Yahveh

Teónimo en las religiones judeocristianas
(Redirigido desde «Yahve»)
Francisco de Goya: "El nombre de Dios", Tetragrámaton en triángulo,[1]​ detalle del fresco La adoración del nombre de Dios (conocido también como La Gloria), 1772.

El Tetragrámaton (griego antiguo: Τετραγράμματον, "palabra compuesta de cuatro letras"[2]​) es יהוה, teónimo del Dios de Israel, vocablo compuesto de las letras yōḏ (י), (ה), wāw (ו), (ה) y transcrito en español generalmente como YHWH o YHVH.

Entre los nombres y títulos de Dios en la Biblia hebrea se incluyen El y Elohim, y más raramente ba'al (propietario: Is 54,5; Os 2,16), mélek (rey: Is 6,5 y los Salmos) y padre (Jer 3,4; 31,9; Is 63,16), [3][4]​ el que más se usa es יהוה.[5][6]

HistoriaEditar

La frecuencia del uso del Tetragrámaton en los libros de la Biblia hebrea varía, como indicado en este diagrama.

 

Se encuentra también en la inscripción de la Estela de Mesa de alrededor de 840 a.C., en la que el rey de Moab se jacta de haber conquistado una posesión del Reino de Israel y de haber llevado de ahí los vasos de YHWH para ofrecerlos al dios moabita Quemos.[7]

Pertenecen al mismo siglo dos menciones de YHWH en inscripciones encontradas en Kuntillet Ajrud que hablan de YHWH y su asera.[8][9][10][11]

De los siglos VII y VI a.C. son las llamadas Cartas de Tel Arad y de Laquis que también contienen el nombre YHWH.[12][13]

Algunos documentos anteriores a la compilación de la Biblia mencionan un dios con nombre similar. En las tablillas de barro del siglo XV a.C. encontradas en Ugarit se habla de un dios YW "hijo de El[14][15][16]

Un documento egipcio de la época de Amenofis III (1402-1363 a.C.) menciona "la tierra de los nómadas Shasu de YHW" en una lista de localidades que habla también de otros grupos étnicos nombrados por sus dioses. En otra lista de la época de Ramsés II (1279-1213 a.C.) el área donde vivían estos nómadas se especifica como S-rr, es decir Seir, región montañosa al sureste de Palestina. Dado que algunos pasajes bíblicos hablan de Seir como el lugar de donde sale YHWH, se supone que YHW y YHWH sean idénticos.[17][18]

En los Papiros de Elefantina de entre 495 y 399 a.C. con las formas cortas YHW y YHH se representa YHWH adorado en un templo (destruido en 410 a.C.) dedicado a él en la colonia militar judía de Elefantina en el sur de Egipto. Algunas de las fórmulas de juramento usadas en estos documentos son sincréticas, como "la Anat de YHW" o "por YHH y Jnum".[19][20][21][22]

El Tetragrámaton no aparece nunca en su forma completa (YHWH) en los nombres teofóricos,[23]​ se emplearon solo formas cortas.

El Reallexikon der Assyriologie proporciona la siguiente lista de los más antiguos ejemplos arqueológicos (a partir de alrededor 950 a.C.) de las formas cortas utilizadas en nombres teofóricos, generalmente como la primera sílaba, raramente la última, nunca en el medio de la palabra. Los más antiguos descubiertos designan a israelitas (Reino del norte) y judeanos (Reino del sur), pero desde 500 en Elefantina podían también ser nombres de persas y egipcios.[24]

Forma corta Primera evidencia extrabíblica (a.C.) Lugar Ejemplos bíblicos
YW- 950 Reino del nord Jonatán
-YW 950 Reino del nord
YHW- 900 Reino del sur Josué
YHH- 900 Reino del sur
YH- 700 Reino del sur
YW- ≈600 Egipto Joel
-HYW 500 Elefantina
-YHW 300 Edfu Elías
-YH 200 Transjordania Zacarías (profeta), Zacarías (padre de Juan el Bautista), Isaías, Ezequías

De las formas cortas, la única que aparece individualmente en la Biblia es YH, por ejemplo en Éxodo 15:2. Generalmente aparece junto con el imperativo plural de HLL ("alabar, glorificar") en la exclamación Hallelu Yah ("¡Alabad a Yah!"): Así en cierto género de salmos bíblicos.[25]

Significado y etimologíaEditar

Se interpreta de diversas maneras el significado del Tetragrámaton.

William Foxwell Albright propuso en la década de 1920 que el nombre "Yahweh" es una abreviatura de la frase "yahweh (él hace existir) ašer (lo que) yihweh (existe)". En esta interpretación yahweh sería la tercera persona singular masculina del aspecto causativo del verbo hawah (forma arcaica del verbo hebreo hayah), y yihweh la correspondiente parte de la forma simple del mismo verbo.[26]​ La Enciclopedia Británica de 2020 dice que muchos estudiosos se han adherido a esta teoría, pero no todos.[27]Frank Cross, discípulo de Albright conserva la interpretación verbal causativa del nombre, pero dice que la frase de la que es una abreviatura es yahweh ṣĕbaot (él hace existir a los ejércitos celestiales), frase que aparece más de 200 veces en la Biblia hebrea y que tradicionalmente se traduce con "Yahweh (o Señor) de los ejércitos", traducción que Moore considera errónea[28]​ David N. Freedman, otro discípulo de Albright, dice que "Yahweh" podría ser una forma abreviada de nombres-frases como ēl yahweh yiśrāʾēl (Dios hace que Israel exista) y ʾēl yahweh rûḥôt (Dios hace que los vientos existan).[29]

A menudo se pone el Tetragrámaton en relación con Éxodo 3,14, que contiene la frase ĕhyeh (soy/seré etc.) ašer (lo que) ĕhyeh", frase en la que el verbo ("existir, ser") aparece en primera persona y en la forma simple o qal, no en la causativa o hif'íl ("hacer existir"), y por eso generalmente se traduce con "yo soy". Cross propuso que el texto original estaba en tercera persona y en la forma hif'il: yahweh ašer yahweh, y Freedman consideró suficiente poner los verbos en esta forma hif'il, cambiando solo las vocales e interpretando la forma resultante, "Creo lo que creo", como equivalente a "Yo soy el creador".[30]

 
Icono que aplica la frase ὁ ὤν ("el existente") a Cristo,[31]​ identificado en tradiciones de la Iglesia ortodoxa con el YHWH del Antiguo Testamento[32]

La Septuaginta traduce la frase en Éxodo 3,14 con Ἐγώ εἰμι ὁ ὤν, que literalmente significa "Yo soy el existente". En la antigüedad, se interpretaba esta frase como indicación de la esencia metafísica de Dios. Los exégetas contemporáneos, en cambio, la interpretan no como una declaración de Dios sobre su existencia estática, sino como una promesa de estar activa o dinámicamente con Moisés y el pueblo de Israel, de mostrarse presente con ellos.[29][33]

G.H. Parke-Taylor indica los nombres de varios eruditos que no aceptan la teoría del sentido causativo del Tetragrámaton y prefieron interpretarlo en el sentido de "existir" más bien que "hacer existir" y así ponen el énfasis no tanto en las acciones de Dios sino más bien en su presencia continua, en su libertad y en su soberanía, entre su pueblo.[34]​ Estos dicen que el capítulo 3 de Éxodo interpreta el nombre del Tetragrámaton como expresión de la existencia activa de Dios, y que en toda la Biblia hebrea no hay ningún elemento que pueda sugerir la explicación del Tetragrámaton propuesto por Albright y Freedman.[35]​ La única explicación del nombre del Tetragrámaton en todo el Antiguo Testamento, según dicen, es la afirmación en Ex 3,13–14 de la realidad de la existencia activa del Dios de Israel.[36]

En todas estas explicaciones del significado del Tetragrámaton se supone que su origen etimológico se encuentra en el verbo היה (ser, existir). Algunos eruditos proponen como origen etimológico una raíz semitica que significa "soplar". Según esta interpretación el Tetragrámaton indica el Dios de la tempestad. Entre los que apoyan esta interpretación se encuentran Julius Wellhausen, B. Duhm, R. Eisler, W.H. Ward, W.O.E. Oesterly, T.H. Robinson, T.J. Meek,[37]​Thomas Römer,[38]​ Jürgen van Oorschot y Markus Witte.[39]

PronunciaciónEditar

El Tetragrámaton está compuesta de cuatro consonantes sin indicación de los vocales con los que se pronunciaba originalmente. Los judíos dejaron de pronunciarlo en su forma original. Todavía hoy evitan incluso de indicar con sus propios nombres la serie de cuatro letras que lo componen y por eso en vez de llamar con he esa letra que aparece como segunda y última, dicen ke.[40]​ Para leer a voz alta el Tetragrámaton, por ejemplo en los textos sagrados, pronuncian Adonai (אדני, "El Señor"), o Elohim (אלהים, "Dios") o HaShem (השם, "El Nombre").

Al leer la Sagrada Escritura en la sinagoga el Tetragrámaton se pronuncia normalmente como si fuese Adonai. Si esta palabra Adonai está al lado del Tetragrámaton, entonces en lugar de decir dos veces Adonai, se pronuncia el Tetragrámaton como si fuese Elohim.

En la temprana Edad Media (alrededor del siglo VII) los judíos agregaron a los manuscritos de la Biblia hebrea indicaciones en forma de puntos (nequdot)) de las vocales con las que se pronunciaba el texto.

 
Q're perpetuum del pronombre היא ("ella") escrito como si fuese הוא ("él")

Algunas veces los puntos indicaban que se debía leer no lo que podían indicar las consonantes, sino otra palabra, como cuando hubo que corregir un texto cuya forma consonantal daba el pronombre הוא (correspondiente a "él") para hacer leer היא ("ella").

En el Pentateuco, el pronombre singular en tercera persona femenino היא () muchísimas veces (120 veces en Deuteronomio)[41]​ se escribe igual al pronombre singular masculino הוא (). Los masoretas señalaron esta situación agregando el símbolo diacrítico (niqud o punto), que corresponde a la letra [i], a la grafía con solo consonantes pre-masorética הוא (ver diagrama). La ortografía resultante pareciera indicar la pronunciación hiw, pero esto no tiene sentido en hebreo bíblico y un lector entendido del texto bíblico sabría que debe leer el pronombre femenino en su lugar.

Generalmente se sostiene que "Yehowah" (en latín Iehovah) es una forma pseudo-hebrea que fue erróneamente creada cuando los eruditos cristianos medievales o del renacimiento no comprendieron el común Q're perpetuum con los puntos de las vocales de Adonai escritas juntamente con las consonantes YHWH del Tetragrámaton (para indicar que YHWH debía ser pronunciado Adonai, como era la práctica judía del tiempo de los masoretas).[42][43][44]​ Esto sería un error exactamente del mismo tipo como leer el Qeri perpetuum de la tercera persona singular femenina como hiw.

La "a" débil (hataf pataj) debajo de la א inicial de Adonai se convierte en "e" débil bajo la "yod" inicial (que no es una consonante gutural) del Tetragrámaton, en obediencia a las normas de la gramática hebrea sobre la sheva.[45][46][47]

Ya antes de la introducción de los puntos vocálicos con los que indicar al lector que al encontrar el Tetragrámaton debe pronunciar "Adonai" o "Elohim", se podía de otras maneras avisarle de tener cuidado de no pronunciar el Tetragrámaton con las consonantes escritas.[48]​ Uno de estos métodos era ecribir el Tetragrámaton no con el alfabeto usado para el resto del texto sino con letras arcaicas, es decir, escribir no יהוה sino 𐤉𐤄𐤅𐤄.[49][50]​ Otro señal de advertencia era meter al lugar del Tetragrámaton cuatro puntos gruesos (tetrapuncta).[51]

TranscripcionesEditar

ΙΑΩEditar

 
El nombre ΙΑΩ en el fragmento 20 del manuscrito 4Q120 (Levítico 4:27)

La primera transcripción del Tetragrámaton hebreo en otro idioma y otro alfabeto puede ser el trigrámaton griego ΙΑΩ, que se encuentra en dos fragmentos del rollo 4Q120 del siglo I a.C., uno de los manuscritos del Mar Muerto. En este manuscrito aparece como traducción griega de la palabra YHWH en Levítico 3:12 y 4:27. Aparece también como nombre del Dios de los judíos en Diodoro Sículo y varios otros autores griegos.[52]

Algunos eruditos asocian este trigrámaton griego con el trigrámaton YHW/YHH de los documentos en arameo de la comunidad judía de Elefantina (pronunciado Yahu o Yahō),[53]​ posible primera transcripción del Tetragrámaton, si no es, al contrario, como dice Martin Rose, el origen del más largo YHWH.[54]​ Otros dicen que en los documentos de Elefantina YHW difiere de YHWH no en la pronunciación, sino solamente en la ortografía, en la que, después de una vocal final corta, la última letra se omite como mater lectionis.[55]

En griego la letra iota (Ι tiene valor silábico (/i/), pero en las trasliteraciones griegas de palabras en otros idiomas se emplea a veces para representar la y consonantal castellana de la palabra "ya" (/j/), sonido para el que falta al griego una letra particular. Al griego falta también una letra que represente el sonido de la letra h en inglés (/h/). Por eso el trigrámaton griego ΙΑΩ puede representar los sonidos del trigrámaton arameo YHW o YHH. Pero sobre la relación entre las formas YHW y YHH y sobre su pronunciación no hay acuerdo.[56]

IehovahEditar

 
"Jehova" en la edición Leipzig 1687 del Pugio fidei de Raimundo Martí. La edición París 1651 usa la ortografía "Iehoua".

Como ya indicado, a partir del siglo XII algunos cristianos, al no entender la indicación del qeri perpetuum masorético que se debía leer "Adonai" donde en el texto se encontraba YHWH, creían que las vocales indicadas fuesen parte del nombre YHWH y por eso lo transcribían en latino como Iehovah.[57]​ Se encuentra por ejemplo en el Pugio fidei de Raimundo Martí escrito en 1270.[46]​ El nombre híbrido entró en ciertas traducciones influyentes como la Reina-Valera castellana y la Biblia del rey Jacobo inglesa en los siglos XVI y XVII y en varios idiomas siguió dominando como transcripción de יהוה (YHWH) hasta el siglo XIX.[57]

Los textos donde los judíos pronuncian el Tetragrámaton no como "Adonai" sino como "Elohim" (y donde las vocales indicadas por los masoretas son las de este último nombre) fueron ignorados, por ser mucho menos numerosos. Quien tratase las consonantes YHWH y las vocales de "Elohim" como una sola unidad podría interpretar la combinación resultante como prueba que Iehovih fuese la pronunciación correcta del Tetragrámaton.

Yahweh o YahvéEditar

La interpetación híbrida del Tetragrámaton castellanizada como "Jehová" fue reemplazada ya desde el siglo XVIII por el actual fuerte consenso académico que el modo correcto de transcribirlo es como "Yahweh" (castellanizado "Yahvé").[58]​ Con muy pocas excepciones,[59]​ se habla de este consenso no como "una certeza absoluta", sino solo como acuerdo general, como en la edición 1960 de la Reina-Valera, que todavía conserva la ortografía "Jehová" de sus orígenes:

JEHOVÁ. Nombre personal de Dios en el Antiguo Testamento. En el hebreo primitivo, que carecía de vocales escritas, las consonantes son YHVH. Por respeto, dejó de pronunciarse, y en su lugar se leía "Adonay" (el Señor). Para recordar esto al lector, los rabinos le pusieron las vocales e, o y a, sólo como contraseña, cuando inventaron un sistema de vocales escritas para el hebreo. En los medios cristianos empezó a leerse desde fines de la Edad Media con esas vocales y así resultó la forma latinizada "Jehovah", de donde viene "Jehová". Los hebraístas han llegado al acuerdo general de que la pronunciación original debe de haber sido Yahveh.[60]

Sobre esta comprensión del Tetragrámaton y no otras se basan todas las interpretaciones de su significado y etimología indicadas arriba.

Fundamentos del acuerdo generalEditar

Normalmente los hebraístas sugieren que la pronunciación más exacta del tetragrama sería ‘Yahvé’ (a veces se escribe una hache final para indicar que en hebreo existe una ה (‘he’), pero no se pronunciaría porque se trataría de una 'mater lectionis'; por este motivo se puede encontrar escrito también ‘Yahveh’). En la Biblia se encuentra la palabra יָה (Yah) como abreviatura del nombre sagrado (Salmo 89:8)[61]​ y en la expresión הַלְּלוּ יָה (hallelû Yah, ¡Aleluya!, ¡Alabemos a Yah!) en los Salmos 104:35[62]​ y 150:1,6;[63]​ y en Apocalipsis 19:1-6.[64]​ Otra abreviatura es Yáhu, que se encuentra, por ejemplo, en los nombres de Isaías (Yesha'eyahu) y Jeremías (Yirmeyáhu) ¿Cuál sería la última vocal? En Éxodo 3:14 Dios pone en relación su nombre con el verbo ser, y, de hecho, el verbo ser en hebreo es היה (HYH), aunque una forma más antigua sería הוה (HWH). Dada la semejanza con el nombre divino, viendo todos los datos reunidos, la forma יהוה parece tratarse de un Hifil imperfecto en tercera persona masculino singular (él hace que llegue a ser); si es así, esta forma se debería pronunciar Yahwé.

Las transliteraciones griegas del nombre divino que hicieron los escritores cristianos, a saber, I.a.bé o I.a.ou.é, pueden indicar lo mismo. Sin embargo, no hay unanimidad entre los eruditos en cuanto a la pronunciación exacta; otras pronunciaciones posibles serían Yahuwa, Yahuah, Yahwuéh, JãHôH[65]​ o Yehuah.[66]​ Una objeción a la pronunciación Yahvé es que también existe la forma abreviada Yehóh (o, más abreviada todavía, Yoh),[67]​ que se halla en la grafía hebrea de los nombres Yehoshafat (trasliterado al español como Josafat), Yehú (trasliterado al español como Jehú), Yehoshuá (trasliterado del hebreo al español como Josué y del griego al español como Jesús).

EscrituraEditar

En los antiguos textos hebreos solamente se escribían las consonantes, es decir, las vocales no figuraban. Cuando el lector llegaba a la palabra formada por el tetragrama יהוה, compuesto de las letras yōḏ (י), hē (ה), wāw (ו), hē (ה) “YHVH”, debido a una tradición judía el nombre de Dios era impronunciable. Para no ir contra esta norma de costumbre, cuando el lector llegaba a “YHVH” pronunciaba “Adonay” (mi Señor).

Con el tiempo, cuando se adoptó el uso de escribir las vocales, y ya que los lectores antiguos omitían leer el tetragrama YHWH, remplazando su pronunciación con la palabra “Adonay”, se combinaron las vocales de esta palabra (“a” débil, “o” y “a”) sobre las consonantes de “YHVH”, resultando una palabra híbrida, un nuevo escrito: “YeHoVaH” (hay que tener en cuenta que la “a” débil de “Adonay” no es soportable bajo la “yod” inicial de “YHVH”, convirtiéndose en “e” débil). Por tanto, según esta hipótesis respaldada por ciertos biblistas, la palabra “Yehovah” sería el tetragrama “YHVH” con las vocales de “Adonay”.

El TetragrámatonEditar

Debido a que se ha utilizado de manera escrita, por su grafía se lo denomina Tetragrámaton (del griego τετρα-γράμματον, tetra-grámmaton ‘cuatro letras’). En hebreo es usual también la expresión השם (haShem, ‘el nombre’).

Uso del TetragrámatonEditar

Esta escritura apareció mucho antes del surgir entre los judíos la idea de que seria inapropiado pronunciar el Nombre Divino (representado por el Tetragrámaton). No se sabe, a ciencia cierta, qué base hubo originalmente para dejar de pronunciar el nombre. Pero se consideran varias hipótesis, cada una con sus puntos a favor y en contra. Hay quien cree que esta escritura surgió de la enseñanza de que el nombre era tan sagrado que no lo debían pronunciar.[¿quién?]

Sin embargo, cualquiera que hubiese sido el propósito de tal creencia, lo cierto es que este dejó de pronunciarse a tal grado que hoy se desconoce por completo la vocalización de esta escritura; esto, a su vez, fue una de las causas que han originado las discusiones sobre las variaciones existentes en su pronunciación.

Tal como no se sabe con seguridad la razón o razones originales por las que dejó de usarse el nombre divino, de la misma manera hay mucha incertidumbre en cuanto a cuándo se arraigó realmente esta costumbre.

Los copistas judíos insertaron en el Tetragrámaton los puntos vocálicos de ’Adho·nái o de ’Elo·hím, seguramente para advertir al lector de que pronunciara esas palabras en lugar del nombre divino. Por supuesto, en las copias posteriores de la Septuaginta griega de las Escrituras Hebreas, el Tetragrámaton se hallaba completamente reemplazado por Ký·ri·os y The·ós.

Las traducciones a otros idiomas, como la Vulgata latina, siguieron el ejemplo de las copias posteriores de la Septuaginta. Por esta razón, la versión Scío San Miguel, basada en la Vulgata, no contiene el Nombre divino, aunque sí lo menciona en sus notas. Otro tanto ocurre con la versión Torres Amat (excepto en unas pocas ocasiones que sí aparece), mientras que La Biblia de las Américas emplea SEÑOR o DIOS para representar el Tetragrámaton en las Escrituras Hebreas cada vez que aparece, lo mismo se puede decir de La Nueva Versión Internacional.

El Tetragrámaton hebreo en composiciones y contextos diversosEditar

Transcripciones antiguasEditar

La Enciclopedia Católica indica las siguientes transcripciones en la antigüedad:[45]

  • Iao: Diodoro de Sicilia (1.94);
  • Iaoth: Ireneo (Adv. Haer. 2.35.3, en P. G. 7, col. 840);
  • Iao: Los valentinianos (Ireneo, Adv. Haer. 1.4.1, en P. G. 7, col. 481);
  • Iaou: Clemente de Alejandría (Strom. 5.6, en P. G. 9, col. 60);
  • Iao: Orígenes (in Joh. 2.1, en P. G. 14, col. 105);
  • Ieuo: Porfirio (Eus., Praep. Evang. 1.9, en P. G. 21, col. 72);
  • Ia y Iabe: Epifanio (Adv. Haer. 1.3.40, en P. G. 41, col. 685);
  • Iaho: Seudo-Jerónimo (Breviarium in Pss., en P. L. 26, 828);
  • Iehieh: Jacobo de Edesa (cf. Lamy, La science catholique, 1891, p. 196);
  • πιπι: ciertos escritores del griego que transcribían el Nombre Divino hebreo πιπι (p-i-p-i), por su similitud con las letras hebreas (según Jerónimo, en Ep. XXV ad Marcell, en P. L. 22, col. 429).
  • Iabe: los samaritanos (según Teodoreto de Ciro, en Quaestiones in Éxodum 15, en P. G. 80, col. 244);

Después añade:

El lector juicioso percibirá que la pronunciación samaritana Yabe probablemente es la que más se acerca al sonido verdadero del Nombre Divino; los otros escritores antiguos transmiten únicamente abreviaturas o corrupciones del nombre sagrado. Insertando las vocales de Yabe en el texto consonántico hebreo original, se obtiene la forma Yahvé (Yahweh), que ha sido generalmente aceptada por los modernos eruditos como la verdadera pronunciación del Nombre Divino. No meramente está estrechamente conectada con la pronunciación de la antigua sinagoga por medio de la tradición samaritana, sino que permite la legítima derivación de todas las abreviaturas del nombre sagrado en el Antiguo Testamento
Anthony Maas en Enciclopedia Católica
Otras maneras de escribir YahvehEditar

En el texto bíblico aparece también la forma abreviada Yah (en inglés Jah), sobre todo en el Libro de los Salmos. Esta forma parte de la conocida expresión hebrea aleluya, que significa ‘¡alaben a Yah!’. Asimismo la forma abreviada del Nombre Divino aparece incluida en el significado de muchos nombres hebreos. Esa forma Yah se utiliza ahora principalmente entre los rastafaris de Jamaica.

Al escribir el Nombre de Dios los judíos lo hacían así: YHVH, cuatro consonantes, sin vocales. Lo más curioso es que, por respeto al Nombre de Dios y a que algunos rabinos empezaron a enseñar que pronunciar el Nombre de Dios acarreaba un castigo eterno, la pronunciación de YHVH cayó en desuso. Al llegar a esa palabra, se inclinaba la cabeza, se hacía una pausa y proseguía la lectura.[cita requerida] Con el correr de los siglos y de tanto no pronunciar YHVH, se olvidaron de cómo eran las vocales y, cuando quisieron recuperarlas, los que leían la Escritura ya no sabían cuáles eran. Fueron unos sabios judíos, entre los siglos VI y X después de Jesucristo, quienes empezaron a escribir la lengua hebrea con vocales. Fue toda una novedad, pero una ayuda muy grande para quienes no sabían leerla bien. Idearon una serie de puntos y rayitas que ponían por encima, dentro o por debajo de las consonantes (las llamadas masoras, que derivaron en los textos masoréticos). La palabra YHVH los frenó. Ni ellos sabían qué vocales poner.[cita requerida] Entonces se les ocurrió tomar las vocales de la palabra hebrea Adonai,[69][70]​ que quiere decir ‘Señor’, y las intercalaron entre las consonantes de YHVH. Sin adentrarse en disquisiciones lingüísticas,[71]​ fue así como surgieron la palabra Yehovah y sus variaciones.

Según el Catecismo de la Iglesia (209), los cristianos proclaman la divinidad de Jesucristo dándole el título de Adonay (Adonai), ‘Señor’. Hoy día los judíos de origen español, cuando llegan a YHVH, por lo general lo sustituyen por ha-Shem que en hebreo quiere decir ‘el Nombre’, mientras que los judíos originarios del Este europeo dicen sin más Adonai, ‘Señor’ (lit.: ‘mi Señor (en plural mayestático)’).

IehouaEditar

 
El nombre del Creador expresado a través de la forma "Iehouah". Traducción latina del Séfer Ietzirá (Libro de la Creación—ספר יצירה), París, 1552.

En el siglo XV Nicolás de Cusa fundó un hogar de ancianos en Cusa. Ahora, ese antiguo edificio alberga la biblioteca de Cusa, en la que hay más de trescientos manuscritos. Uno de estos es el Códice Cusano número 220, en el que figura el sermón que pronunció Nicolás de Cusa en 1430, titulado “In principio erat verbum” (En el principio era el Verbo). Allí Nicolás de Cusa empleó la grafía en latín Iehoua para referirse al nombre Jehová. En el folio 56 se encuentra la siguiente afirmación respecto al nombre divino:

Dios lo ha dado. Es el Tetragrámaton, es decir, el nombre compuesto por cuatro letras. [...] Este es, sin duda, el santísimo y supremo nombre de Dios”.

Así, lo que Nicolás de Cusa declaró concuerda con el hecho de que el nombre de Dios se halla en el texto original de las Escrituras Hebreas (Éxo. 6:3).

JehováEditar

El término Jehová se discute principalmente por tres motivos, su origen, si corresponde a la pronunciación original, y si es correcto su uso en idiomas como el español.

Para muchos el término Jehová se considera una traducción, e incluso otros grupos han postulado que no tendría relación con el nombre en hebreo. En cambio otros lo han calificado como la forma más común y frecuente de traducción a idioma español que usamos al traducir otros nombres del hebreo a idiomas como el español, en el que se realiza el cambio de Y a J; y otros grupos incluso indican que sería la pronunciación original.[cita requerida]

Aun cuando de orígenes latinos y, por ende, cercanos a la Iglesia católica, el nombre de “Jehovah”, en los tiempos modernos, se ha caracterizado por ser revindicado mayormente por denominaciones protestantes. Algunos judíos actuales (tanto tradicionales como mesiánicos), seguidos por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa, las iglesias siríacas y cópticas, y algunas iglesias protestantes (por ejemplo, algunas iglesias bautistas), se inclinan por las formas «Yahweh», o bien, «Yahveh».

Hipótesis del origen de la palabra JehováEditar

Con respecto al uso del término Jehováh (Jehová), la Enciclopedia Católica explica:

Algunos eruditos han sostenido recientemente que la palabra Jehováh data sólo del año 1520. Drusisus pone a Peter Galatinus como el inventor de la palabra Jehováh, y a Fagius como propagador en el mundo de los eruditos y comentadores. Pero los escritores del siglo dieciséis, católicos y protestantes están perfectamente familiarizados con la palabra. Galatinus mismo pone la forma como conocida y recibida en su tiempo. Además, Drusius la descubrió en Porchetus, un teólogo del siglo catorce. Finalmente la palabra es encontrada incluso en la Pugio fidei de Raymund Martin, una obra escrita cerca de 1270. Probablemente la introducción del nombre de Jehováh predata incluso a R. Martin. [...] No sorprende entonces que esta forma haya sido considerada como la verdadera pronunciación del Nombre Divino por eruditos como Michaelis, Sier y otros.
[72]
 
"Jehovah" en Éxodo 6:3
. Versión inglesa de la Biblia del rey Jacobo,[73]​ (Inglaterra, 1611).

La hipótesis más conocida sobre el origen de la palabra Jehová indica que estaría al calcar erróneamente la grafía alemana en que la j representa el mismo fonema (la consonante aproximante palatal, [j]) que la i española, lo mismo que ocurre con el nombre Jesús (en hebreo Yeshua’ o Yehoshua’), Jeremías (en hebreo Yirmeyahu) y otros, que usamos frecuentemente sin problemas a pesar del cambio de Y a J. La elección de una forma escrita u otra se debe por lo general a motivos históricos. En español, las ediciones católicas del texto bíblico que no usan sustitutivos como «Señor» o «Dios» optan por Yahveh. En cambio, las ediciones protestantes que muestran el Tetragrámaton emplean Jehová.

Con respecto a la hipótesis de la fusión del término Adonay y el Tetragrámaton, Gérard Gertoux explica que la palabra Yahowah (YHWH + Adonay ) “jamás ha sido usada en ninguna Biblia” y agrega que “El patrón gramatical (imaginario) que implica un cambio de 'a' a 'e' nunca ha existido”. Luego citando del libro De l'harmonie entre l'église et la synagogue (De la armonía entre la iglesia y la sinagoga) por el rabino Paul Drach editado en 1842 explica que la pronunciación Yehovah era lógica porque “estaba en el acuerdo con el principio de todos los nombres teofóricos”, pero contradictoria con Ex 3:14, en contraposición con Yahvé que era la forma samaritana. Referente a la terminación “ah” por lo general representa el femenino en hebreo, como Sarah o Deborah; sin embargo, esto no es definitivo, pues palabras como Yehudah (Judá), y Yonah (Jonás) tienen la misma terminación, siendo claramente masculinas.

Algunos usos de la palabra Jehová en contextos no bíblicosEditar

“Jehová”, o “Jehovah”, ha llegado a ser extensamente conocido como el nombre de Dios hasta en contextos no bíblicos, en sociedades protestantes, como la alemana o la inglesa.

 
El nombre Jehová en un triángulo sobre el frontis de una iglesia en Noruega

Así, por siglos la forma Jehová (Jehovah) ha sido una forma de pronunciar el nombre de Dios que cuenta con reconocimiento internacional dentro de la “doctrina evangélica”.[75]​ Como dijo el profesor Gustav Oehler: “Este nombre ahora ha llegado a estar más naturalizado en nuestro vocabulario, y no puede ser reemplazado”. (Theologie des Alten Testaments [Teología del Antiguo Testamento]).[76]

Pero es aceptado en un porcentaje estadístico mínimo en las teologías cristianas mayoritarias como la católica y la ortodoxa.

Yahveh como nombre propio de Dios en caracteres hebreosEditar
 
Tetragrámaton en un triángulo en la Capilla del Palacio de Versalles, Francia.
 
Tetragrámaton en un triángulo en la AsamKirche, Múnich, Alemania.
  • Estatua alegórica de la Religión con una cinta en la frente inscrita קדוש יהוה: parte de la tumba del papa Clemente XIII en la Basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano.
  • Moneda con el nombre de Dios. Con fecha de 1661, en Núremberg, Alemania. Tetragrámaton con un texto en latín. El texto, en latín, dice: «Bajo la sombra de tus alas».
  • Basílica católica en Fourvière, Lyon (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Catedral de Bourges (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia en La Celle Dunoise (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia en Digne, en el sur de Francia. Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia en São Paulo (Brasil). Tetragrámaton en la decoración.
  • Catedral de Estrasburgo (Francia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Catedral de San Marcos, Venecia (Italia). Tetragrámaton en la decoración.
  • Iglesia de Sant Lluís, Menorca (España). Tetragrámaton gigante en el campanario.
  • Iglesia de San Carlos, Metepec (México). Tetragrámaton en el Altar.

Uso de "Yahveh" en la BibliaEditar

Gérard Gertoux, miembro de los Testigos de Jehová, considera que la pronunciación más cercana sería [Y.eH.oW.aH] y que la forma Yahweh sería solo una manera teológica y no lingüística de transliterar el nombre usada en contra de la verdadera pronunciación.[77]
La Enciclopedia Católica de 1910, dice al respecto: «La forma abreviada de Jeho [usada en muchos nombres propios hebreos] supone la forma completa Jehováh. Pero la forma Jehováh no puede explicar las abreviaturas Jahu y Ja, en tanto que la abreviatura Jeho podría ser derivada de otra palabra».
Gertoux no está de acuerdo con esta última declaración. Él afirma que el término jahu (Yahu) significa ‘Yah mismo’, y ja (Yah) es una abreviatura del nombre, con lo cual la forma Jehová aún podría ser posible.[78]
La Enciclopedia Católica propone que, entre las testimonios antiguos de la pronunciación del Nombre divino, el que probablemente más se acerca al sonido real es el de los samaritanos (Yabé); los otros transmiten apenas abreviaturas o corrupciones del nombre sagrado. Al insertar las vocales de Yabé en el texto consonántico hebreo original, se obtiene la forma Yahweh, generalmente aceptada por los eruditos modernos como la verdadera pronunciación del Nombre divino. Además de estar estrechamente relacionada por medio de la tradición samaritana con la pronunciación de la antigua sinagoga, esta forma (Yahweh) hace posible derivar regularmente del nombre sagrado todas las formas abreviadas que se encuentran en el Antiguo Testamento.[45]

Nombres teofóricosEditar

La Enciclopedia Católica dice también:

Entre los 163 nombres propios que en su composición llevan un elemento del nombre sagrado, 48 tienen yeho o yo al inicio, y 115 tienen yahu o yah al final, mientras que la forma Yahveh no aparece en ninguna composición de ese tipo. Se puede quizás suponer que estas formas abreviadas yeho, yo, yahu, yah, representan el Nombre divino tal como existía entre los israelitas antes de que el nombre completo Yahveh fuera revelado en el monte Horeb. Por otra parte, Driver (Studia biblica, I, 5) ha mostrado que estas formas cortas son las abreviaturas regulares del nombre completo. En cualquier caso, aunque se puede dudar que fue a Moisés que Dios reveló por primera vez su nombre sagrado, con certeza reveló en el monte Horeb que su nombre incomunicable es Yahveh y explicó su significado.[45]

La Enciclopedia Católica de 1910 fue substituida totalmente en 1967 por la Nueva Enciclopedia Católica. En esta, el correspondiente artículo dice que tanto en la Biblia como en los Papiros de Elefantina yhw o yahu, forma abreviada del nombre, aparece al final de los nombres, como Yesayahu (Isaia). Otra forma del nombre, yh, se emplea en los nombres (por ejemplo, Abiyya) y los pasajes poéticos o fórmulas litúrgicas (por ejemplo, haleluyah). Se encuentra también otras formas abreviadas del nombre, como yeho-, yo-, ye-, en muchos nombres propios compuestos.

Veamos algunos ejemplos bíblicos de nombres de persona que incluyen una abreviación del nombre divino. Jonatán, que en la Biblia hebrea es יְהוֹנָתָן/יוֹנָתָן (Yo·natan o Yeho·natán), significa “Yo/Yeho ha dado”. Así mismo, el nombre hebreo del profeta Elías, אֵלִיָּהוּ (´Eli·yahu) quiere decir: “Mi Dios es Yahu”. Igualmente, el nombre hebreo יְהוֹשָׁפָט (Yeho-shafat, Josafat) significa “Yeho ha juzgado”. La tabla siguiente muestra algunos ejemplos más de este tipo de nombres y su pronunciación en hebreo.

Hipótesis sobre el origen del conceptoEditar

Hipótesis documentalEditar

De acuerdo a la llamada hipótesis documental, que defiende la teoría de que el texto bíblico se compone de varias fuentes independientes compiladas y ordenadas por los escribas israelíes hacia la época de Esdras y Nehemías, el uso del nombre Yahveh es característico de una de las fuentes originales, a cuyo hipotético autor o autores, se denomina «Tradición yahvista».

Entre los textos cuya autoría se adscribe a la Tradición yahvista se incluyen la segunda versión de la creación, en Génesis, la primera parte del Éxodo, la recepción de los Diez Mandamientos, así como muchas otras partes del Génesis, el Éxodo y Números.

Probablemente sean las fuentes más antiguas conservadas en el texto bíblico, aunque se conocen testimonios independientes de algunas de sus fuentes, entre ellas el poema de la bendición de Jacob (utilizado en Génesis y el poema del cantar del mar, empleado en Éxodo.

Los fragmentos bíblicos de la Tradición yahvista son sin duda los más elocuentes del texto, y el crítico literario Harold Bloom ha considerado a su autor el más capaz e influyente escritor de la literatura universal. En el texto masorético —en el cual se basan las versiones actuales de la Biblia hebrea— el tetragrámaton aparece 6.823 veces, más que cualquier otra forma alternativa; las diferencias con el texto de la Septuaginta —basado en otros manuscritos— son pequeñas.

El nombre Yahveh en el antiguo testamento y otros textos sagradosEditar

Manuscritos del Tanaj o Antiguo TestamentoEditar

En los manuscritos antiguos que aún se conservan podemos ver el desarrollo de la temática del tetragrámaton a través de los tiempos. Si bien los textos en hebreo son los más influyentes haremos una referencia también a los textos griegos y de otros idiomas.

Texto hebreoEditar

Hoy en su mayor parte el nombre divino se ha conservado en su forma original en los antiguos manuscritos hebreos, por ejemplo el Códice de Leningrado (texto conservado en Rusia), utilizado para la Biblia Hebraica Stuttgartensia (o «BHS»), el Tetragrámaton aparece 6.828 veces y está marcado con puntos equivalentes a vocales de modo que lea Yehwáh, Yehwíh y varias veces Yehowáh, como en Génesis. En la edición del texto hebreo por Ginsburg los puntos vocálicos insertados hacen que YHWH se lea Yehowáh.

Como ya se ha dicho en ocasiones anteriores a lo largo de este artículo, los judíos comenzaron a sustituir el nombre divino por los títulos Señor y Dios (Adonay y Elohim respectivamente), primero en la pronunciación y luego incluso en la escritura hay pruebas que demuestran que los soferim (escribas) judíos alteraron el texto hebreo original de YHWH a Adonay en 134 lugares.[79][fuente cuestionable] Según la misma obra en sus páginas 368 y 369 los Soferim cambiaron el Tetragrámaton por el sustituto Elohim en 8 lugares más. A pesar de existir, esta práctica de sustitución no fue generalizada entre los escribas hebreos y gracias a ello, todavía sabemos de la existencia original del Tetragrámaton. Por otra parte los masoretas —nombre por el que se llegó a conocer a los copistas siglos después de Cristo— se dieron cuenta de las alteraciones que habían hecho los soferim y las registraron en el margen o al final del texto hebreo. Estas notas marginales llegaron a conocerse como la masora, y han servido en muchos casos para restituir el nombre a su lugar original en todo el Antiguo Testamento.

Textos griegos y la septuagintaEditar

La traducción del texto hebreo de la Biblia al griego, conocida como la Septuaginta o versión de los Setenta, también nos puede dar información sobre el nombre divino. Hoy en día una parte de las copias más completas de la Septuaginta datan de los siglos III y IV después de Cristo aproximadamente. En éstas el nombre divino está reflejado por los títulos Señor (Kyrios) y Dios (Theós) así como los manuscritos del Siglo II, del Nuevo Testamento en donde los Evangelistas, vertieron de la misma manera el Tetragramatón como “Señor” o “Dios”, se puede mencionar en relación a la Septuaginta, la colección “Chester Beatty”, algunos de los cuales se mencionan en AEB p. 1071. Los manuscritos números 961-963,965-968, cubriendo Génesis (2), Números y Deuteronomio, Isaías, Jeremías, Ezequiel y Ester, Daniel, que datan del principio del segundo siglo hasta finales del tercero d.C., no contienen ningún ejemplo del tetragrámaton. Tampoco lo contienen los papiros de esta colección, P45,46,47, datando del tercer siglo d.C.[80]​ Importante mencionar que se encuentran manuscritos de 200 años antes de la Era Cristiana que tampoco colocan el tetragramatón como el “P. Ryl. GK. 458” que se encuentran en la colección “John Rylands”,[81]​ de la Universidad de Mánchester desde 1936.[82]​ Este manuscrito ha sido usado en discusiones sobre el tetragrámaton, aunque actualmente contiene espacios en blanco en los lugares en donde algunos eruditos (como C. H. Roberts) creen que contenía letras.[83]​ Según Paul E. Kahle, el tetragrámaton debió haber sido escrito en el manuscrito en donde aparecen esas alteraciones o espacios blanqueados.[84]

Sin embargo, descubrimientos posteriores han revelado manuscritos antiguos que conservan el tetragrámaton en caracteres hebreos dentro del texto griego, como por ejemplo: AqBurkitt, AqTaylor, LXXVTS 10a, LXXVTS 10b, LXXIEJ 12, 4Q LXX Levb, Papiro LXX Oxirrinco 1007, Papiro LXX Oxirrinco 3522, Papiro LXX Oxirrinco 5101, Ambrosiano O 39 sup., SymP.Vindob. G. 39777, y el Papiro Fouad 266, entre los 1500 manuscritos y 297 códices de fechas posteriores[85]​ que no presentan el nombre de Dios en su forma hebrea sino que lo vierte como “Señor” o “Dios”.[86]

 
El Papiro P. Ryl. GK. 458 de la Colección Ryland que pertenece al Libro de Deuteronomio tiene un espacio en blanco en lugar de YHWH (el tetragrámaton) (200 años antes de Cristo). Según creen eruditos, como C. H. Roberts, contenía letras. Según Paul E. Kahle, el tetragrámaton debió haber sido escrito en el manuscrito.

Como se comentó anteriormente los textos más completos de la Septuaginta que se encuentran disponibles hoy, son más de 1500 manuscritos y 297 códices que se remontan algunos, a dos siglos antes de la Era Cristiana como el manuscrito P. Ryl. GK. 458,[87][88]​ y el Papiro Fouad 266.

El manuscrito mencionado (P. Ryl. GK. 458) se encuentra en la Biblioteca John Rylands,[81]​ consiste de únicamente 8 fragmentos pequeños y fue datado a mediados del segundo siglo a.C., no contiene el tetragrámaton.[82][89]​ La edición AEB de estudios Bíblicos de la Watchtower , considera a este manuscrito “digno de mención especial”[cita requerida] a pesar a que este manuscrito no sirve de sustento a su hipótesis de que en el 200 a.C. se referían a Jehová a través del Tetragramatón, puesto que no contiene el Tetragrámaton, sino que deja espacios vacíos en el lugar donde correspondería dicho nombre divino; una hipótesis es que el escriba no se atrevió a escribir el nombre de Dios, probablemente por supersticiones, y otra es que el nombre apareció, pero fue borrado más tarde; la parte de este manuscrito que se encuentra en mejor estado es el correspondiente a Deuteronomio.

En la PeshittaEditar

Lo mismo se puede decir de la Peshitta siríaca, originalmente escrita en el siglo V d. C., que utiliza el término Mar·ya (‘Señor’), en lugar del Tetragrámaton.

En la VulgataEditar

La versión Vulgata (en latín) usa Dominus [dóminus] (‘Señor’), y fue realizada a finales del siglo IV (en el 382 d. C.) por Eusebio Jerónimo.

Nombre Yahveh en el Nuevo TestamentoEditar

A diferencia del Antiguo testamento escrito preferentemente en hebreo con porciones en arameo, el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en griego koiné o común. En los manuscritos más antiguos encontrados, los cuales datan preferentemente del siglo III en adelante, el tetragrámaton como tal no existe, sólo encontramos los términos Kyrios (Señor) y Theos (Dios). Esto ha llevado a muchos a la conclusión que los cristianos desecharon el Tetragrámaton. Algunas razones para ello serían:

  1. Los cristianos hicieron citas bíblicas no de los manuscritos hebreos sino de la septuaginta en donde el nombre ya había sido reemplazado.[90]
  2. Los manuscritos hallados durante los siglos I y II son consistentes con el Antiguo Testamento de la Septuaginta y son fiables las escrituras.[91]
  3. Los cristianos dejaron de usar el nombre divino por que en su época no se usaba ni se entendía, de hechos los padres de la Iglesia Cristiana Primitiva citan a partir de la Septuaginta.[92]
  4. Se dejó de usar el nombre tal como el judaísmo tradicional en sus escrituras hebreas colocaba, en Alejandría de habla griega después de la dispersión o diáspora se encontraban buena parte de los judíos que se convirtieron al cristianismo y sus escrituras no reflejaban ya 200 años antes de la Era Cristiana, el Tetragramatón.
  5. Los creyentes de la Santísima Trinidad aseguran a partir de la evidencia recabada, más de 5000 manuscritos del Nuevo Testamento, que la ausencia del tetragramatón era sinónimo de que los cristianos adoraban a Jesucristo (el Señor).[cita requerida]

Uso del Tetragrámaton en diferentes versiones de la BibliaEditar

Los editores de la Biblia de las Américas dan la siguiente explicación sobre la forma de traducir el Tetragrámaton en su versión:

EL NOMBRE DE DIOS. Para el nombre de Dios hay varias palabras en hebreo: uno de los más comunes es “Elohim”, traducido ‘Dios’; otro es “Adonai”, traducido ‘Señor’; pero el nombre asignado a Dios como su nombre especial o su nombre propio, tiene en hebreo estas cuatro letras: “YHWH”. Este no era pronunciado por los hebreos debido a la reverencia que tenían a lo sagrado de este nombre de la divinidad, y lo sustituían por otro de los nombres de Dios. La versión griega del Antiguo Testamento, conocida como la Septuaginta (LXX), o versión de los Setenta, traduce “YHWH” generalmente por “Kurios” (‘Señor’), y la Vulgata Latina, que tuvo también una gran influencia en la traducción de la Biblia a muchos idiomas, lo traduce por “Dominus” (‘Señor’). En La Biblia de las Américas® hemos usado el nombre de “SEÑOR” (todo en mayúsculas) para traducir el Tetragrámaton. Cuando este nombre ocurre junto al nombre hebreo “Adonai” (‘Señor’) entonces “YHWH” es traducido “DIOS” (todo en mayúsculas) con la nota correspondiente. Algunas versiones traducen este nombre por “Jehová” (o “Jehovah”) y otras por “Yahvé” (o “Yahveh”).


En 2008, la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos de la Iglesia católica solicitó a todas las conferencias episcopales que modificaran las traducciones de la Biblia que usan en la liturgia de manera tal que se evite la expresión Yahveh y se sustituya por “Señor” o “el Señor”.[93]
La Santa Sede, siguiendo una directiva de Benedicto XVI, pide omitir el término «Yahvé» en la Liturgia, oraciones y cantos (septiembre de 2008). El texto explica que este término debe traducirse de acuerdo al equivalente hebreo «Adonai» o del griego «Kyrios».[94]

  1. Aquellos que utilizan alguna forma conocida en el idioma local (en el caso del español Yahveh o Jehová) solo en el Antiguo Testamento.
    1. La Versión Torres Félix Amat (Católica), utiliza Jehová en Salmos 82:19 [83:18] e Isaías 42:8.
    2. La Versión Latinoamericana (Católica), usa Yavé en algunas ocasiones y “Señor” en otras.
    3. La Versión Reina-Valera 1990, publicada por la Sociedad Bíblica Emanuel, utiliza El Eterno en la mayoría de las ocasiones, pero en otras, lo sustituye por Señor.
    4. La Versión Reina-Valera 2009, publicada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, utiliza Jehová en su texto principal por todo el Antiguo Testamento.
  2. Aquellos que utilizan alguna forma conocida en el idioma local (en este caso solo Jehová) tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con Referencias), en español, edición de 1987, editada por los Testigos de Jehová

DesarrolloEditar

El sentido (de la forma: Y H V H; el Tetragrámaton; es decir, palabra compuesta de cuatro letras) del nombre Yahveh ha sido interpretado de formas muy diversas; y hasta se discute su origen cultural. No obstante, esta deidad (asociada también como Elohim), según la Biblia, indicó que sería llamada Yahveh, y lo hizo de dos maneras: primero de un modo indirecto, al aparecer 6.828 veces la grafía (YHVH)[95]​ en el antiguo testamento; y segundo, de manera más explícita, por ejemplo, en el relato del libro del Génesis. Aun así, para el tiempo en que el pueblo judío fue exiliado de esclavo a Babilonia, parece ser,[96]​ que ya estaba prohibido pronunciar su nombre en público[97][98][99]​ (excepto por la clase sacerdotal en privado[100]​ y los saludos que contenían este nombre[101]​), ya que era sagrado; por lo que fue creada esta interpretación: Formada por las cuatro consonantes hebreas: —Y (iod), H (hei), V (vav) y H (hei)— que se la denomina también Tetragrámaton.

Aparentemente la combinación de esas cuatro letras o tetragrámaton (que además es una conjugación de un verbo en hebreo) permitía evadir el problema de cómo leerlo correctamente (para no confundirlo con su raíz verbal hayah o hawah).

Las formas que las biblias de habla hispana emplean para traducir este nombre propio de Dios son las siguientes:

Yahveh (o Yahvé) en el Antiguo Testamento (en correspondencia al tetragrámaton):

Jehová (o Jehovah) en el Antiguo Testamento (en correspondencia al tetragrámaton):

También aparece la forma abreviada de este nombre propio de Dios: IAH, YAH o JAH (español antiguo), especialmente en los salmos.

Además de este nombre propio, en las Escrituras se aplican distintos títulos y atributos para Dios, entre los cuales están:

  • Adón (Señor); Adonay (mi Señor)
  • El (véase El [o Il])
  • Elyón
  • Eloah
  • Elohim ("dioses" o "el único y verdadero Dios", dependiendo del contexto)[102]
  • Shaddai

"Elohim" es el plural de "Eloah" y puede significar "dioses".[103]​ Cuando designa el Dios de Israel, va acompañado, a pesar de ser de forma plural, con verbos, adjetivos y pronombres en singular, como en las primeras palabras de la Biblia, donde se dice que "Dios" (Elohim) "creó".[104]

También se le nombra con sus atributos:

  • Yhwh-Tzva'ot (Yahweh de los Ejércitos)
  • Yhwh-Shalom (Yahweh es mi Paz)
  • Yhwh-Nisí (Yahweh es mi Estandarte)

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Se trata de un símbolo cristiano sutilmente relacionado con la noción de Trinidad.
  2. Diccionario de la Real Academia Española
  3. Alfonso Ropero, Gran Diccionario enciclopédico de la Biblia (CLIE, 2017)
  4. José Miguel Miranda, Temas Bíblicos: 40 temas fundamentales para la reflexión de grupos y comunidades cristianas (Editorial San Pablo, 1998)
  5. Juan Arias, La Biblia y sus secretos: Un viaje sin censura al libro más vendido del mundo (Penguin Random House Grupo Editorial España, 2010)
  6. Josué Fonseca Montes, Religión, muerte y sexualidad en los siglos XVI-XVIII: El caso de Cantabria (Ed. Universidad de Cantabria, 2014), p. 365
  7. Traducción de Inscripciones semíticas noroccidentales
  8. Paolo Merlo, "L'ašerah di YHWH a Kuntillet Ajrud: Rassegna critica degli studi e della interpretazioni"
  9. Bibliografia
  10. Jacques Berlinerblau, "Official religion and popular religion in pre-Exilic ancient Israel"
  11. Jeffrey H. Tigay, "A Second Temple Parallel to the Blessings from Kuntillet Ajrud" (University of Pennsylvania)
  12. Dirk Schwiderski, Handbuch des nordwestsemitischen Briefformulars: ein Beitrag zur Echtheitsfrage der aramäischen Briefe des Esrabuches (Walter de Gruyter, 2000), p. 64
  13. Ruth Schuster, "Inscription Found on First Temple-era Pottery in Jerusalem" en HaAretz (15 junio 2017)
  14. John I. Durham, Joshua Roy Porter, Proclamation and Presence: Old Testament Essays in Honour of Gwynne Henton Davies (Mercer University Press 1983), p. 53
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  16. D. M. Murdock, Acharya S, Did Moses Exist: The Myth of the Israelite Lawgiver (Stellar House Publishing, 2014), p. 405
  17. Lawrence E. Stager, "Forging an Identity" en Michael D. Coogan, The Oxford History of the Biblical World (Oxford University Press 2001), p. 108
  18. Mark S. Smith, The Origins of Biblical Monotheism: Israel's Polytheistic Background and the Ugaritic Texts (Oxford University Press 2001)
  19. M.E. Mondriaan, "Anat-Yahu and the Jews of Elephantine" (15 noviembre 2013)
  20. Christopher A. Rollston, "The Alphabet Comes of Age: The Social Context of Alphabetic Writing in the First Millennium BCE" en Assaf Yasur-Landau, Eric H. Cline, Yorke Rowan, The Social Archaeology of the Levant: From Prehistory to the Present (Cambridge University Press 2018), capítulo 20
  21. Vicente Risco, Historia de los judíos: desde la destrucción del templo (MAXTOR 2005), p. 7
  22. Esko Siljanen, "Judeans of Egypt in the Persian period (539-332 BCE) in light of the Aramaic Documents" (Department of Biblical Studies, University of Helsinki 2017)
  23. Bezalel Porten, Archives from Elephantine: The Life of an Ancient Jewish Military Colony (University of California Press, Cambridge University Press, 1968) p. 105
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  28. Frank Moore Cross, Canaanite Myth and Hebrew Epic: Essays in the History of the Religion of Israel (Harvard University Press 2009), p. 65
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  58. Robert Alter, The Hebrew Bible: A Translation with Commentary (W. W. Norton & Company 2018), vol. 3, Exodus, capítulo 3, nota 14
  59. Juan Echánove, Ecos del Desierto. El origen historico del monoteismo (Central Books Supply, Quezon City, Filipinas, 2008), p. 169
  60. Citado por Edesio Sánchez Cetina en la revista Traducción de la Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas), vol. 12. núm. 2 (2002)
  61. Salmos 89:8
  62. Salmos 104:35
  63. Salmos 150:1
  64. Apocalipsis 19:1
  65. Canónico D. D. Williams de Cambridge (1936). Zeitschrift für die Altestamentliche Wissenschaft 54. p. 269. ISSN 0044-2526. «evidencia indica, o mejor, casi prueba que la pronunciación verdadera del Tetragrámaton no era Jãhwéh [...] El nombre mismo probablemente era Jãhôh». 
  66. Doctor M. Reisel. The Misterious Name of Y.H.W.H. p. 74. «YeHũàH o YaHũàH». 
  67. Juan María Tellería Larrañaga (2019). CFTE 13- Teología del Antiguo Testamento: El mensaje divino contenido en la ley, los profetas y los escritos. Editorial CLIE. p. 275. ISBN 9788417131357. 
  68. El Tetragrámaton en hebreo figura en el extremo superior de la imagen, generando en orden ascendente la secuencia: Cordero de Dios, Espíritu Santo, Tetragrámaton.
  69. “Jehová: pronunciación falsa de Yahweh. Al parecer la introdujeron hacia el año 1100 los masoretas, los cuales vocalizaron con las vocales de Adonaí el nombre de Dios, YHWH, hasta entonces transcrito sin vocales”. (Diccionario Enciclopédico Salvat)
  70. “[...] con el transcurso del tiempo el mismísimo idioma hebreo antiguo cesó de usarse en la conversación diaria, [...]”//“Para impedir que se perdiera la pronunciación del lenguaje hebreo en general, eruditos judíos de la mitad posterior del primer milenio d.C. inventaron un sistema de puntos para representar las vocales que faltaban, y colocaron los puntos alrededor de las consonantes en la Biblia hebrea. Así ambas cosas, vocales y consonantes, se escribieron, y se conservó la pronunciación como se efectuaba en aquel tiempo.”//“En lo referente al nombre de Dios, en vez de colocar los signos vocálicos apropiados alrededor de él, en la mayoría de los casos pusieron otros signos vocálicos para recordar al lector que debería decir 'Adhonaí. De esto vino la grafía Iehouah, y, con el tiempo, la pronunciación aceptada del nombre divino en español llegó a ser Jehová.” (The Divine Name Will Endure Forever/El Nombre Divino que durará para siempre, Spanish (na-S), 1984, Watchtower Bible and tract Society of New York, Inc, International Bible Students Association, Brooklyn, New York, U.S.A, página 8)
  71. “Jehová: nombre propio de Dios en el antiguo testamento, según una falsa vocalización de las consonantes del hebreo YHWH, que los judíos pronunciaban por reverencia, añadiendo las vocales de la palabra Adonaí (Señor). De aquí resultó entre los cristianos la forma híbrida de Jehovah, usada probablemente desde el siglo XI, en vez de la pronunciación de Yahweh, según las normas masoréticas de vocalización.” (Gran Diccionario Plaza & Janes)
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  73. En inglés: The Holy Bible: King James Version.
  74. Niebla. Miguel de Unamuno. Ediciones Orbis, S.A. Barcelona. 1982 ISBN 84-7530-062-6 págs. 27 y 28
  75. Spiegeler, Erick. «¿Por qué los católicos decimos Yahvé y los Protestantes Jehová para nombrar a Dios?». inteligenciacatolica.com/. Archivado desde el original el 3 de noviembre de 2014. Consultado el 3 de noviembre de 2014. 
  76. Oehler, Gustav Friedrich. «Theologie des Alten Testaments». Consultado el 3 de noviembre de 2014. 
  77. DivineName.net (sitio web de Gérard Gertoux).
  78. Gertoux.Online.fr/DivineName/FAQ/A14.htm (artículo en inglés: «Are the two names Yah and Yahu, which are found at the end of some Hebrew proper names, abbreviations of the Tetragram?», ‘Los dos nombres Iah y Iahu, que se encuentran al final de algunos nombres propios hebreos, ¿son abreviaturas del tetragrama?’).
  79. Stanley S. Seidner,"HaShem: Uses through the Ages." Unpublished paper, Rabbinical Society Seminar, Los Angeles, CA,1987.
  80. Ayuda para Entender la Biblia (AEB), pp.1092-1093 (“Mateo”), pp.1069-1073 (“Manuscritos”) y 847-860 (“Jehová”),
  81. a b A Wandering Armenian: Collected Aramaic Essays Escrito por Joseph A. Fitzmyer
  82. a b Two Biblical papyri in the John Rylands library, Manchester Escrito por Colin Henderson Roberts,John Rylands Library
  83. The Septuagint and Modern Study, Sidney Jellicoe, 1968, pp. 271–2.
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  85. The text of the Old Testament: an introduction to the Biblia Hebraica Escrito por Ernst Würthwein
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  88. «Universidad de Manchester, Galería Electrónica de la Colección Ryland». Archivado desde el original el 16 de octubre de 2013. Consultado el 11 de agosto de 2019. 
  89. Revue biblique,Volumen 46 Escrito por Ecole pratique d'études bibliques
  90. Comentario exhaustivo al Antiguo Testamento por Samuel Pérez Millos pp 239
  91. Biblia de Estudio Ryrie-RV Escrito por Charles C. Ryrie
  92. Mateo Escrito por James Bartley,Ariel Lemos,José Bruce
  93. Noticia en Zenit.org
  94. El Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Cardenal Francis Arinze, envió una carta a las conferencias episcopales del mundo en la que solicita no utilizar el término «Yahvé» en las liturgias, siguiendo una directiva de Benedicto XVI. [1]
  95. Theologisches Handwörterbuch zum Alten Testament, tomo 1, publicado por E. Jenni y C. Westermann, 3.a ed., Munich y Zurich, 1978, cols. 703, 704.
  96. The Mishnah, traducción al inglés de H. Danby, Londres, 1954, págs. XIV, XV
  97. Yoma 6:2
  98. Sota 7:6
  99. Sanhedrin 10:1
  100. Sanhedrin 7:5
  101. Berajot 9:5
  102. Si recurrimos al uso de la palabra Elohim en el estudio de su significado, encontramos que en su sentido propio denota el verdadero Dios o falsos dioses, y que metafóricamente se aplica a jueces, ángeles y reyes.(Enciclopedia Católica)
  103. W. R. F. Browning, Diccionario de la Biblia: guía básica sobre los temas, personajes y lugares bíblicos (Grupo Planeta, 1998), p. 12
  104. Alfonso Ropero, Gran Diccionario enciclopédico de la Biblia (CLIE 2017). artículo "Elohim" y artículo "Nombres de Dios"

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