Yahveh

Teónimo en las religiones judeocristianas
(Redirigido desde «Tetragrámaton»)
Francisco de Goya: "El nombre de Dios", Tetragrámaton en triángulo,[1]​ detalle del fresco La adoración del nombre de Dios (conocido también como La Gloria), 1772.

El Tetragrámaton (antiguo griego: Τετραγράμματον, "palabra compuesta de cuatro letras"[2]​) es יהוה, teónimo del Dios de Israel, vocablo compuesto de las letras yōḏ (י), (ה), wāw (ו), (ה) y transcrito en español generalmente como YHWH o YHVH.

Entre los nombres de Dios en la Biblia hebrea (que incluyen El, Elohim, Ba'al, Mélek, Padre),[3][4]​ el que más se usa es יהוה.[5][6]

DesarrolloEditar

El sentido (de la forma: Y H V H; el Tetragrámaton; es decir, palabra compuesta de cuatro letras) del nombre Yahveh ha sido interpretado de formas muy diversas; y hasta se discute su origen cultural. No obstante, esta deidad (asociada también como Elohim), según la Biblia, indicó que sería llamada Yahveh, y lo hizo de dos maneras: primero de un modo indirecto, al aparecer 6.828 veces la grafía (YHVH)[7]​ en el antiguo testamento; y segundo, de manera más explícita, por ejemplo, en el relato del libro del Génesis. Aun así, para el tiempo en que el pueblo judío fue exiliado de esclavo a Babilonia, parece ser,[8]​ que ya estaba prohibido pronunciar su nombre en público[9][10][11]​ (excepto por la clase sacerdotal en privado[12]​ y los saludos que contenían este nombre[13]​), ya que era sagrado; por lo que fue creada esta interpretación: Formada por las cuatro consonantes hebreas: —Y (iod), H (hei), V (vav) y H (hei)— que se la denomina también Tetragrámaton.

Aparentemente la combinación de esas cuatro letras o tetragrámaton (que además es una conjugación de un verbo en hebreo) permitía evadir el problema de cómo leerlo correctamente (para no confundirlo con su raíz verbal hayah o hawah).

La mayoría de los eruditos hacen notar que este verbo hebreo (hayah) no designa una mera existencia sino una presencia viva y activa, y que, por lo tanto, su conjugación, es decir, el Tetragrámaton significa:

“Yo existiré por mí mismo” o “Yo soy el que existe por sí mismo”.

En tal caso, la divinidad que hizo la promesa respecto a la descendencia de Abraham es el Dios que es y que sigue siendo.

La principal preocupación de este significado es entonces demostrar que existe una continuidad en la actividad divina desde la época de los patriarcas hasta los acontecimientos registrados en Éxodo 3 (la afirmación del versículo 17 no es sino una reafirmación de la promesa hecha a Abraham).

El propio nombre de Yahveh puede, pues, afirmar la continuación de la actividad de Dios sobre los hombres en la lealtad a su promesa. De ahí parece ser que Jesús transmitiera la siguiente idea: [cita requerida]

«Mi Padre sigue actuando [ergázetai] y yo sigo actuando [ergázomai
(Juan 5:17).

Podría asegurarse que la perfecta congruencia de esa idea culmina en el último libro de la Biblia:

«Yo soy el que es y era y ha de venir»
(Apocalipsis 1:8).

Dicho nombre propio de Dios, el tetragrámaton, se encuentra en el Antiguo Testamento unas 6000 veces.[14]

Las formas que las biblias de habla hispana emplean para traducir este nombre propio de Dios son las siguientes:

Yahveh (o Yahvé) en el Antiguo Testamento (en correspondencia al tetragrámaton):

Jehová (o Jehovah) en el Antiguo Testamento (en correspondencia al tetragrámaton):

También aparece la forma abreviada de este nombre propio de Dios: IAH, YAH o JAH (español antiguo), especialmente en los salmos.

Además de este nombre propio, en las Escrituras se aplican distintos títulos y atributos para Dios, entre los cuales están:

  • Adón (Señor); Adonay (mi Señor)
  • El (véase El [o Il])
  • Elyón
  • Eloah
  • Elohim ("dioses" o "el único y verdadero Dios", dependiendo del contexto)[15]
  • Shaddai

"Elohim" es el plural de "Eloah" y puede significar "dioses".[16]​ Cuando designa el Dios de Israel, va acompañado, a pesar de ser de forma plural, con verbos, adjetivos y pronombres en singular, como en las primeras palabras de la Biblia, donde se dice que "Dios" (Elohim) "creó".[17]

También se le nombra con sus atributos:

  • Yhwh-Tzva'ot (Yahweh de los Ejércitos)
  • Yhwh-Shalom (Yahweh es mi Paz)
  • Yhwh-Nisí (Yahweh es mi Estandarte)

EtimologíaEditar

La fuente aceptada que se tiene de la etimología de Yahveh es la Biblia. Según ella cita:

Yo soy YHVH (יהוה) tu Dios, quien los sacó de la tierra de Mitzrayim (Egipto), fuera de la casa de esclavitud.
Éxodo 20:2[18]

La forma latinizada más popular para el tetragrámaton "YHVH" es Yahvé (o Iahveh, en latín) y, durante la Edad Media, lo fue JeHoVá (o IeHoVa, en latín).

La mayoría de los hebraístas católicos —y algunos eruditos judíos— entienden que la pronunciación «Yahveh» es la más próxima a la original,

"Pronunciación de Yahveh (según la enciclopedia Católica)

Los Padres y los escritores rabínicos concuerdan en representar a Yahveh como un nombre inefable." [19]

lo cual no implica que haya existido un concilio para ponerse de acuerdo sino que coinciden en la pronunciación y en la importancia del nombre. No obstante, otros teólogos no están de acuerdo con la conclusión acerca de la pronunciación.

Aluden que no se la ha naturalizado (o no es natural a los idiomas actuales como el español, o por así decirlo que no se apega a la normas de transliteración)[cita requerida].

Además, apuntan al hecho que no se conoce a ciencia cierta la pronunciación original, y que hasta desapareció (por reverencia y tradición) entre los judíos (que ordenaban no mencionar el nombre de Dios para evitar su empleo vano o profano).

"Pronunciación de Yahveh (según la enciclopedia católica)

De acuerdo a la tradición rabínica la verdadera pronunciación de Yahveh cesó de usarse en tiempo de Simeón el Justo quien fue, según Maimónides, un contemporáneo de Alejandro el Grande. En cualquier caso, parece que el nombre ya no fue pronunciado después de la destrucción del Templo".[19]

Entonces concluyen que por siglos de desuso y aún por la peculiaridad del idioma hebreo antiguo, en cuyo alfabeto no existían vocales escritas, hicieron que la pronunciación exacta se perdiera.[20]

Una pista sobre la etimología de la frase latinizada Yahvé es la pronunciación de la: forma abreviada del “Tetragrámaton”, cuya raíz hebrea es: IáH (יה: iud + hey). Se la considera la palabra más antigua para alabar a este mismo Dios; expresión contenida en la conocida frase (en todos los idiomas): aleluyah (Hallelu-YaH: “alabad a Yah”).

Ahora bien, sobre la forma latinizada “Jehová”, se sabe que ésta nació de una tradición sin base etimológica. Desde el siglo VII d. C., el equipo de Naqdanim o punteadores (del texto bíblico), empezaron a fijar las vocales escritas para el hebreo (porque antes solo se las pronunciaba). Cuando lidiaron con el nombre de Dios solamente le asignaron las vocales según el contexto de las palabras usuales para Dios:

Elohim (vocales: jataf segol = e (shvá' original por ser 'alef letra gutural); jolam jaser = o y jiriq jaser = i)[21]

Adonay (vocales: jataf patáj = a (shvá' original por ser 'alef letra gutural); jolam jaser = o y qamatz = a)[22]

Ha-shem (vocales del arameo shemá'= Ha-shem “el nombre”): shvá' = e y qamatz = a. “Ha” es el artículo (el, la, los, las), y Shem ‘(re)nombre’.

Algunos traductores usaron asimilaciones que no se ajustaban a la pronunciación tradicional del pueblo hebreo Así, por ejemplo, si aparecen juntos adonay y YHVH, a este último le corresponden las vocales de Elohim o por puro efecto artístico, las vocales de Hashem; tomemos por ejemplo el texto hebreo:

ר֛וּחַ אֲדֹנָ֥י יְהוִ֖ה עָלָ֑י יַ֡עַן מָשַׁח֩ יְהוָ֨ה אֹתִ֜י
Rúaj 'Adonay elohim (escrito YeHoWiH) 'alay, ya'an mashaj Hashem (escrito YeHVaH) 'otí.
El espíritu de 'Adonay 'Elohim está sobre mí, porque Hashem me ungió.
Isaías 61:1[23]

De modo que el traductor español antiguo creyó ver en la secuencias letra-vocal del Nombre Divino una real pronunciación, mas aquello era sólo una convención al momento de leer el Nombre. Como se puede ver, se concentró en la forma más abundante, YeHoVaH, y de ahí pasó como Jehovah, asunto lejano del original hebreo, pues es finalmente el resultado de las consonantes del nombre YHVH, con las vocales del título “mi Señor”: adonay.[20]

SignificadoEditar

Acerca del significado del nombre, se trataría de una combinación de las formas de pasado (היה), presente (הוה) y futuro (יהיה) de la raíz del verbo ser, para indicar la eternidad de la existencia divina.[24]

Asimismo se trataría de la forma causativa del mismo verbo, significando ‘el que causa el ser’. Muchos otros nombres en árabe y hebreo responden a esa forma, lo que parece avalar esta hipótesis.

De acuerdo con otros eruditos, se trataría de la forma acusativa, estado imperfecto, del verbo hebreo havah (הָוָה, ‘respirar’, ‘existir’). Entonces Yahweh significaría: ‘ÉL, que HACE EXISTIR’.[25]​ A pesar de todo, algunos han llegado a conjeturar que el nombre de Dios: YaHVeH, es una derivación del verbo hebreo hayah (הָיָה, ser) que se podría traducir en la parte donde se revela a Moisés como: «Yo seré el que seré»;[26]​ aunque aquí se plantean dudas, pues Moisés le consultó en tiempo presente, y esta respuesta dejaría un “vacío” en relación al tiempo. Es por ello que la traducción más aceptada es la utilizada en la Versión de los LXX o Septuaginta: “Yo Soy el que Soy”, aunque se le puede reducir a YO SOY, como expresa la misma Torá.

PronunciaciónEditar

Al analizar la pronunciación; a causa del desuso de su forma originalmente hablada (u oral); de las características de la grafía hebrea antigua (abyad); que empleaba solamente las consonantes y por ende el desconocimiento de las vocales implicadas (en su escritura); es difícil indicarla exactamente en la actualidad.

Cuando (alrededor del siglo VII) se comenzaron a emplear signos adicionales para mostrar las vocales en el texto bíblico (los llamados puntos masoréticos o nequdot), en el nombre divino no se los utilizó, para conservarlo tal como estaba, sin vocales, para según sus escritores respetar el mandamiento de (que de esta forma se evitaría) usarlo en vano. El mandamiento bíblico interpretado de esta forma es el siguiente:

No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
לֹ֥א תִשָּׂ֛א אֶת־שֵֽׁם־יְהוָ֥ה אֱלֹהֶ֖יךָ לַשָּׁ֑וְא כִּ֣י לֹ֤א יְנַקֶּה֙ יְהוָ֔ה אֵ֛ת אֲשֶׁר־יִשָּׂ֥א אֶת־שְׁמ֖וֹ לַשָּֽׁוְא׃ פ
Éxodo 20:7[27]

Debido a ello, y a las distintas reglas para transliterarla al alfabeto latino en distintos idiomas, existen múltiples pronunciaciones del nombre.

Las pronunciaciones Jehová y YahvehEditar

Normalmente los hebraístas sugieren que la pronunciación más exacta del tetragrama sería ‘Yahvé’ (a veces se escribe una hache final para indicar que en hebreo existe una ה (‘he’), pero no se pronunciaría porque se trataría de una 'mater lectionis'; por este motivo se puede encontrar escrito también ‘Yahveh’). En la Biblia se encuentra la palabra יָה (Yah) como abreviatura del nombre sagrado (Salmo 89:8)[28]​ y en la expresión הַלְּלוּ יָה (hallelû Yah, ¡Aleluya!, ¡Alabemos a Yah!) en los Salmos 104:35[29]​ y 150:1,6;[30]​ y en Apocalipsis 19:1-6.[31]​ Otra abreviatura es Yáhu, que se encuentra, por ejemplo, en los nombres de Isaías (Yesha'eyahu) y Jeremías (Yirmeyáhu) ¿Cuál sería la última vocal? En Éxodo 3:14 Dios pone en relación su nombre con el verbo ser, y, de hecho, el verbo ser en hebreo es היה (HYH), aunque una forma más antigua sería הוה (HWH). Dada la semejanza con el nombre divino, viendo todos los datos reunidos, la forma יהוה parece tratarse de un Hifil imperfecto en tercera persona masculino singular (él hace que llegue a ser); si es así, esta forma se debería pronunciar Yahwé.

Las transliteraciones griegas del nombre divino que hicieron los escritores cristianos, a saber, I.a.bé o I.a.ou.é, pueden indicar lo mismo. Sin embargo, no hay unanimidad entre los eruditos en cuanto a la pronunciación exacta; otras pronunciaciones posibles serían Yahuwa, Yahuah, Yahwuéh, JãHôH[32]​ o Yehuah.[33]​ Una objeción a la pronunciación Yahvé es que también existe la forma abreviada Yehóh (o, más abreviada todavía, Yoh),[34]​ que se halla en la grafía hebrea de los nombres Yehoshafat (trasliterado al español como Josafat), Yehú (trasliterado al español como Jehú), Yehoshuá (trasliterado del hebreo al español como Josué y del griego al español como Jesús).

En el tiempo en que se escribe la Biblia Hebrea esta lengua carecía de signos que representaran las vocales: sólo se escribían las consonantes. Las vocales se conocían por tradición. En los siglos VI y VII d.C. los masoretas inventan un sistema de puntos colocados sobre las consonantes o debajo de ellas para indicar qué vocal se debía pronunciar en cada sílaba. Hacía mucho tiempo no se pronunciaba ya el tetragrama יהוה (YHWH), sino que en su lugar se decía אֲדֹנַי (Adonay, es decir, Señores); los traductores de la Biblia Hebrea al griego, tres siglos antes de la era cristiana, ya reflejan esta práctica al traducir el tetragrama como ‘κύριος’ (kýrios, Señor). Los masoretas, que con sus vocales quieren ayudar a leer correctamente el texto pero al mismo tiempo desean respetar el texto sagrado y sus consonantes, recurren a una práctica llamada el qeré-ketiv (que en arameo significa leído-escrito): sobre las consonantes (texto escrito) escriben las vocales de la palabra que se debe pronunciar (texto leído). Así pues, sobre las consonantes YHWH escriben las vocales de adonay. Se debe considerar que la primera ‘a’ se trata de una semivocal (el llamado jatef pataj) que cambia a shewa si no se encuentra bajo una gutural (en 'adonay está bajo la gutural alef); por este motivo, transliterado al alfabeto latino, lo que encontramos hoy en la Biblia Hebrea es yehowah. Cuando el tetragrama aparece (raramente) después de la palabra adonay (אֲדֹנַי יהוה, adonay YHWH, Señores YHWH), para no pronunciar adonay adonay, los masoretas usan las vocales de אֱלֹהִים (elohîm, Dios). Por eso a veces encontramos יְהֹוִה (yehowih): en este caso la expresión completa se pronuncia adonay elohîm.

Esto se desconocía cuando en el Renacimiento hay una vuelta a las fuentes y se estudian de nuevo los textos originales hebreos. Entonces muchos autores piensan que el nombre de Dios escrito en la Biblia Hebrea es Yehowah. En esa época normalmente se escribía en latín y en latín la jota servía para transliterar la yod, y la uve para transcribir la waw. Por este motivo se solía escribir Jehovah lo que hoy en día transcribiríamos como ‘Yehowah’.

Recordemos que recién a comienzos del s. XIX —a través de estudiosos como Champolión y otros— pudo ser descifrado el significado de los jeroglíficos egipcios, por lo que el conocimiento que hoy en día se ha alcanzado de los idiomas de la antigüedad y que permite corregir viejos errores, en aquellos siglos no existía.

EscrituraEditar

En los antiguos textos hebreos sólo se escribían las consonantes, es decir, las vocales no figuraban. Cuando el lector llegaba a la palabra formada por el tetragrama “YHVH”, y debido a una tradición judía no bíblica, no podía pronunciar “Yahveh”, ni tampoco el híbrido “Yehowa”, porque el nombre de Dios, según dicha tradición, era impronunciable. Sin embargo, para no ir contra esta norma, cuando el lector llegaba a “YHVH” pronunciaba “Adonay” (mi Señor).

Con el tiempo, cuando se adoptó el uso de escribir las vocales, y ya que los lectores antiguos omitían leer el tetragrama YHWH, remplazando su pronunciación con la palabra “Adonay”, se combinaron las vocales de esta palabra (“a” débil, “o” y “a”) sobre las consonantes de “YHVH”, resultando una palabra híbrida, un nuevo escrito: “YeHoVaH” (hay que tener en cuenta que la “a” débil de “Adonay” no es soportable bajo la “yod” inicial de “YHVH”, convirtiéndose en “e” débil). Por tanto, según esta hipótesis respaldada por ciertos biblistas, la palabra “Yehovah” sería el tetragrama “YHVH” con las vocales de “Adonay”.

El TetragrámatonEditar

Debido a que se ha utilizado predominantemente de manera escrita, por su grafía se lo denomina también Tetragrámaton (del griego τετρα-γράμματον, tetra-grámmaton ‘cuatro letras’). En hebreo es usual también la expresión השם (haShem, ‘el nombre’).

Uso del TetragrámatonEditar

Esta forma de escritura apareció debido a que en algún momento surgió entre los Sacerdotes la idea de que seria inapropiado revelar el Nombre Divino (representado por el Tetragrámaton). No se sabe, a ciencia cierta, qué base hubo originalmente para dejar de pronunciar el nombre. Pero se consideran varias hipótesis, cada una con sus puntos a favor y en contra. Hay quien cree que esta escritura surgió de la enseñanza de que el nombre era tan sagrado que no lo debían pronunciar.

Sin embargo, cualquiera que hubiese sido el propósito de tal creencia, lo cierto es que este dejó de pronunciarse a tal grado que hoy se desconoce por completo la vocalización de esta escritura; esto, a su vez, fue una de las causas que han originado las discusiones sobre las variaciones existentes en su pronunciación.

Tal como no se sabe con seguridad la razón o razones originales por las que dejó de usarse el nombre divino, de la misma manera hay mucha incertidumbre en cuanto a cuándo se arraigó realmente esta costumbre.

Los copistas judíos insertaron en el Tetragrámaton los puntos vocálicos de ’Adho·nái o de ’Elo·hím, seguramente para advertir al lector de que pronunciara esas palabras en lugar del nombre divino. Por supuesto, en las copias posteriores de la Septuaginta griega de las Escrituras Hebreas, el Tetragrámaton se hallaba completamente reemplazado por Ký·ri·os y The·ós.

Las traducciones a otros idiomas, como la Vulgata latina, siguieron el ejemplo de las copias posteriores de la Septuaginta. Por esta razón, la versión Scío San Miguel, basada en la Vulgata, no contiene el Nombre divino, aunque sí lo menciona en sus notas. Otro tanto ocurre con la versión Torres Amat (excepto en unas pocas ocasiones que sí aparece), mientras que La Biblia de las Américas emplea SEÑOR o DIOS para representar el Tetragrámaton en las Escrituras Hebreas cada vez que aparece, lo mismo se puede decir de La Nueva Versión Internacional.

El Tetragrámaton hebreo en composiciones y contextos diversosEditar

Diferentes grafías a través de la historiaEditar

Diversos escritores antiguos usaron grafías distintas. A este respecto, la Enciclopedia Católica indica algunas:

IAOEditar

 
IAO en griego (ΙΑω ) tomado de un medallón.
  • Iao: según Diodoro de Sicilia (1.94);
  • Iao: los seguidores de Valentin (Ireneo, Adv. Haer. 1.4.1, en P. G. 7, col. 481);
  • Iao: Orígenes (in Joh. 2.1, en P. G. 14, col. 105);
  • Iaou: Clemente de Alejandría (Strom. 5.6, en P. G. 9, col. 60);
  • Iaoth: Ireneo (Adv. Haer. 2.35.3, en P. G. 7, col. 840);
  • Ieuo: Porfirio (Eus., Praep. Evang. 1.9, en P. G. 21, col. 72);
  • Ia o Iabe: Epifanio (Adv. Haer. 1.3.40, en P. G. 41, col. 685);
  • Iaho: Seudo-Jerónimo (Breviarium in Pss., en P. L. 26, 828);
  • Iehieh: Jacobo de Edessa (cf. Lamy: La science catholique, 1891, p. 196);
  • πιπι: ciertos escritores del griego que transcribían el Nombre Divino hebreo πιπι (p-i-p-i), por su similitud con las letras hebreas (según Jerónimo, en Ep. XXV ad Marcell, en P. L. 22, col. 429).
  • Iabe: los samaritanos (según Theodoret, en Quaestiones in Éxodum 15, en P. G. 80, col. 244);

YahwehEditar

Según la Enciclopedia Católica, de todos estos testimonios el más confiable es lo que dice Theodoret sobre la pronunciación samaritana:

El lector juicioso percibirá que la pronunciación samaritana Yabe probablemente es la que más se acerca al sonido verdadero del Nombre Divino; los otros escritores antiguos transmiten únicamente abreviaturas o corrupciones del nombre sagrado. Insertando las vocales de Yabe en el texto consonántico hebreo original, se obtiene la forma Yahvé (Yahweh), que ha sido generalmente aceptada por los modernos eruditos como la verdadera pronunciación del Nombre Divino. No meramente está estrechamente conectada con la pronunciación de la antigua sinagoga por medio de la tradición samaritana, sino que permite la legítima derivación de todas las abreviaturas del nombre sagrado en el Antiguo Testamento
Enciclopedia Católica
Otras maneras de escribir YahvehEditar

En el texto bíblico aparece también la forma abreviada Yah (en inglés Jah), sobre todo en el Libro de los Salmos. Esta forma parte de la conocida expresión hebrea aleluya, que significa ‘¡alaben a Yah!’. Asimismo la forma abreviada del Nombre Divino aparece incluida en el significado de muchos nombres hebreos. Esa forma Yah se utiliza ahora principalmente entre los rastafaris de Jamaica.

Al escribir el Nombre de Dios los judíos lo hacían así: YHVH, cuatro consonantes, sin vocales. Lo más curioso es que, por respeto al Nombre de Dios y a que algunos rabinos empezaron a enseñar que pronunciar el Nombre de Dios acarreaba un castigo eterno, la pronunciación de YHVH cayó en desuso. Al llegar a esa palabra, se inclinaba la cabeza, se hacía una pausa y proseguía la lectura.[cita requerida] Con el correr de los siglos y de tanto no pronunciar YHVH, se olvidaron de cómo eran las vocales y, cuando quisieron recuperarlas, los que leían la Escritura ya no sabían cuáles eran. Fueron unos sabios judíos, entre los siglos VI y X después de Jesucristo, quienes empezaron a escribir la lengua hebrea con vocales. Fue toda una novedad, pero una ayuda muy grande para quienes no sabían leerla bien. Idearon una serie de puntos y rayitas que ponían por encima, dentro o por debajo de las consonantes (las llamadas masoras, que derivaron en los textos masoréticos). La palabra YHVH los frenó. Ni ellos sabían qué vocales poner.[cita requerida] Entonces se les ocurrió tomar las vocales de la palabra hebrea Adonai,[36][37]​ que quiere decir ‘Señor’, y las intercalaron entre las consonantes de YHVH. Sin adentrarse en disquisiciones lingüísticas,[38]​ fue así como surgieron la palabra Yehovah y sus variaciones.

Según el Catecismo de la Iglesia (209), los cristianos proclaman la divinidad de Jesucristo dándole el título de Adonay (Adonai), ‘Señor’. Hoy día los judíos de origen español, cuando llegan a YHVH, por lo general lo sustituyen por ha-Shem que en hebreo quiere decir ‘el Nombre’, mientras que los judíos originarios del Este europeo dicen sin más Adonai, ‘Señor’ (lit.: ‘mi Señor (en plural mayestático)’).

IehouaEditar

 
El nombre del Creador expresado a través de la forma "Iehouah". Traducción latina del Séfer Ietzirá (Libro de la Creación—ספר יצירה), París, 1552.

En el siglo XV Nicolás de Cusa fundó un hogar de ancianos en Cusa. Ahora, ese antiguo edificio alberga la biblioteca de Cusa, en la que hay más de trescientos manuscritos. Uno de estos es el Códice Cusano número 220, en el que figura el sermón que pronunció Nicolás de Cusa en 1430, titulado “In principio erat verbum” (En el principio era el Verbo). Allí Nicolás de Cusa empleó la grafía en latín Iehoua para referirse al nombre Jehová. En el folio 56 se encuentra la siguiente afirmación respecto al nombre divino:

Dios lo ha dado. Es el Tetragrámaton, es decir, el nombre compuesto por cuatro letras. [...] Este es, sin duda, el santísimo y supremo nombre de Dios”.

Así, lo que Nicolás de Cusa declaró concuerda con el hecho de que el nombre de Dios se halla en el texto original de las Escrituras Hebreas (Éxo. 6:3).

JehováEditar

El término Jehová se discute principalmente por tres motivos, su origen, si corresponde a la pronunciación original, y si es correcto su uso en idiomas como el español.

Para muchos el término Jehová se considera una traducción, e incluso otros grupos han postulado que no tendría relación con el nombre en hebreo. En cambio otros lo han calificado como la forma más común y frecuente de traducción a idioma español que usamos al traducir otros nombres del hebreo a idiomas como el español, en el que se realiza el cambio de Y a J; y otros grupos incluso indican que sería la pronunciación original.[cita requerida]

Aun cuando de orígenes latinos y, por ende, cercanos a la Iglesia católica, el nombre de “Jehovah”, en los tiempos modernos, se ha caracterizado por ser revindicado mayormente por denominaciones protestantes. Algunos judíos actuales (tanto tradicionales como mesiánicos), seguidos por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa, las iglesias siríacas y cópticas, y algunas iglesias protestantes (por ejemplo, algunas iglesias bautistas), se inclinan por las formas «Yahweh», o bien, «Yahveh».

Hipótesis del origen de la palabra JehováEditar

Con respecto al uso del término Jehováh (Jehová), la Enciclopedia Católica explica:

Algunos eruditos han sostenido recientemente que la palabra Jehováh data sólo del año 1520. Drusisus pone a Peter Galatinus como el inventor de la palabra Jehováh, y a Fagius como propagador en el mundo de los eruditos y comentadores. Pero los escritores del siglo dieciséis, católicos y protestantes están perfectamente familiarizados con la palabra. Galatinus mismo pone la forma como conocida y recibida en su tiempo. Además, Drusius la descubrió en Porchetus, un teólogo del siglo catorce. Finalmente la palabra es encontrada incluso en la Pugio fidei de Raymund Martin, una obra escrita cerca de 1270. Probablemente la introducción del nombre de Jehováh predata incluso a R. Martin. [...] No sorprende entonces que esta forma haya sido considerada como la verdadera pronunciación del Nombre Divino por eruditos como Michaelis, Sier y otros.
[14]
 
"Jehovah" en Éxodo 6:3
. Versión inglesa de la Biblia del rey Jacobo,[39]​ (Inglaterra, 1611).

La hipótesis más conocida sobre el origen de la palabra Jehová indica que estaría al calcar erróneamente la grafía alemana en que la j representa el mismo fonema (la consonante aproximante palatal, [j]) que la i española, lo mismo que ocurre con el nombre Jesús (en hebreo Yeshua’ o Yehoshua’), Jeremías (en hebreo Yirmeyahu) y otros, que usamos frecuentemente sin problemas a pesar del cambio de Y a J. La elección de una forma escrita u otra se debe por lo general a motivos históricos. En español, las ediciones católicas del texto bíblico que no usan sustitutivos como «Señor» o «Dios» optan por Yahveh. En cambio, las ediciones protestantes que muestran el Tetragrámaton emplean Jehová.

Con respecto a la hipótesis de la fusión del término Adonay y el Tetragrámaton, Gérard Gertoux explica que la palabra Yahowah (YHWH + Adonay ) “jamás ha sido usada en ninguna Biblia” y agrega que “El patrón gramatical (imaginario) que implica un cambio de 'a' a 'e' nunca ha existido”. Luego citando del libro De l'harmonie entre l'église et la synagogue (De la armonía entre la iglesia y la sinagoga) por el rabino Paul Drach editado en 1842 explica que la pronunciación Yehovah era lógica porque “estaba en el acuerdo con el principio de todos los nombres teofóricos”, pero contradictoria con Ex 3:14, en contraposición con Yahvé que era la forma samaritana. Referente a la terminación “ah” por lo general representa el femenino en hebreo, como Sarah o Deborah; sin embargo, esto no es definitivo, pues palabras como Yehudah (Judá), y Yonah (Jonás) tienen la misma terminación, siendo claramente masculinas.

Algunos usos de la palabra Jehová en contextos no bíblicosEditar

“Jehová”, o “Jehovah”, ha llegado a ser extensamente conocido como el nombre de Dios hasta en contextos no bíblicos, en sociedades protestantes, como la alemana o la inglesa.

 
El Nombre Jehová Sobre el Frontis de una Iglesia en Noruega

Así, por siglos la forma Jehová (Jehovah) ha sido una forma de pronunciar el nombre de Dios que cuenta con reconocimiento internacional dentro de la “doctrina evangélica”.[41]​ Como dijo el profesor Gustav Oehler: “Este nombre ahora ha llegado a estar más naturalizado en nuestro vocabulario, y no puede ser reemplazado”. (Theologie des Alten Testaments [Teología del Antiguo Testamento]).[42]

Pero es aceptado en un porcentaje estadístico mínimo en las teologías cristianas mayoritarias como la católica y la ortodoxa.

Yahveh como nombre propio de Dios en caracteres hebreosEditar
 
Tetragrámaton en la Capilla del Palacio de Versalles, Francia.
 
Tetragrámaton en la AsamKirche, Múnich, Alemania.
  • Detalle de un ángel con el nombre de Dios, hallado en la tumba del papa Clemente XIII en la basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano.
  • Moneda con el nombre de Dios. Con fecha de 1661, en Núremberg, Alemania. Tetragrámaton con un texto en latín. El texto, en latín, dice: «Bajo la sombra de tus alas».
  • Basílica católica en Fourvière, Lyon (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Catedral de Bourges (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia en La Celle Dunoise (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia en Digne, en el sur de Francia. Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia en São Paulo (Brasil). Tetragrámaton en la decoración.
  • Catedral de Estrasburgo (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Catedral de San Marcos, Venecia (Italia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia de Sant Lluís, Menorca (España). Tetragrámaton gigante en el campanario.
  • Iglesia de San Carlos, Metepec (México). Tetragrámaton en el Altar.

Uso de "Yahveh" en la BibliaEditar

Gérard Gertoux, miembro de los Testigos de Jehová, considera que la pronunciación más cercana sería [Y.eH.oW.aH] y que la forma Yahweh sería solo una manera teológica y no lingüística de transliterar el nombre usada en contra de la verdadera pronunciación.[43]
La Enciclopedia Católica de 1910, dice al respecto: «La forma abreviada de Jeho [usada en muchos nombres propios hebreos] supone la forma completa Jehováh. Pero la forma Jehováh no puede explicar las abreviaturas Jahu y Ja, en tanto que la abreviatura Jeho podría ser derivada de otra palabra».
Gertoux no está de acuerdo con esta última declaración. Él afirma que el término jahu (Yahu) significa ‘Yah mismo’, y ja (Yah) es una abreviatura del nombre, con lo cual la forma Jehová aún podría ser posible.[44]
La Enciclopedia Católica propone que, entre las testimonios antiguos de la pronunciación del Nombre divino, el que probablemente más se acerca al sonido real es el de los samaritanos (Yabé); los otros transmiten apenas abreviaturas o corrupciones del nombre sagrado. Al insertar las vocales de Yabé en el texto consonántico hebreo original, se obtiene la forma Yahweh, generalmente aceptada por los eruditos modernos como la verdadera pronunciación del Nombre divino. Además de estar estrechamente relacionada por medio de la tradición samaritana con la pronunciación de la antigua sinagoga, esta forma (Yahweh) hace posible derivar regularmente del nombre sagrado todas las formas abreviadas que se encuentran en el Antiguo Testamento.[45]

Nombres teofóricosEditar

La Enciclopedia Católica dice también:

Entre los 163 nombres propios que en su composición llevan un elemento del nombre sagrado, 48 tienen yeho o yo al inicio, y 115 tienen yahu o yah al final, mientras que la forma Yahveh no aparece en ninguna composición de ese tipo. Se puede quizás suponer que estas formas abreviadas yeho, yo, yahu, yah, representan el Nombre divino tal como existía entre los israelitas antes de que el nombre completo Yahveh fuera revelado en el monte Horeb. Por otra parte, Driver (Studia biblica, I, 5) ha mostrado que estas formas cortas son las abreviaturas regulares del nombre completo. En cualquier caso, aunque se puede dudar que fue a Moisés que Dios reveló por primera vez su nombre sagrado, con certeza reveló en el monte Horeb que su nombre incomunicable es Yahveh y explicó su significado.[45]

La Enciclopedia Católica de 1910 fue substituida totalmente en 1967 por la Nueva Enciclopedia Católica. En esta, el correspondiente artículo dice que tanto en la Biblia como en los Papiros de Elefantina yhw o yahu, forma abreviada del nombre, aparece al final de los nombres, como Yesayahu (Isaia). Otra forma del nombre, yh, se emplea en los nombres (por ejemplo, Abiyya) y los pasajes poéticos o fórmulas litúrgicas (por ejemplo, haleluyah). Se encuentra también otras formas abreviadas del nombre, como yeho-, yo-, ye-, en muchos nombres propios compuestos.

Veamos algunos ejemplos bíblicos de nombres de persona que incluyen una abreviación del nombre divino. Jonatán, que en la Biblia hebrea es יְהוֹנָתָן/יוֹנָתָן (Yo·natan o Yeho·natán), significa “Yo/Yeho ha dado”. Así mismo, el nombre hebreo del profeta Elías, אֵלִיָּהוּ (´Eli·yahu) quiere decir: “Mi Dios es Yahu”. Igualmente, el nombre hebreo יְהוֹשָׁפָט (Yeho-shafat, Josafat) significa “Yeho ha juzgado”. La tabla siguiente muestra algunos ejemplos más de este tipo de nombres y su pronunciación en hebreo.

Hebreo antiguo Transcripción Versión hebraísta Versión popular Significado
יהוה Yhwh[46] Yahvé[47] Yahveh, Jehová[48] Desconocido
יהּ Yah Yah Yah, Jah Abreviación de Yahveh
יהושׁע yehôshûa‛ Yeshúa[49] Josué[50] Yahveh es salvación
יאשׁיּהו yô'shîyâh Yoshiah Josías Curado por Yah
יהוּא yêhû' Yehú Jehú Abreviación de Yahveh
יהואשׁ yehô'âsh Yehoás Jehoás Dado por Yahveh
יאזניהוּ ya'ăzanyâh Yaazaniah Jaazanías Yah escucha
יאתרי ye'âtheray Yaterai Jeaterai Guiado por Yah
יברכיהוּ yeberekyâhû Yeberequías Jeberequías Yah bendice
ידידיה yedîydeyâh Yedidías Jedidías Amado por Yah
ידיה yedâdâh Yedadías Jedadías Alabado por Yah
ידעיה yeda'yâh Yedaías Jedaías Yah ha sabido
יהואחז yehô'âchâz Yehoacaz Jehoacaz Yahveh ha medido
יהוזבד yehôzâbâd Yehozabad Jehozabad Yahveh ha provisto
יהוחנן yehôchânân Yehohanán Jehohanán Yahveh ha donado
יהוידע yehôyâdâ‛ Yehoiadá Jehoiadá Yahveh sabe
יהויכין yehôyâkîyn Yehoiaquín Jehoiaquín Yahveh establece
יהויקים yehôyâqîym Yehoiaquim Jehoiaquim Yahveh alza
יהויריב yehôyârîyb Yehoiarib Jehoiarib Yahveh lucha
יהונדב yehônâdâb Yehonadab Jehonadab Yahvheh lo quiere
יהונתן yehônâthân Yenathán Jonathán o Yonathán Yahveh ha dado
יהועדּה yehô‛addâh Yhoadá Jehoadá Yahveh ha engalanado
יהועדּן yehô‛addân Yhoadán Jehoadán Yahveh se alegra
יהוצדק yehôtsâdâq Yosedec Jehozadac Yahveh es justo
יהורם yehôrâm Yoram Jehoram Yahveh es exaltado
יהושׁבע yehôsheba‛ Yehosebá Jehosebá Yahveh ha jurado
יהושׁבעת yehôshab‛ath Yehosabeat Jehosabeat Yahveh es una promesa
יהושׁפט yehôshâphâṭ Yehosafat Jehosafat Yahveh ha juzgado
יבחר yibchar Ibhar Yah escoge
יבניה yibneyâh Ibneías Yah construye
יבניּה yibnîyâh Ibnías Edificado por Yah
יגדּליהוּ yigdalyâhû Igdalías Yah es grande

Hipótesis sobre el origen del conceptoEditar

Hipótesis documentalEditar

De acuerdo a la llamada hipótesis documental, que defiende la teoría de que el texto bíblico se compone de varias fuentes independientes compiladas y ordenadas por los escribas israelíes hacia la época de Esdras y Nehemías, el uso del nombre Yahveh es característico de una de las fuentes originales, a cuyo hipotético autor o autores, se denomina «Tradición yahvista».

Entre los textos cuya autoría se adscribe a la Tradición yahvista se incluyen la segunda versión de la creación, en Génesis, la primera parte del Éxodo, la recepción de los Diez Mandamientos, así como muchas otras partes del Génesis, el Éxodo y Números.

Probablemente sean las fuentes más antiguas conservadas en el texto bíblico, aunque se conocen testimonios independientes de algunas de sus fuentes, entre ellas el poema de la bendición de Jacob (utilizado en Génesis y el poema del cantar del mar, empleado en Éxodo.

Los fragmentos bíblicos de la Tradición yahvista son sin duda los más elocuentes del texto, y el crítico literario Harold Bloom ha considerado a su autor el más capaz e influyente escritor de la literatura universal. En el texto masorético —en el cual se basan las versiones actuales de la Biblia hebrea— el tetragrámaton aparece 6.823 veces, más que cualquier otra forma alternativa; las diferencias con el texto de la Septuaginta —basado en otros manuscritos— son pequeñas.

El nombre Yahveh en el antiguo testamento y otros textos sagradosEditar

Manuscritos del Tanaj o Antiguo TestamentoEditar

En los manuscritos antiguos que aún se conservan podemos ver el desarrollo de la temática del tetragrámaton a través de los tiempos. Si bien los textos en hebreo son los más influyentes haremos una referencia también a los textos griegos y de otros idiomas.

Texto hebreoEditar

Hoy en su mayor parte el nombre divino se ha conservado en su forma original en los antiguos manuscritos hebreos, por ejemplo el Códice de Leningrado (texto conservado en Rusia), utilizado para la Biblia Hebraica Stuttgartensia (o «BHS»), el Tetragrámaton aparece 6.828 veces y está marcado con puntos equivalentes a vocales de modo que lea Yehwáh, Yehwíh y varias veces Yehowáh, como en Génesis. En la edición del texto hebreo por Ginsburg los puntos vocálicos insertados hacen que YHWH se lea Yehowáh.

Como ya se ha dicho en ocasiones anteriores a lo largo de este artículo, los judíos comenzaron a sustituir el nombre divino por los títulos Señor y Dios (Adonay y Elohim respectivamente), primero en la pronunciación y luego incluso en la escritura hay pruebas que demuestran que los soferim (escribas) judíos alteraron el texto hebreo original de YHWH a Adonay en 134 lugares.[51]

Según la misma obra en sus páginas 368 y 369 los Soferim cambiaron el Tetragrámaton por el sustituto Elohim en 8 lugares más.

 

A pesar de existir, esta práctica no fue generalizada, entre los escribas hebreos y gracias a ello, aún sabemos que el Tetragrámaton existe. Por otra parte los masoretas —nombre por el que se llegó a conocer a los copistas siglos después de Cristo— se dieron cuenta de las alteraciones que habían hecho los soferim y las registraron en el margen o al final del texto hebreo. Estas notas marginales llegaron a conocerse como la masora, y han servido en muchos casos para restituir el nombre a su lugar original en todo el Antiguo Testamento.

Textos griegos y la septuagintaEditar

La traducción del texto hebreo de la Biblia al griego, conocida como la Septuaginta o versión de los Setenta, también nos puede dar información sobre el nombre divino. Hoy en día una parte de las copias más completas de la Septuaginta datan de los siglos III y IV después de Cristo aproximadamente. En éstas el nombre divino está reflejado por los títulos Señor (Kyrios) y Dios (Theós) así como los manuscritos del Siglo II, del Nuevo Testamento en donde los Evangelistas, vertieron de la misma manera el Tetragramatón como “Señor” o “Dios”, se puede mencionar en relación a la Septuaginta, la colección “Chester Beatty”, algunos de los cuales se mencionan en AEB p. 1071. Los manuscritos números 961-963,965-968, cubriendo Génesis (2), Números y Deuteronomio, Isaías, Jeremías, Ezequiel y Ester, Daniel, que datan del principio del segundo siglo hasta finales del tercero d.C., no contienen ningún ejemplo del tetragrámaton. Tampoco lo contienen los papiros de esta colección, P45,46,47, datando del tercer siglo d.C.[52]​ Importante mencionar que se encuentran manuscritos de 200 años antes de la Era Cristiana que tampoco colocan el tetragramatón como el “P. Ryl. GK. 458” que se encuentran en la colección “John Rylands”,[53]​ de la Universidad de Mánchester desde 1936.[54]​ Este manuscrito ha sido usado en discusiones sobre el tetragrámaton, aunque actualmente contiene espacios en blanco en los lugares en donde algunos eruditos (como C. H. Roberts) creen que contenía letras.[55]​ Según Paul E. Kahle, el tetragrámaton debió haber sido escrito en el manuscrito en donde aparecen esas alteraciones o espacios blanqueados.[56]

Sin embargo, descubrimientos posteriores han revelado manuscritos antiguos que conservan el tetragrámaton en caracteres hebreos dentro del texto griego, como por ejemplo: AqBurkitt, AqTaylor, LXXVTS 10a, LXXVTS 10b, LXXIEJ 12, 4Q LXX Levb, Papiro LXX Oxirrinco 1007, Papiro LXX Oxirrinco 3522, Papiro LXX Oxirrinco 5101, Ambrosiano O 39 sup., SymP.Vindob. G. 39777, y el Papiro Fouad 266, entre los 1500 manuscritos y 297 códices de fechas posteriores[57]​ que no presentan el nombre de Dios en su forma hebrea sino que lo vierte como “Señor” o “Dios”.[58]

 
El Papiro P. Ryl. GK. 458 de la Colección Ryland que pertenece al Libro de Deuteronomio tiene un espacio en blanco en lugar de YHWH (el tetragrámaton) (200 años antes de Cristo). Según creen eruditos, como C. H. Roberts, contenía letras. Según Paul E. Kahle, el tetragrámaton debió haber sido escrito en el manuscrito.

Como se comentó anteriormente los textos más completos de la Septuaginta que se encuentran disponibles hoy, son más de 1500 manuscritos y 297 códices que se remontan algunos, a dos siglos antes de la Era Cristiana como el manuscrito P. Ryl. GK. 458,[59][60]​ y el Papiro Fouad 266.

El manuscrito mencionado anteriormente que se encuentra en la Biblioteca John Rylands,[53]​ de la Universidad de Mánchester desde 1936 y datado a mediados del segundo siglo a.C., que no contiene el tetragrámaton perteneciente también al Libro de Deuteronomio. Este es el P. Ryl. GK. 458.[54][61]​ La edición AEB de estudios Bíblicos de la Watchtower, considera a este manuscrito “digno de mención especial”[cita requerida] a pesar a que este manuscrito no sirve de sustento a su hipótesis de que en el 200 a.C. se referían a Jehová a través del Tetragramatón, puesto que no contiene el Tetragrámaton, ni tampoco coloca el título “Señor” o “Dios”, sino que deja espacios vacíos en el lugar donde correspondería dicho nombre divino; una hipótesis es que el escriba no se atrevió a escribir el nombre de Dios, probablemente por supersticiones, y otra es que el nombre apareció, pero fue borrado más tarde; la parte de este manuscrito que se encuentra en mejor estado es el correspondiente a Deuteronomio.

Es importante mencionar los Rollos de Qumrán, que vierten el nombre de Dios en la forma “IAO”, como el manuscrito bíblico 4Q120. Cabe destacar que se encontraron otros documentos de las actividades en las sinagogas y la vida cotidiana en Israel, que dan muestra del desuso (por parte de los judíos de dicha región) del nombre Dios, siendo este sustituido por el título de “Señor”.[62]

En la PeshittaEditar

Lo mismo se puede decir de la Peshitta siríaca, originalmente escrita en el siglo V d. C., que utiliza el término Mar·ya (‘Señor’), en lugar del Tetragrámaton.

En la VulgataEditar

La versión Vulgata (en latín) usa Dominus [dóminus] (‘Señor’), y fue realizada a finales del siglo IV (en el 382 d. C.) por Eusebio Jerónimo.

Nombre Yahveh en el Nuevo TestamentoEditar

A diferencia del Antiguo testamento escrito preferentemente en hebreo con porciones en arameo, el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en griego koiné o común. En los manuscritos más antiguos encontrados, los cuales datan preferentemente del siglo III en adelante, el tetragrámaton como tal no existe, sólo encontramos los términos Kyrios (Señor) y Theos (Dios). Esto ha llevado a muchos a la conclusión que los cristianos desecharon el Tetragrámaton. Algunas razones para ello serían:

  1. Los cristianos hicieron citas bíblicas no de los manuscritos hebreos sino de la septuaginta en donde el nombre ya había sido reemplazado.[63]
  2. Los manuscritos hallados durante los siglos I y II son consistentes con el Antiguo Testamento de la Septuaginta y son fiables las escrituras.[64]
  3. Los cristianos dejaron de usar el nombre divino por que en su época no se usaba ni se entendía, de hechos los padres de la Iglesia Cristiana Primitiva citan a partir de la Septuaginta.[65]
  4. Se dejó de usar el nombre tal como el judaísmo tradicional en sus escrituras hebreas colocaba, en Alejandría de habla griega después de la dispersión o diáspora se encontraban buena parte de los judíos que se convirtieron al cristianismo y sus escrituras no reflejaban ya 200 años antes de la Era Cristiana, el Tetragramatón.
  5. Los creyentes de la Santísima Trinidad aseguran a partir de la evidencia recabada, más de 5000 manuscritos del Nuevo Testamento, que la ausencia del tetragramatón era sinónimo de que los cristianos adoraban a Jesucristo (el Señor).[cita requerida]

Uso del Tetragrámaton en diferentes versiones de la BibliaEditar

Los editores de la Biblia de las Américas dan la siguiente explicación sobre la forma de traducir el Tetragrámaton en su versión:

EL NOMBRE DE DIOS. Para el nombre de Dios hay varias palabras en hebreo: uno de los más comunes es “Elohim”, traducido ‘Dios’; otro es “Adonai”, traducido ‘Señor’; pero el nombre asignado a Dios como su nombre especial o su nombre propio, tiene en hebreo estas cuatro letras: “YHWH”. Este no era pronunciado por los hebreos debido a la reverencia que tenían a lo sagrado de este nombre de la divinidad, y lo sustituían por otro de los nombres de Dios. La versión griega del Antiguo Testamento, conocida como la Septuaginta (LXX), o versión de los Setenta, traduce “YHWH” generalmente por “Kurios” (‘Señor’), y la Vulgata Latina, que tuvo también una gran influencia en la traducción de la Biblia a muchos idiomas, lo traduce por “Dominus” (‘Señor’). En La Biblia de las Américas® hemos usado el nombre de “SEÑOR” (todo en mayúsculas) para traducir el Tetragrámaton. Cuando este nombre ocurre junto al nombre hebreo “Adonai” (‘Señor’) entonces “YHWH” es traducido “DIOS” (todo en mayúsculas) con la nota correspondiente. Algunas versiones traducen este nombre por “Jehová” (o “Jehovah”) y otras por “Yahvé” (o “Yahveh”).


En 2008, la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos de la Iglesia católica solicitó a todas las conferencias episcopales que modificaran las traducciones de la Biblia que usan en la liturgia de manera tal que se evite la expresión Yahveh y se sustituya por “Señor” o “el Señor”.[66]
La Santa Sede, siguiendo una directiva de Benedicto XVI, pide omitir el término «Yahvé» en la Liturgia, oraciones y cantos (septiembre de 2008). El texto explica que este término debe traducirse de acuerdo al equivalente hebreo «Adonai» o del griego «Kyrios».[67]

  1. Aquellos que utilizan alguna forma conocida en el idioma local (en el caso del español Yahveh o Jehová) solo en el Antiguo Testamento.
    1. La Versión Torres Félix Amat (Católica), utiliza Jehová en Salmos 82:19 [83:18] e Isaías 42:8.
    2. La Versión Latinoamericana (Católica), usa Yavé en algunas ocasiones y “Señor” en otras.
    3. La Versión Reina-Valera 1990, publicada por la Sociedad Bíblica Emanuel, utiliza El Eterno en la mayoría de las ocasiones, pero en otras, lo sustituye por Señor.
    4. La Versión Reina-Valera 2009, publicada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, utiliza Jehová en su texto principal por todo el Antiguo Testamento.
  2. Aquellos que utilizan alguna forma conocida en el idioma local (en este caso solo Jehová) tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con Referencias), en español, edición de 1987, editada por los Testigos de Jehová

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Se trata de un símbolo cristiano sutilmente relacionado con la noción de Trinidad.
  2. Diccionario de la Real Academia Española
  3. Alfonso Ropero, Gran Diccionario enciclopédico de la Biblia (CLIE, 2017)
  4. José Miguel Miranda, Temas Bíblicos: 40 temas fundamentales para la reflexión de grupos y comunidades cristianas (Editorial San Pablo, 1998)
  5. Juan Arias, La Biblia y sus secretos: Un viaje sin censura al libro más vendido del mundo (Penguin Random House Grupo Editorial España, 2010)
  6. Josué Fonseca Montes, Religión, muerte y sexualidad en los siglos XVI-XVIII: El caso de Cantabria (Ed. Universidad de Cantabria, 2014), p. 365
  7. Theologisches Handwörterbuch zum Alten Testament, tomo 1, publicado por E. Jenni y C. Westermann, 3.a ed., Munich y Zurich, 1978, cols. 703, 704.
  8. The Mishnah, traducción al inglés de H. Danby, Londres, 1954, págs. XIV, XV
  9. Yoma 6:2
  10. Sota 7:6
  11. Sanhedrin 10:1
  12. Sanhedrin 7:5
  13. Berajot 9:5
  14. a b EnciclopediaCatolica.com/J/Jehovah.htm (Enciclopedia Católica en línea).
  15. Si recurrimos al uso de la palabra Elohim en el estudio de su significado, encontramos que en su sentido propio denota el verdadero Dios o falsos dioses, y que metafóricamente se aplica a jueces, ángeles y reyes.(Enciclopedia Católica)
  16. W. R. F. Browning, Diccionario de la Biblia: guía básica sobre los temas, personajes y lugares bíblicos (Grupo Planeta, 1998), p. 12
  17. Alfonso Ropero, Gran Diccionario enciclopédico de la Biblia (CLIE 2017). artículo "Elohim" y artículo "Nombres de Dios"
  18. Éxodo 20:2
  19. a b «Yahveh (Pronunciación de Yahveh)». 10 marzo 2016 (17:11). Consultado el 14 de diciembre de 2018. 
  20. a b Miller, Patrick D (2000). The Religion of Ancient Israel. Westminster John Knox Press. ISBN 978-0664221454. 
  21. Mark S. Smith, "God in translation: deities in cross-cultural discourse in the biblical world", p.15. Books.google.com.au. Consultado el 5 de diciembre de 2011. 
  22. «"Lord"». International Standard Bible Encyclopedia (en inglés). p. 157. 
  23. Isaías 61:1
  24. Apocalipsis 1:8
  25. Miller, Patrick D. (2000). The Religion of Ancient Israel. Westminster: John Knox Press. ISBN 978-0664221454. 
  26. Giner, Schlomó; Martín Portales, José Manuel; Houri, Abdelwahid (15 de junio de 2000). «Dios no es un Ser sino una Acción». Verde Islam (14). Córdoba: Junta Islámica. pp. 16-19. ISSN 1135-9153. 
  27. Éxodo 20:7
  28. Salmos 89:8
  29. Salmos 104:35
  30. Salmos 150:1
  31. Apocalipsis 19:1
  32. Canónico D. D. Williams de Cambridge (1936). Zeitschrift für die Altestamentliche Wissenschaft 54. p. 269. ISSN 0044-2526. «evidencia indica, o mejor, casi prueba que la pronunciación verdadera del Tetragrámaton no era Jãhwéh [...] El nombre mismo probablemente era Jãhôh». 
  33. Doctor M. Reisel. The Misterious Name of Y.H.W.H. p. 74. «YeHũàH o YaHũàH». 
  34. Juan María Tellería Larrañaga (2019). CFTE 13- Teología del Antiguo Testamento: El mensaje divino contenido en la ley, los profetas y los escritos. Editorial CLIE. p. 275. ISBN 9788417131357. 
  35. El Tetragrámaton en hebreo figura en el extremo superior de la imagen, generando en orden ascendente la secuencia: Cordero de Dios, Espíritu Santo, Tetragrámaton.
  36. “Jehová: pronunciación falsa de Yahweh. Al parecer la introdujeron hacia el año 1100 los masoretas, los cuales vocalizaron con las vocales de Adonaí el nombre de Dios, YHWH, hasta entonces transcrito sin vocales”. (Diccionario Enciclopédico Salvat)
  37. “[...] con el transcurso del tiempo el mismísimo idioma hebreo antiguo cesó de usarse en la conversación diaria, [...]”//“Para impedir que se perdiera la pronunciación del lenguaje hebreo en general, eruditos judíos de la mitad posterior del primer milenio d.C. inventaron un sistema de puntos para representar las vocales que faltaban, y colocaron los puntos alrededor de las consonantes en la Biblia hebrea. Así ambas cosas, vocales y consonantes, se escribieron, y se conservó la pronunciación como se efectuaba en aquel tiempo.”//“En lo referente al nombre de Dios, en vez de colocar los signos vocálicos apropiados alrededor de él, en la mayoría de los casos pusieron otros signos vocálicos para recordar al lector que debería decir 'Adhonaí. De esto vino la grafía Iehouah, y, con el tiempo, la pronunciación aceptada del nombre divino en español llegó a ser Jehová.” (The Divine Name Will Endure Forever/El Nombre Divino que durará para siempre, Spanish (na-S), 1984, Watchtower Bible and tract Society of New York, Inc, International Bible Students Association, Brooklyn, New York, U.S.A, página 8)
  38. “Jehová: nombre propio de Dios en el antiguo testamento, según una falsa vocalización de las consonantes del hebreo YHWH, que los judíos pronunciaban por reverencia, añadiendo las vocales de la palabra Adonaí (Señor). De aquí resultó entre los cristianos la forma híbrida de Jehovah, usada probablemente desde el siglo XI, en vez de la pronunciación de Yahweh, según las normas masoréticas de vocalización.” (Gran Diccionario Plaza & Janes)
  39. En inglés: The Holy Bible: King James Version.
  40. Niebla. Miguel de Unamuno. Ediciones Orbis, S.A. Barcelona. 1982 ISBN 84-7530-062-6 págs. 27 y 28
  41. Spiegeler, Erick. «¿Por qué los católicos decimos Yahvé y los Protestantes Jehová para nombrar a Dios?». inteligenciacatolica.com/. Archivado desde el original el 3 de noviembre de 2014. Consultado el 3 de noviembre de 2014. 
  42. Oehler, Gustav Friedrich. «Theologie des Alten Testaments». Consultado el 3 de noviembre de 2014. 
  43. DivineName.net (sitio web de Gérard Gertoux).
  44. Gertoux.Online.fr/DivineName/FAQ/A14.htm (artículo en inglés: «Are the two names Yah and Yahu, which are found at the end of some Hebrew proper names, abbreviations of the Tetragram?», ‘Los dos nombres Iah y Iahu, que se encuentran al final de algunos nombres propios hebreos, ¿son abreviaturas del tetragrama?’).
  45. a b Anthony Maas, "Jehovah (Yahweh)" en The Catholic Encyclopedia (Nueva York 1910)
  46. Pronunciación desconocida.
  47. Salmo 83:18, Palabra de Dios para Todos.
  48. Salmo 83:18, Reina Valera Antigua.
  49. Yoshua 1:1 On line Bible Hebrew.
  50. Josué 1:1, Reina Valera (1960).
  51. Stanley S. Seidner,"HaShem: Uses through the Ages." Unpublished paper, Rabbinical Society Seminar, Los Angeles, CA,1987.
  52. Ayuda para Entender la Biblia (AEB), pp.1092-1093 (“Mateo”), pp.1069-1073 (“Manuscritos”) y 847-860 (“Jehová”),
  53. a b A Wandering Armenian: Collected Aramaic Essays Escrito por Joseph A. Fitzmyer
  54. a b Two Biblical papyri in the John Rylands library, Manchester Escrito por Colin Henderson Roberts,John Rylands Library
  55. The Septuagint and Modern Study, Sidney Jellicoe, 1968, pp. 271–2.
  56. Paul E. Kahle, The Cairo Geniza (Oxford: Basil Blackwell, 1959) p. 222.
  57. The text of the Old Testament: an introduction to the Biblia Hebraica Escrito por Ernst Würthwein
  58. Kingdom Interlinear Translation (KIT) pp. 11-23
  59. Bulletin of the John Rylands Library, Volumen 20 Escrito por John Rylands Library,Henry Guppy
  60. «Universidad de Manchester, Galería Electrónica de la Colección Ryland». Archivado desde el original el 16 de octubre de 2013. Consultado el 11 de agosto de 2019. 
  61. Revue biblique,Volumen 46 Escrito por Ecole pratique d'études bibliques
  62. Fundamentos teológicos de la fe cristiana Escrito por José María Martínez
  63. Comentario exhaustivo al Antiguo Testamento por Samuel Pérez Millos pp 239
  64. Biblia de Estudio Ryrie-RV Escrito por Charles C. Ryrie
  65. Mateo Escrito por James Bartley,Ariel Lemos,José Bruce
  66. Noticia en Zenit.org
  67. El Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Cardenal Francis Arinze, envió una carta a las conferencias episcopales del mundo en la que solicita no utilizar el término «Yahvé» en las liturgias, siguiendo una directiva de Benedicto XVI. [1]

Enlaces externosEditar