernizando un sector de la sociedad que no había tenido cambios desde la época anterior a la Revolución de Mayo. Esta reforma incluyó la supresión de los diezmos, el traspaso al Estado de algunos de los bienes de las órdenes religiosas, como los del Santuario de Luján, de los de la Hermandad de Caridad, del Hospital de Santa Catalina y otros.[5]​ En oposición a la reforma el 19 de marzo de 1823 estalló la "Revolución de los Apostólicos" encabezada por Gregorio García de Tagle en la que participaron ilustres ciudadanos como Domingo Achega, Mariano Benito Rolón, Ambrosio de Lezica (padre) entre otros pero fracasó después de varias horas de lucha.

Los despojos arbitrarios y unilaterales de la administración rivadaviana junto con el rol de la Iglesia Católica en la génesis de la nacionalidad argentina son causa de la reparación histórica que fundamenta el actual sostenimiento del culto católico en la Argentina, reglamentado por la Ley 21.540 sobre la "Asignación a determinados dignatarios pertenecientes al Culto Católico Apostólico Romano". [6]

Relación a partir de la Organización NacionalEditar

De todas formas se estableció en la primera Constitución Argentina, (unitaria) promulgada en 1819 -en su artículo 1º- En la de 1826 (también unitaria) -en su artículo 3º- y luego en la federal del año 1853, en su artículo 2º, -aún vigente con sus modificaciones- reserva un lugar especial para la iglesia católica, religión mayoritaria entre la población.

Durante las guerras por la independencia, el Estado, confiscó muchos bienes de los templos para sostener a los ejércitos.[cita requerida] Por esta razón, tras la caída de la tiranía de Juan Manuel de Rosas, en la batalla de Caseros, al redactarse la Constitución de 1853 se reconoce esa deuda en el mencionado artículo 2º.

Las relaciones iglesia-estado en el siglo XIX se caracterizaron por una serie de conflictos entre el gobierno argentino y la iglesia sobre las cuestiones de la educación laica obligatoria, el matrimonio civil y el nombramiento gubernamental de las autoridades religiosas. La Argentina y la Santa Sede rompieron relaciones diplomáticas en la década de 1880 por estos temas y se requirieron casi 20 años para restablecerlas.

Primera mitad del Siglo XXEditar

 
Eugenio Pacelli, después Pío XII en 1934 junto al presidente argentino Agustín Pedro Justo.
 
Congreso Eucarístico celebrado en Buenos Aires en el año 1934.

El XXXII Congreso Eucarístico Internacional de 1934 se realizó en Buenos Aires, Argentina entre el 9 y el 14 de octubre de 1934 con la presencia de Eugenio Pacelli, futuro papa Pío XII. Fue el primero en celebrarse en América Latina y el tercero en América después de los realizados en Montreal y Chicago.

El mismo día que el mártir Héctor Valdivielso Sáez —el primer santo argentino— entregó su vida el 9 de octubre, comenzó el Congreso Eucarístico Internacional de 1934 que marcó un renacimiento del catolicismo argentino, un hito a partir del cual se inició una vida nueva de la Iglesia en la Argentina, aumentaron las diócesis, crecieron las vocaciones, se construyeron nuevas parroquias, y el laicado cobró conciencia de su importancia en la Iglesia. Por la magnitud de las multitudes que asistieron a los actos públicos, nunca antes vistas, fue el hecho de masas más importante del país hasta esa fecha y, para algunos historiadores, la movilización más grande que se haya producido en la Argentina hasta la fecha.[7]​.

Las relaciones mejoraron a principios del siglo XX, con varias administraciones conservadoras trabajando con la Santa Sede para sentar las bases de una relación mutuamente aceptable, que implicó, entre otras cosas, la permisividad estatal hacia la educación religiosa en las escuelas públicas. Derrocado el gobierno de la Década Infame, la dictadura subsiguiente y los ocho primeros años del gobierno de Juan Domingo Perón presenciaron la continuidad de la fluida relación entre Estado e Iglesia católica.

Décadas del 50 y 60: de la crisis al concordatoEditar

A fines de 1954, por razones que nunca se explicaron del todo, el presidente Perón rompió relaciones con la Iglesia católica e inició un enfrentamiento con la misma, durante el cual el gobierno suprimió el carácter de días no laborables a ciertas festividades religiosas católicas, introdujo la ley de divorcio,[8][9]​ permitió la apertura de establecimientos para ejercer la prostitución,[10][11]​ prohibió las manifestaciones religiosas en los lugares públicos,[12]​ y la municipalidad de Buenos Aires prohibió a los comerciantes exponer pesebres u otras figuras religiosas en conmemoración de la Navidad.[13]

 
Iglesia de San Ignacio después de la quema de iglesias del 16 de junio de 1955 perpetrada por los seguidores del presidente Juan Perón.

El 11 de junio de 1955, pese estar prohibida por la ley 14.400, se realizó la celebración pública de la fiesta de Corpus Christi, con una concurrencia estimada en unas 200 000 personas. El mismo día 11 el gobierno acusó a los manifestantes, además de por los daños, de haber quemado una bandera argentina y se abrió una investigación judicial. Al día siguiente, un grupo de choque afín al peronismo, la Alianza Libertadora Nacionalista, intentó quemar la Catedral de Buenos Aires, acción que fue impedida por miembros de la Acción Católica Argentina y la UNES.[14][15][16][17]

El 16 de junio de 1955 se produjo un intento de golpe de estado y de asesinato del presidente Perón, que derivó en el Bombardeo de Plaza de Mayo y sus adyacencias, con el saldo de más de 300 civiles asesinados. En respuesta, manifestantes peronistas destruyeron varias iglesias y se produjeron unos 800 encarcelamiento de presos políticos, entre ellos centenares de sacerdotes, como los obispos Miguel de Andrea y Gustavo Franceschi,[18]​ y sólo en la Provincia de Buenos Aires cerca de mil curas quedaron detenidos e incomunicados.

Las relaciones de la Iglesia católica con la dictadura que derrocó a Perón y con el gobierno de Arturo Frondizi fueron menos conflictivas. En 1966 se firmó el Concordato que formalizó las relaciones entre Argentina y la Santa Sede y aún rige las relaciones entre ambas, y que especifica que es la Sede Apostólica quien controla en exclusividad los nombramientos de las autoridades religiosas del país.[cita requerida]

Los años 60, 70 y 80Editar

Desde mediados de la década del 60, las relaciones entre iglesia y Estado se caracterizaron por conflictos con organizaciones guerrilleras de izquierda, conflictos sobre abusos contra los derechos humanos y las injusticias económicas endémicas. Durante este período la teología de la liberación alcanzó un gran auge, que coincidió con el período ascendente de las agrupaciones armadas de izquierda, a la cual adscribieron algunos sacerdotes y numerosos laicos católicos. Con el incremento de la violencia política durante el llamado tercer peronismo (1973-1976) aumentó la influencia de los sectores conservadores en la Iglesia, y mucho más aún tras el último golpe de Estado, en marzo de 1976, que dio paso a una sangrienta dictadura militar, caracterizada por violaciones de los derechos humanos por parte del gobierno.[cita requerida]

Las posturas adoptadas por las autoridades de la Iglesia durante este período fueron muy personales. Dependiendo de cada caso, fueron desde el abierto apoyo de algunos obispos y sacerdotes a los grupos armados de izquierda, hasta el explícito apoyo a la dictadura y a las torturas y asesinatos por parte de la misma. La gran mayoría del clero permaneció al margen, fuera porque ignorase los hechos producidos o porque optó por no involucrarse en los mismos.[cita requerida]

La primera visita pastoral de un papa a la Argentina tuvo lugar en 1982, cuando finalizaba la guerra de las Malvinas: Juan Pablo II tenía prevista una visita pastoral a Inglaterra, muy importante para las relaciones ecuménicas con la iglesia anglicana, y sin embargo no quiso desairar a los católicos argentinos. Envió una carta al pueblo argentino[19]​ y llevó adelante una breve visita al país.

Retorno a la democraciaEditar

 
Multitudinaria procesión en el Noroeste Argentino

Con el retorno a la democracia en 1983, hubo un regreso a los debates anteriores, incluyendo la situación de los niños nacidos fuera del matrimonio, casamiento y divorcio. Los desacuerdo sobre estos temas fueron muy fuertes durante la administración del presidente Raúl Alfonsín, quien, por ejemplo, no dudó en responder desde el púlpito las homilías de dos sacerdotes durante sendas misas.

Durante 1987 se produjo la segunda visita pastoral del papa Juan Pablo II a la Argentina, con importante participación de la juventud, ya que durante esta segunda visita pastoral se realizó la primera Jornada Mundial de la Juventud, una iniciativa del Papa y del cardenal argentino Eduardo Pironio. Fue durante la misma que se entonó por primera vez un cántico que después recorrerá toda América y el mundo: "Juan Pablo segundo, te quiere todo el mundo"

Durante la administración del presidente Carlos Saúl Menem 1989 - 1999 se declara el 25 de marzo el "día del niño por nacer" que el propio Menem promovió en apoyo de la defensa de la vida del no-nacido. Menem fue reconocido por el papa Juan Pablo II por su dedicación a esta causa. Varios obispos prominentes de la Argentina condenaron las políticas económicas de Menem debido a que resultaban en un notorio aumento de la pobreza.

Relaciones entre la Iglesia y los gobiernos de Néstor y Cristina KirchnerEditar

 
Aunque aceptaba las uniones civiles, el cardenal Bergoglio manifestó su rechazo a la ley 26.618 (Matrimonio entre personas del mismo sexo) promovida por el gobierno de Cristina Fernández.

Las relaciones entre iglesia y estado experimentaron algunos momentos de tensión durante el gobierno de Néstor Carlos Kirchner. Las relaciones con el Cardenal Primado Jorge Mario Bergoglio fueron muy tirantes, ante lo cual el gobierno evitó la participación en los Te Deum en la Catedral de Buenos Aires, incluidos los correspondientes a los aniversarios de la Revolución de Mayo.[cita requerida]

Se suscitaron conflictos, tales como el desplazamiento del obispo castrense Antonio Baseotto, quien se opuso a las manifestaciones del Ministro de salud, Ginés González García, a favor de la despenalización del aborto y el reparto de preservativos a los jóvenes con una cita que fue interpretada como incitación a la violencia. Comunicadores vinculados al gobierno, como Horacio Verbitsky, difundieron notas y libros dedicados a acusar a muchos clérigos de colaboracionismo con las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura de Jorge Rafael Videla.[cita requerida]

Néstor Carlos Kirchner fue sucedido en el año 2007 por su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, que se define como católica.[20]​ Durante su mandato se sancionó la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, que mantuvo elevada la conflictividad entre el gobierno y la Iglesia. La Iglesia católica, junto con fieles de denominaciones protestantes organizaron protestas contra dicha reforma. El ex arzobispo de Buenos Aires y actual Papa, Jorge Bergoglio, emitió una declaración a los legisladores que se oponen a la votación llamando el esfuerzo "un movimiento por el padre de mentiras para confundir y engañar a los hijos de Dios". Y en un Sínodo de obispos de la Argentina, en una rara declaración política, exhortó a los católicos a oponerse a los políticos que apoyaron el proyecto de ley.[cita requerida]

Pese a estos puntos divergentes la presidenta manifestó varias veces su oposición a la legalización del aborto durante sus dos mandatos.[21]​ A poco de asumir su segundo mandato la presidenta reafirmó esta postura en una reunión de más de 45 minutos que mantuvo con la cúpula del episcopado.[22]​ y bloqueó el debate en la Cámara de diputados cuando integrantes de su partido propusieron llevarlo adelante vaciando la comisión correspondiente.[23][24]

Asimismo, al momento de enviar al Congreso el proyecto de Código Civil y Comercial aprobado en 2015, Cristina Kirchner hizo lugar a varias demandas de la Iglesia entre las que se cuentan: la consideración del inicio de la vida desde la concepción, la filiación post mortem y la prohibición de maternidad por subrogación de vientres.[25]

La elección de monseñor Bergoglio como papa, con el nombre de Francisco, llevó a una mejora en las relaciones entre la iglesia católica y el gobierno nacional. La presidenta se reunió repetidamente con el papa, en Roma y en otros países, y su relación como mandatarios fue muy fluida.

Papa argentinoEditar

 
Francisco, el primer papa de la Iglesia católica nacido en América.

Jorge Mario Bergoglio, S.J fue cardenal y arzobispo de Buenos Aires (Argentina), ordinario para la fe de rito oriental de los residentes en Argentina y desprovistos de ordinario del mismo rito. Nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. Estudió y se diplomó como Técnico Químico, para después escoger el camino del sacerdocio y entrar en el seminario de Villa Devoto.

El 11 de marzo de 1958 ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús, ha realizado estudios humanísticos en Chile, y en 1963, de regreso a Buenos Aires, se licenció en Filosofía en la Facultad de Filosofía del Colegio «San José» de San Miguel.

De 1964 a 1965 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe, y en 1966 enseñó la misma materia en el colegio de El Salvador de Buenos Aires.

De 1967 a 1970 estudió Teología en la Facultad de Teología del Colegio «San José», en San Miguel, donde se licenció.

El 13 de diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote.

En el curso 1969-71, superó la tercera probación en Alcalá de Henares (España) y el 22 de abril hizo la profesión perpetua. Fue maestro de novicios en Villa Barilari, en San Miguel (1972-1973), profesor de la Facultad de Teología, Consultor de la Provincia y Rector del Colegio Massimo. El 31 de julio de 1973 fue elegido provincial de Argentina, cargo que ejerció durante seis años. Entre 1980 y 1986 fue rector del Colegio Massimo y de la Facultad de Filosofía y Teología de la misma casa y párroco de la parroquia del Patriarca San José, en la diócesis de San Miguel. En marzo de 1986 se trasladó a Alemania para concluir su tesis doctoral, y sus superiores lo destinaron al colegio de El Salvador, y después a la iglesia de la Compañía de Jesús, en la ciudad de Córdoba, como director espiritual y confesor.

El 20 de mayo de 1992, Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio del mismo año recibió en la catedral de Buenos Aires la ordenación episcopal de manos del cardenal Antonio Quarracino, del nuncio apostólico monseñor Ubaldo Calabresi y del obispo de Mercedes-Luján, monseñor Emilio Ogñénovich.

El 13 de junio de 1997 fue nombrado arzobispo coauditor de Buenos Aires, y el 28 de febrero de 1998, arzobispo de Buenos Aires por sucesión, a la muerte del cardinal Quarracino.

El 13 de marzo de 2013 fue elegido papa tomando el nombre de Francisco. Es el primer papa de América y el primer papa jesuita.

FinanciamientoEditar

La Iglesia católica cuenta con financiación estatal, apoyada en el artículo segundo de la Constitución Nacional que asegura el "sostenimiento del culto católico apostólico romano", aunque no indica la forma en que dicho sostenimiento debe hacerse. La regulación concreta de este sostenimiento está dada por una serie de leyes sancionadas durante la dictadura cívico militar de 1976 y que no fueron derogadas en los años de democracia posteriores. Estas leyes fueron el resultado del concordato que Jorge Rafael Videla firmó con el Vaticano en 1979. De este modo, una ley de ese año firmada por Videla asegura a obispos y arzobispos un salario equivalente al 80% del de un juez federal de primera instancia, mientras que a los Obispo Auxiliares y al Secretario general del Episcopado les corresponde el 70%.[26]​ Como antecedente, una ley de 1977 también signada por Videla, otorga una asignación vitalicia a los obispos eméritos y auxiliares. Una tercera, de 1980, da asignaciones por zona desfavorable. En 1983 (poco antes de la caída de la dictadura militar) una ley obliga al Estado a dar asignaciones a los obispos residentes una suma por cada seminarista de su jurisdicción; este es una de las transferencias más cuantiosas del Estado a la Iglesia y deriva de una partida presupuestaria especial. Adicionalmente, el clero cuenta con otros privlegios otorgados por leyes tales como jubilaciones graciables (otorgadas sin aportes, 1981) y pasajes gratuitos (1980).[27]

Además de las asignaciones nacionales, la Iglesia también cuenta con aportes provinciales o jurisdiccionales, como así también diversas donaciones públicas. Por ejemplo, en el año 2015, la Legislatura porteña cedió 30 000 metros cuadrados de terrenos públicos por un valor aproximado a los 15 millones de dólares.[28]

Escándalos por abusos sexualesEditar

En 2002 se conoció el primer escándalo mediático que involucraba a un ministro católico en la Argentina, el cura Julio César Grassi fue denunciado por un informe del programa televisivo Telenoche, desde entonces al menos 62 curas fueron denuncias por distintos tipos de abusos, principalmente a niños y discapacitados, según fue revelado por un informe publicado por la agencia de noticias Télam.[29]

Caso GrassiEditar

Julio César Grassi fue denunciado por un grupo de ex pupilos de la Fundación Felices los Niños, una institución presidida por el clérigo que se funcionaba como un hogar de niños sin hogar o con problemas judiciales fundada en 1993. En 2002 salió a la luz, a partir de una investigación desarrollada por la periodista Miriam Lewin para el noticiero televisivo Telenoche la denuncia de un ex pupilo que fue abusado por Grassi en su oficina.[30]

Cardenales de ArgentinaEditar

  1. Santiago Luis Copello (1880 - 1967): primer cardenal de Hispanoamérica y que ejerció el sacerdocio allí. Arzobispo de Buenos Aires (1932 - 1959) y Primado de Argentina (1936 - 1959), fue nombrado Cardenal el 16 de diciembre de 1935 por Pío XI
  2. Antonio Caggiano (1889 - 1979): Arzobispo de Buenos Aires (1959 - 1975) y participante del Concilio Vaticano II. Nombrado cardenal el 18 de febrero de 1946 por Pío XII
  3. Nicolás Fasolino (1887 - 1969): Arzobispo de Santa Fe (1934 - 1969), historiador y participante del Concilio Vaticano II. Nombrado cardenal en 1967 por Pablo VI
  4. Antonio Quarracino (1923 - 1998): Arzobispo de La Plata y de Buenos Aires (1990 - 1998), uno de los primeros sacerdotes en integrar y apoyar el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y participante del Concilio Vaticano II. Nombrado cardenal el 28 de junio de 1991 por Pablo VI
  5. Raúl Primatesta (1919 - 2006): Arzobispo de Córdoba (1965 - 1998), nombrado cardenal el 5 de marzo de 1973 por Pablo VI
  6. Juan Carlos Aramburu (1912 - 2004): Arzobispo de Buenos Aires (1975 - 1990), participante del Concilio Vaticano II, Cardenal de los récords por nombrar a 10 obispos, ser el séptimo cardenal más longevo y nombrado obispo a los 35 años (el más joven de Argentina). Nombrado cardenal el 24 de mayo de 1976 por Pablo VI
  7. Eduardo Pironio (1920 - 1998): Obispo de La Plata y Mar del Plata, al ser amenazado de muerte por la Dictadura Argentina (1976 - 1983) fue trasladado a Roma donde ejerció cargos administrativos en la Santa Sede hasta llegar a ser Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos y el creador junto a Juan Pablo II de la Jornada Mundial de la Juventud. Nombrado cardenal el 24 de mayo de 1976 por Pablo VI.
  8. Jorge María Mejía (1923 - 2014): Secretario de la Congregación para los Obispos (1994 - 2003), Archivero y Bibliotecario de la Santa Sede (1998 - 2003). Nombrado cardenal el 21 de febrero de 2001 por Juan Pablo II
  9. Jorge Mario Bergoglio (1936): Arzobispo de Buenos Aires y Primado de Argentina (1998 - 2013), fue elegido Papa el 13 de marzo de 2013. Nombrado cardenal el 21 de febrero de 2001 por Juan Pablo II
  10. Estanislao Esteban Karlic (1926): Arzobispo de Paraná (1986 - 2003), nombrado cardenal el 24 de noviembre de 2007 por Benedicto XVI
  11. Leonardo Sandri (1943): ejerció cargos administrativos en la Santa Sede hasta ser actualmente el Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales y anunciante del fallecimiento de Juan Pablo II al mundo. Nombrado cardenal el 24 de noviembre de 2007 por Benedicto XVI.
  12. Mario Aurelio Poli (1947): Arzobispo de Buenos Aires y Primado de Argentina desde 2013 cuando su antecesor Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa. Nombrado cardenal el 22 de febrero de 2014 por Francisco
  13. Luis Héctor Villalba (1934): Arzobispo de Tucumán (1999 - 2011), nombrado cardenal el 14 de febrero de 2015 por Francisco

Conferencia Episcopal ArgentinaEditar

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) es un organismo permanente de la Iglesia católica en Argentina que nucléa a los obispos católicos no retirados con cargo en ese país.

También emite opiniones como representante del clero católico a nivel nacional, sobre asuntos que por su alcance social o económico inciden en los fieles católicos de Argentina.

Jurisdicciones eclesiásticas de la República ArgentinaEditar

La Iglesia Católica en Argentina se divide en unidades administrativas territoriales llamadas diócesis y arquidiócesis.[31]​ La capital de la nación Buenos Aires, por ejemplo, es una arquidiócesis debido a su tamaño y significación histórica. La Arquidiócesis de Buenos Aires es gobernada por Monseñor Mario Aurelio Poli, el actual arzobispo metropolitano. La Catedral Metropolitana de Buenos Aires, la sede del arzobispado, a su vez alberga los restos del libertador general José de San Martín en un mausoleo.

EducaciónEditar

Las órdenes religiosas manejan, administran y patrocinan cientos de escuelas primarias y secundarias a través de todo el territorio; en menor medida, también existen numerosas escuelas que son administradas por las diócesis.

Existen siete Universidades Católicas en Argentina: Universidad Católica Argentina, la Universidad Católica de Córdoba, la Universidad Católica de La Plata, la Universidad Católica de Salta, la Universidad Católica de Santa Fe, la Universidad Católica de Cuyo, y la Universidad Católica de Santiago del Estero.

Santos argentinosEditar

A pesar de su larga tradición católica, la Argentina tiene solo dos santos reconocidos: el mártir Héctor Valdivielso Sáez (1910-1934) y el sacerdote diocesano José Gabriel Brochero (1840-1914).

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. http://www.catholic-hierarchy.org/country/sc4.html
  2. CIA FACTBOOK, 2009
  3. Arzobispado de Buenos Aires
  4. Contraste entre la colonización española, la anglosajona y francesa en América
  5. Rivadavia y la expropiación a las órdenes eclesiásticas
  6. Sobre el Presupuesto del Culto en la Argentina (Biblioteca digital de la UCA)
  7. Alaniz, (I).
  8. Gambini, Hugo: Historia del peronismo vol. I pág. 335 Buenos Aires 1999 Editorial Planeta Argentina S.A. ISBB obra completa 950-49-0226-X Tomo I 950-49-0227-8
  9. Felipe, Felipe. «Biografías: Juan Domingo Perón (1895 - 1974)». ElHistoriador.com.ar. Archivado desde el original el 27 de junio de 2016. Consultado el 4 de julio de 2016. 
  10. Perón, Juan Domingo (1954). = Modificación de la Ley de Profilaxis, para la habilitación de prostíbulos (Decreto 22532/54). Argentina: FPC Producciones y Ediciones. 
  11. Isidoro Ruiz Moreno, La revolución del 55. Cuarta edición. Editorial Claridad. Buenos Aires 2013. ISBN 978-950-620-336-8, página 96
  12. Bianchi, Susana (2002-04). Catolicismo y peronismo. Religión y política en la Argentina 1943-1955. Buenos Aires, Argentina.: Editorial Prometeo. Colección: Saguna. Archivado desde el original el 28 de octubre de 2016. 
  13. Verbitsky, Horacio (2011). Cristo vence. De Roca a Perón: La iglesia en la Argentina. Un siglo de historia política (1884-1983). venta digital: Penguin Random House Grupo Editorial Argentina. ISBN 9789500734325. 
  14. «La historia de la Alianza Libertadora Nacionalista, el grupo de choque peronista por el que también pasaron Walsh y Masetti». Archivado desde el original el 13 de octubre de 2016. Consultado el 31 de marzo de 2017. 
  15. Daniel Gutman (2012). Tacuara. Sudamericana. p. 432. : Los pocos miembros remanentes de UNES se sumaron a la defensa.
  16. Isidoro Ruiz Moreno, La revolución del 55. Cuarta edición. Editorial Claridad. Buenos Aires 2013. ISBN 978-950-620-336-8, páginas 236 y 365.
  17. Diario Clarín de Buenos Aires del 5-10-1955 citado por Gambini pág. 261 y nota
  18. Beccar Varela, Cosme (22 de mayo de 2010). «Perón incendió las iglesias en 1955 y los peronistas desde entonces son solidarios con él. Testimonio del Profesor Ambrosio Romero Carranza». labotellaalmar.com. Consultado el 13 de octubre de 2016. 
  19. CARTA DE JUAN PABLO II A LOS FIELES DE ARGENTINA http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/letters/1982/documents/hf_jp-ii_let_19820525_fedeli-argentina_sp.html
  20. Enríquez Arévalo, Eduardo Fabricio (2015). Religión y conflictos sociopolíticos sobre ética personal y control sobre el cuerpo en el gobierno de Rafael Correa (2007-2014) (Tesis de maestría). Ecuador: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede Ecuador; Departamento de Sociología y Estudios de Género. p. 31. Archivado desde el original el 30 de noviembre de 2016. Consultado el 29 de noviembre de 2016. «[...] Fernández de Kirchner se define como católica [...]». 
  21. «Una diputada provida argentina confía en que Cristina Fernández de Kirchner rechace la ley del aborto». InfoCatólica. Consultado el 14 de agosto de 2018. «confío en el liderazgo de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner y en su compromiso público de defender la vida desde la concepción». 
  22. «Cristina ratificó su posición en contra del aborto». www.diarioelargentino.com.ar. 11 de noviembre de 2011. Consultado el 15 de agosto de 2018. 
  23. «Di Tullio sobre el aborto: "Todo el mundo sabía que Cristina estaba en contra"». Perfil.com. 10 marzo, 2018. Consultado el 14 de agosto de 2018. 
  24. «Cristina frenó un intento de Conti y Di Tullio para legalizar el aborto». La Política Online. 4 de noviembre de 2014. Consultado el 15 de agosto de 2018. 
  25. «El kirchnerismo incorporó en el Código Civil reclamos de la Iglesia». Consultado el 15 de agosto de 2018. 
  26. «Pago de sueldos, subsidios millonarios y entrega de terrenos: cómo el Estado financia la Iglesia Católica». Infobae. Consultado el 25 de julio de 2018. 
  27. Bajar, Sol. «Los decretos “sagrados” que Macri no quiere tocar: financiamiento estatal de la Iglesia». La Izquierda Diario. Consultado el 25 de julio de 2018. 
  28. Lahitte, Facundo (10 de septiembre de 2015). «PRO, FpV y ECO entregan el patrimonio de la Ciudad a la Iglesia». Prensa Obrera. Consultado el 18 de agosto de 2018. 
  29. Toninello, Lucía; García, Mariana (12 de mayo de 2017). «A partir del caso Grassi, al menos 62 curas fueron denunciados por abuso sexual en la Argentina». www.telam.com.ar. Consultado el 14 de agosto de 2018. 
  30. «El testimonio de una víctima por el que Grassi fue preso - TN.com.ar». Todo Noticias. 22 de marzo de 2017. Consultado el 14 de agosto de 2018. 
  31. «Provincias Eclesiásticas de Argentina». Archivado desde el original el 19 de julio de 2016. Consultado el 14 de julio de 2016. 

Enlaces externosEditar