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Siglo XVIII

periodo que incluye los años de 1701 a 1800
(Redirigido desde «S. XVIII»)

El siglo XVIII d. C. (siglo dieciocho después de Cristo) o siglo XVIII e. c. (siglo dieciocho de la era común) fue el octavo siglo del II milenio en el calendario gregoriano. Comenzó el 1 de enero de 1701 y terminó el 31 de diciembre de 1800.

Siglos Siglo XVIISiglo XVIIISiglo XIX
Décadas 1700171017201730174017501760177017801790
Anexo:Tabla anual del siglo XVIII
Acuarela sobre la toma de la Bastilla, pintada en 1789 por Jean-Pierre Houël. En el centro se observa la detención del alcaide, el marqués de Launay.

En la historia occidental, el siglo XVIII también es llamado el «siglo de las luces», debido al nacimiento del movimiento intelectual conocido como Ilustración.[1]​ En ese marco, el siglo XVIII es fundamental para comprender el mundo moderno, pues muchos de los acontecimientos políticos, sociales, económicos, culturales e intelectuales de esos años han extendido su influencia hasta la actualidad.[2][3]

De hecho, para la historia occidental es el último de los siglos de la Edad Moderna y el primero de la Edad Contemporánea, tomándose convencionalmente como momento de división entre ambas los años 1705 (máquina de vapor), 1751 (L'Encyclopédie), 1776 (Independencia de Estados Unidos) o, más comúnmente, el 1789 (Revolución francesa).[4]

Tras el caos político y militar vivido en el siglo XVII, el siglo XVIII, no carente de conflictos, verá un notable desarrollo en las artes y las ciencias europeas de la mano de la Ilustración, un movimiento cultural caracterizado por la reafirmación del poder de la razón humana frente a la fe y la superstición. Las antiguas estructuras sociales, basadas en el feudalismo y el vasallaje, serán cuestionadas y acabarán por colapsar, al tiempo que, sobre todo en Inglaterra, se inicia la Revolución Industrial y el despegue económico de Europa. Durante dicho siglo, la civilización europea occidental afianzará su predominio en el mundo y extenderá su influencia por todo el orbe.[5]

AcontecimientosEditar

Años 1700 (1701-1710)Editar

 
Tras la muerte de Carlos II de España, el hechizado, se produciría la guerra de sucesión española.

Años 1710 (1711-1720)Editar

 
Luis XIV de Francia, su muerte dejaría a Francia tremendamente endeudada y esto empezaría a cocer la Revolución francesa.

Años 1720 (1721-1730)Editar

Años 1730 (1731-1740)Editar

 
George Washington, se convertiría en el primer presidente de los Estados Unidos de América.

Años 1740 (1741-1750)Editar

Años 1750 (1751-1760)Editar

 
Epicentro del Terremoto de Lisboa, un gran seísmo de magnitud 9 en la escala de magnitud de momento.

Años 1760 (1761-1770)Editar

 
Catalina II de Rusia, apodada «Catalina la Grande».

Años 1770 (1771-1780)Editar

 
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos, daría paso a la superpotencia mundial más grande en la actualidad.

Años 1780 (1781-1790)Editar

 
La Revolución Francesa, cerraría la Edad Moderna, para dar paso a la Edad Contemporánea.

Años 1790 (1791-1800)Editar

 
Luis XVI, sería decapitado por el pueblo, convirtiéndose en el último de los monarcas franceses.

PolíticaEditar

 
La Revolución francesa fue el conflicto más importante del siglo.

El absolutismo monárquico alcanza en toda Europa su mayor fuerza y esplendor. La burguesía se opone ya a la monarquía absoluta, pues aquella, que ya tenía el poder económico, aspira a alcanzar el poder político monopolizado por la nobleza y el clero.

Es la burguesía la que se enfrenta al sistema político-social establecido desde la Edad Media, fundamentado en el feudalismo y el vasallaje y aspiran a destruir al que llaman "Antiguo Régimen" es por eso que con la ayuda de las ideas de pensadores como Voltaire, Rousseau o Montesquieu desarrollan una nueva cultura: la Ilustración. Principios basados en la razón, la igualdad y la libertad.

Dicho movimiento empezaría motivar al pueblo, especialmente al francés, el cual habían sido las más duras víctimas del absolutismo impuesto por reyes como Luis XIV o Luis XV. Inspirados en el modelo que habían seguido los ingleses para conseguir el parlamentarismo deciden exigir que convoquen los Estados Generales, ya que los reyes franceses llevaban más de 70 años sin convocarlos. Tras la denegación el pueblo se alza en armas y toma la cárcel de la Bastilla ejecutando al alcaide y exhibiéndo su cabeza linchada por todo París. Esto, junto a la Marcha de Versalles lo que hace que los reyes, Luis XVI y María Antonieta de Austria a huir a Austria de incógnito, sin embargo poco antes de cruzar la frontera son apresados y posteriormente condenados a muerte lo que hace que empiece la revolución francesa, acabando con el Antiguo Régimen en Francia. Desde entonces los ciudadanos empezaron a gozar de participación en la política, lo que llevaría siglos más tarde al famoso sufragio universal.

Siguiendo estos modelos, el ilustrado Thomas Jefferson junto al general Washington, John Adams y demás iniciaron la Guerra de Independencia de las trece colonias de la corona británica. El nuevo estado se basaría en la igualdad y la democracia, lo que más tarde llevaría a la creación de los Estados Unidos de América, la mayor superpotencia de la actualidad.

En el nuevo orden ilustrado europeo desaparecieron por completo las influencias religiosas que tanta importancia habían ejercido hasta mediados del siglo XVII, creando así un mayor patriotismo.

GuerrasEditar

Las principales guerras del siglo incluyen:

Guerras InternacionalesEditar

Nombre Fecha de inicio Fecha de final Descripción
Guerra de Sucesión Española 1701 1715 La guerra de sucesión española​ fue un conflicto internacional que duró desde 1701 hasta la firma del tratado de Utrecht en 1713, que tuvo como causa fundamental la muerte sin descendencia de Carlos II de España, último representante de la Casa de Habsburgo, y que dejó como principal consecuencia la instauración de la Casa de Borbón en el trono de España.​ En el interior del país, la guerra de Sucesión evolucionó hasta convertirse en una guerra civil entre borbónicos, cuyo principal apoyo lo encontraron en la Corona de Castilla, y austracistas, mayoritarios en la Corona de Aragón, cuyos últimos rescoldos no se extinguieron hasta 1714 con la capitulación de Barcelona y 1715 con la capitulación de Mallorca ante las fuerzas del rey Felipe V de España. Para la Monarquía Hispánica, las principales consecuencias de la guerra fueron la pérdida de sus posesiones europeas y la desaparición de la Corona de Aragón, lo que puso fin al modelo «federal» de monarquía,​ o «monarquía compuesta»,​ de los Habsburgo españoles
Guerra Austro-Turca 1716 1718 La Guerra austro-turca de 1716-1718 enfrentó al Sacro Imperio Romano Germánico que contaba con el apoyo de la República de Venecia frente al Imperio otomano que estaba aliado con los Tártaros de Crimea y con Moldavia. La guerra tuvo lugar por el deseo del Imperio Otomano de reconquistar los territorios perdidos tras la Guerra de la Liga Santa y por las ambiciones del Sacro Imperio Romano Germánico de controlar los Balcanes. La guerra terminó con el Tratado de Passarowitz, por el que el Imperio Otomano entregaba al Sacro Imperio Romano el Banato de Temesvar, el oeste de Valaquia (Oltenia) y Belgrado.
Guerra Ruso-Sueca 1741 1743 La Guerra ruso-sueca de 1741-1743 (en ruso, Русско-шведская война (1741—1743)), Guerra rusa de los Sombreros (en sueco, Hattarnas ryska krig) o Guerra de los Sombreros (en finés, Hattujen sota), que resultó en la Ira Menor (en finés, Pikkuviha, en sueco, Lilla ofreden), o la ocupación de Finlandia, fue un conflicto entre el Reino de Suecia y el Imperio ruso, instigado por el Partido de los Sombreros con el objetivo de recuperar los territorios perdidos ante el Imperio ruso por el tratado de Nystad que puso fin a la Gran Guerra del Norte y por la diplomacia francesa, que buscaba ocupar a las fuerzas rusas en otro conflicto que le impidiera apoyar a su aliado la monarquía Habsburgo en la Guerra de Sucesión Austríaca.
Guerra de sucesión austriaca 1740 1748 La guerra de Sucesión austriaca (1740-1748) (en alemán, Österreichischer Erbfolgekrieg), también conocida como guerra de la Pragmática o guerra de la Pragmática Sanción​ fue un conflicto bélico que involucró a la mayoría de las potencias de Europa sobre el tema de la sucesión de la archiduquesa Maria Teresa en la Monarquía de los Habsburgo. La guerra incluyó eventos periféricos como la guerra del Rey Jorge, en la América Británica, la guerra del Asiento o de la Oreja de Jenkins (que comenzó formalmente el 23 de octubre de 1739 en el Caribe), la Primera Guerra Carnática, en la India, la Rebelión jacobita de 1745, en Escocia, y la Primera y Segunda Guerras de Silesia.

La causa de la guerra fue la alegada inelegibilidad de María Teresa para suceder a su padre Carlos VI en las diversas coronas que ostentaba, porque la ley sálica impedía la herencia real de una mujer. Esta iba a ser la justificación clave de Francia y del reino de Prusia, junto con el Electorado de Baviera, para desafiar el poder de Habsburgo. María Teresa fue apoyada por el reino de Gran Bretaña, la República Holandesa, el reino de Cerdeña y el Electorado de Sajonia.

Guerra de Independencia de los Estados Unidos 1775 1783 La guerra de Independencia de los Estados Unidos fue un conflicto bélico que enfrentó a las Trece Colonias británicas originales en América del Nortecontra el Reino de Gran Bretaña. Ocurrió entre 1775 y 1783, finalizando con la derrota británica en la batalla de Yorktown y la firma del Tratado de París. Durante la guerra, Francia ayudó a los revolucionarios estadounidenses con tropas terrestres comandadas por Rochambeau y por el Marqués de La Fayette y por flotas bajo el comando de marinos como Guichen, de Grasse y d'Estaing. España, por su parte, lo hizo inicialmente y de forma clandestina gracias a Bernardo de Gálvez y de forma abierta a partir de la batalla de Saratoga, mediante las armas y los suministros proporcionados por los navíos del comerciante Diego María de Gardoqui y abriendo un frente en el flanco sur.

Las colonias británicas que se independizaron de Gran Bretaña edificaron el primer sistema político liberal y democrático, alumbrando una nueva nación, los Estados Unidos de América, incorporando las nuevas ideas revolucionarias que propugnaban la igualdad y la libertad. Esta sociedad colonial se formó a partir de oleadas de colonos inmigrados y no existían en ella los rasgos característicos del rígido sistema estamental europeo.

En las colonias del sur (Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia) se había organizado un sistema esclavista (con unos 500 000 esclavos negros) que explotaban plantaciones de tabaco, algodón y azúcar. De este modo, la población estaba compuesta por grandes y pequeños propietarios y esclavos.

Los antecedentes a la guerra de la Independencia de los Estados Unidos se remontan a la confrontación franco-británica en Norteamérica y a las consecuencias de la guerra de los Siete Años.

La guerra de los Siete Años terminó en 1763. El 10 de febrero, el Tratado de París ponía fin al imperio colonial francés en América del Norte y consolidaba a Inglaterra como la potencia hegemónica. En oposición solo tenía a España, que controlaba Nueva Orleans, la ciudad más importante, con unos 10 000 habitantes. Respecto a Francia, la pérdida territorial no fue sentida como algo catastrófico. Se conservaban los derechos pesqueros en Terranova y la población católica francófona recibiría un trato de respeto. Por otro lado, en el Caribe las pérdidas podían ser compensadas, pues la colonia principal francesa del Caribe, Saint-Domingue (La Española) con capital en Puerto Príncipe, producía la mitad del azúcar consumido en todo el mundo, y su comercio con África y las Antillas estaba en pleno apogeo.

Respecto a los colonos estadounidenses, la guerra modificó radicalmente el panorama anterior. Los francófonos católicos de Quebec, tradicionales enemigos de los colonos estadounidenses de las Trece colonias, recibieron un trato respetuoso por parte de las autoridades británicas. Trato que se confirmó en 1774 cuando se dotó a Canadá de un estatuto particular dentro de las colonias estadounidenses, llevándose sus fronteras hasta la confluencia del Ohio y el Misisipi. Asimismo su población conserva un derecho civil propio y la Iglesia católica es reconocida. Todos estos movimientos fueron mal aceptados por la población de las Trece colonias.

La causa inmediata de este conflicto fue el injusto trato que Gran Bretaña infligía a los colonos, pues estos aportaban riquezas e impuestos a la metrópoli pero no tenían los medios para decidir sobre dichos impuestos, por lo que se sentían marginados y no representados.

 
Mapa de los participantes de los participantes de la Guerra de Sucesión Austriaca.

Revolución FrancesaEditar

Nombre Fecha de Inicio Fecha de Fin Descripción
Revolución Francesa 1789 1799 La Revolución francesa fue un conflicto social y político, con diversos periodos de violencia, que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema conocido como el Antiguo Régimen. Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.

Si bien, después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, la organización política de Francia durante el siglo XIX osciló entre república, imperio y monarquía constitucional, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del feudalismo y del absolutismo en ese país,​ y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, apoyada en ocasiones por las masas populares, se convirtió en la fuerza política dominante en el país. La revolución socavó las bases del sistema monárquico como tal, más allá de sus estertores, en la medida en que lo derrocó con un discurso e iniciativas capaces de volverlo ilegítimo.

Según la historiografía clásica, la Revolución francesa marca el inicio de la Edad Contemporánea al sentar las bases de la democracia moderna, lo que la sitúa en el corazón del siglo XIX. Abrió nuevos horizontes políticos basados en el principio de la soberanía popular, que será el motor de las revoluciones de 1830, de 1848 y de 1871.

El Terror 1793 1794 El Terror (francés: la Terreur) aunque no fue un conflicto bélico como tal, fue un período de cambios centrados en el auge de la Revolución francesa, que duró de septiembre de 1793 a la primavera de 1794, y que ha generado numerosos debates. Según algunos historiadores, "el Terror" estaba «caracterizado por la brutal represión por parte de los revolucionarios mediante el recurso al terrorismo de Estado». Este período transcurrió bajo la égida del Comité de Salvación Pública, órgano ejecutivo creado en abril de 1793 para apoyar y reforzar la acción del Comité de Seguridad General que existía desde 1792.
Guerra de la Vendée 1793 1796 Guerra de la Vendée es la denominación historiográfica de una rebelión que llegó a convertirse en una verdadera guerra civil que enfrentó a los partidarios de la Revolución francesa y a los contrarrevolucionarios. Se desarrolló en la región francesa de Vendée.

Al igual que había sucedido por toda Francia, Vandea tuvo rebeliones campesinas (jacqueries) entre 1789 y 1792. Sin embargo, fue en el momento de la leva masiva (levée en masse) de 1793, cuando la rebelión vandeana se desencadenó, y acabó adoptando la forma de un movimiento popular contrarrevolucionario.


Principales líderes políticosEditar

Personas relevantesEditar

Guerra y políticaEditar

Ciencias naturalesEditar

IngenieríaEditar

FilósofosEditar

MatemáticasEditar

Ciencias socialesEditar

ArquitecturaEditar

MúsicaEditar

DanzaEditar

  • Jean-Georges Noverre (1727 - 1810): Bailarín, coreógrafo, maestro y teórico de la danza francés.

Artes plásticasEditar

LiteraturaEditar

MedicinaEditar

ReferenciasEditar

  1. Marshall, P. J. (coordinador) (2001). The Oxford History of the British Empire: Volume II: The Eighteenth Century (Oxford History of the British Empire). Oxford University Press, USA. ISBN 978-0-19-924677-9. OCLC 174866045. , "Introduction" × P. J. Marshall, p. 1.
  2. Baines, Paul (2004). The Long 18th Century. London: Arnold. ISBN 978-0-340-81372-0. 
  3. O'Gorman, Frank (1997). The Long Eighteenth Century: British Political and Social History 1688-1832 (The Arnold History of Britain Series). A Hodder Arnold Publication. ISBN 978-0-340-56751-7. OCLC 243883533. 
  4. Anderson, M. S. (1979). Historians and the Eighteenth-Century Europe, 1715–1789. Oxford University Press. ISBN 978-0-19-822548-5. OCLC 185538307. 
  5. Ribeiro, Aileen (2002). Dress in Eighteenth-Century Europe 1715-1789 (revised edition). Yale University Press. ISBN 978-0-300-09151-9. OCLC 186413657. 

Enlaces externosEditar