América Latina

región del continente americano
(Redirigido desde «Latinoamérica»)

América Latina o Latinoamérica es un concepto étnico-geográfico aparecido en el siglo XIX para identificar una región del continente americano con habla mayoritaria de lenguas derivadas del latín (principalmente español o portugués y en menor medida francés).

América Latina
Gentilicio: latinoamericano, -na
Latin America (orthographic projection).svg
Superficie 22 222 000 km²
Población 650 000 000[1]hab.
Países 20 países
Dependencias 7 dependencias
Idiomas regionales
Zona horaria Del UTC-3 Bandera de BrasilBandera de Argentina
al UTC-8 Bandera de México
Internet TLD .lat
Ciudades más pobladas [2]
1.Bandera de México Ciudad de México
2.Bandera de Brasil São Paulo
3.Bandera de Argentina Buenos Aires
4.Bandera de Brasil Río de Janeiro
5.Bandera de Perú Lima
6.Bandera de Colombia Bogotá
7.Bandera de Chile Santiago
8.Bandera de México Guadalajara
9.Bandera de Brasil Belo Horizonte
10.Bandera de México Monterrey
Organizaciones regionales ALBA, Aladi, ALLC, APEC, BID, CAN, CARICOM, Cepal, CSN, FAO, FLAR, G3, Mercosur, Alianza del Pacífico, OECA, OECO, Parlatino, UNASUR, SEL, TLCAN, CELAC, SICA
Anexos Indicadores socioeconomicos, Ciudades más pobladas, Fuerzas armadas, Patrimonio de la Humanidad, Rascacielos, Universidades, Medallas olímpicas, Premios Nobel, Reinas de Belleza

La delimitación precisa de la región es variable. En todos los casos, agrupa a países cuya lengua oficial es el español o el portugués (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela). Algunos incluyen a países francófonos como Haití sin tomar en cuenta aspectos culturales, pero por esa misma razón también se debate[3]​ la inclusión de Belice (país de habla inglesa, pero con una fuerte presencia del idioma y cultura españolas), la región francófona de Canadá, los estados y posesiones hispanohablantes de Estados Unidos, en especial Puerto Rico e Islas Vírgenes de los Estados Unidos y las posesiones francesas en América y Caribe (Guadalupe, Guayana Francesa, Martinica, San Bartolomé y San Martín).

De los tres idiomas que definen a América Latina, el español y el portugués son los predominantes, quedando el francés como idioma de solo un 3% de la población de la región. Derivado de la expresión se ha extendido el gentilicio «latino» para hacer referencia a personas de cultura latinoamericana.

La región comprende más de veinte millones de kilómetros cuadrados de superficie, que corresponden aproximadamente al 13,5% de la superficie emergida del planeta. Por su extensión, América Latina presenta una gran diversidad geográfica y biológica. En ella se encuentran prácticamente todos los climas del mundo y es el hogar de numerosas especies animales y vegetales. Cuenta también con algunos de los mayores ríos del mundo e importantes recursos alimenticios, energéticos y minerales, entre los que destacan sus yacimientos de petróleo, cobre, litio y plata.[cita requerida]

El término "latino" desde el punto de vista cultural se refiere a los pueblos europeos cuyo idioma y civilización derivan de la Romania, el área bajo dominio romano y que mantuvo el uso de lenguas romances (España, Francia, Italia, Portugal, Rumanía y algunas regiones de Bélgica y Suiza)[4][5]​y por extensión a los pueblos de otros continentes que comparten dicha herencia cultural. En el caso del continente americano, las regiones que estuvieron bajo el dominio colonial de España, Portugal y Francia son aquellas en las cuales se instaló esta cultura latina, mestizándose con influencias indígenas y del África subsahariana.[6]​ Tras la independencia, las corrientes migratorias de los siglos XIX y XX aportaron millones de inmigrantes españoles, portugueses e italianos que sumaron más elementos al carácter latino (en especial en Argentina, Uruguay y Brasil). No obstante, hubo también un importante movimiento migratorio de individuos portadores de otras culturas europeas, asiáticas o africanas.[cita requerida]

A partir de lo reseñado, se puede establecer que la identidad cultural de América Latina está compuesta por diversas procedencias: indígena, ibérica y subsahariana en su origen, a la cual se sumaron europeos (tanto latinos como del ámbito germánico, céltico, eslavo y anglosajón) junto con influencias del mundo árabe, en especial el Levante, Asia Oriental, con China y Japón de manera predominante.[cita requerida]

ConceptoEditar

EtimologíaEditar

Las dos Américas (frag.)

La raza de la América Latina,
al frente tiene la sajona raza,
enemiga mortal que ya amenaza
su libertad destruir y su pendón.

José María Torres Caicedo
 
Memorial da América Latina, São Paulo. Nótese la representación que de América Latina hace el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer: de México hacia el Sur incluyendo las Antillas.

El concepto de una América culturalmente «latina» por oposición a otra América «anglosajona» fue introducido por el político y economista francés Michel Chevalier en Cartas sobre América del Norte,[7]​ un libro que publicó en 1836 tras viajar por los Estados Unidos, México y Cuba, aunque sin usar la expresión «América Latina». Los hispanoamericanos comenzaron a utilizar el adjetivo «latino» en el mismo sentido a comienzos de la década de 1850, prefiriéndolo al más acotado adjetivo «hispano»[8]​ debido a la connotación colonialista que este término tenía para los americanos de la época.

El primer autor que combinó las palabras "América" y "Latina" en un mismo término fue el filósofo y político chileno Francisco Bilbao, el 22 de junio de 1856, en una conferencia en París en la que leyó su texto «Iniciativa de la América: Idea de un Congreso Federal de las Repúblicas». En el texto propone la creación de una confederación de repúblicas de la región como alternativa para buscar un modelo de desarrollo que tenga en cuenta las características propias de su población y su geografía, además de poder hacer frente a proyectos imperialistas foráneos.[9]​ Un año más tarde, el escritor colombiano José María Torres Caicedo también usó el término en el poema «Las dos Américas», publicado en la revista El Correo de Ultramar, de París, el 15 de febrero de 1857, donde afirma que los países de la región debían unirse en un frente común para preservar su territorio y de su modelo democrático.[10]

En ese sentido, resulta importante destacar que la expresión "América Latina" nace como término específico para diferenciar una región del mundo ubicada en América que ha sido frecuentemente objeto de proyectos expansionistas y coloniales estadounidenses y europeos, por lo que es preciso tener los eventos históricos específicos que Bilbao y Torres Caicedo mencionan para entender la genésis del término. No en vano los historiadores que rastrearon los primeros usos del término "América Latina", el uruguayo Arturo Ardao y el chileno Miguel Rojas Mix, afirmaron que desde su origen mismo la expresión "Latinoamérica" ha tenido connotaciones anti-imperialistas y anti-colonialistas.[11]​ Entre otros eventos históricos contemporáneos a los autores que tanto Bilbao como Torres Caicedo mencionan como argumento central de sus propuestas, el más evidente y recurrente en ambas obras es la Intervención estadounidense en México, donde este último país perdió más de la tercera parte de su territorio. Ambos autores también hablan del peligro de perder el istmo de Panamá. Torres Caicedo también hace mención expresa de la invasión de Nicaragua, donde el filibustero estadounidense William Walker trató de crear una colonia de habla inglesa y reinstaurar la esclavitud, abolida hacía ya tres décadas en ese país. Seis años después de "Iniciativa de la América", Bilbao continuaría además con su proyecto anti-colonialista al escribir La América en peligro (1862),[12]​ donde se opuso tajantemente a la invasión francesa de México. En ese sentido, Miguel Rojas Mix afirma que "Bilbao no solo antecede a otros pensadores en la utilización de la expresión 'América latina', también es precursor en la significación que este concepto va a adquirir más tarde en el lenguaje de las izquierdas latinoamericanas. En él, el concepto se acuña en un pensamiento anticolonialista, antiimperialista y de un proyecto de sociedad socialista".[13]

Como derivación de la expresión «América Latina», se ha extendido mundialmente el uso del término «latino» (una abreviación del término "latinoamericano" aceptada como adjetivo y sustantivo por el Diccionario de la lengua española de la ASALE y la RAE)[14]​ para referirse a personas o pertenencias de la región con una apelación específica que, a diferencia de "hispanoamericano", también incluye a los habitantes de Brasil y Haití, donde se hablan otras lenguas romances y habita la tercera parte de la población de América Latina.

DefiniciónEditar

La expresión América Latina o Latinoamérica tiene varios usos y connotaciones divergentes:[15]

  • En su acepción más simple, «América Latina» suele referirse exclusivamente a los países de habla española y portuguesa del continente americano, incluyendo a Puerto Rico, aunque sea un Estado Libre Asociado de los Estados Unidos de América. Esta acepción sería sinónimo de Iberoamérica, pero suele considerarse incompleta al excluir territorios que sin ser específicamente de habla hispana o portuguesa, culturalmente pueden considerarse latinos.
  • En su acepción más generalmente aceptada, englobaría también a los países de habla francesa, es decir, Haití, los territorios franceses de ultramar en América y la Isla Clipperton. Según la definición de la Real Academia Española, «América Latina» es el conjunto de los países americanos que fueron colonizados por naciones latinas, es decir, España, Portugal o Francia.[16]​ De acuerdo al Diccionario Panhispánico de Dudas, para referirse exclusivamente a los países de lengua española es más propio usar el término específico Hispanoamérica o, si se incluye Brasil, país de habla portuguesa, el término Iberoamérica.[17]
  • Otra acepción menos aceptada englobaría también aquellos territorios de Norteamérica en los que las lenguas latinas tienen carácter oficial o predominante, esto es, los estados de California, Arizona, Nevada, Nuevo México, Texas y Florida en EE. UU., donde hay una presencia importante del español, y los territorios francófonos de Quebec, Nuevo Brunswick, Manitoba y Ontario en Canadá y Luisiana en EE. UU.
  • Una variante de la anterior es la de incluir aquellos territorios que pueden considerarse como culturalmente latinos o con una presencia importante de la cultura latina, pero excluyendo los territorios que culturalmente serían más próximos a la cultura angloamericana. Así, se incluirían los anteriores territorios de Norteamérica con presencia importante del español, pero se excluirían los territorios francófonos de Norteamérica por ser culturalmente más próximos a la cultura angloamericana que a la latina, a pesar del idioma. En este caso, algunos incluyen a Belice y a las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, ya que aunque tienen el inglés como lengua oficial, tienen una fuerte presencia del español y de la cultura latina.
  • En ninguna acepción se incluye a los países de lengua no latina, salvo lo indicado para Belice y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Estos países no incluidos son Surinam, Guyana y diversos países del Caribe de habla inglesa y neerlandesa. En la jerga internacional geopolítica es común usar el término compuesto América Latina y el Caribe para designar a todos los territorios del Hemisferio Occidental que se extienden al sur de los Estados Unidos, incluyendo a los países anteriores.[15]

Controversia terminológicaEditar

 
Lenguas romances en América.

Las expresiones Latinoamérica y América Latina, a pesar de ser comúnmente aceptados por la población de los países a los que se refiere, tienen sus detractores, en especial entre los grupos hispanistas, indigenistas y antirracistas: los primeros por dar prioridad a la influencia española y los dos últimos por considerar que se trata de un término eurocentrista impuesto por los colonizadores, ya que jamás podrían considerarse de origen latino ni los indígenas, ni los afroamericanos, decisivos cuantitativa y cualitativamente en la composición de la población.[18]​ Incluso en muchos casos los indígenas no hablan idiomas europeos. Como concesión ante estas críticas, en la actualidad se utilizan otras palabras como Hemisferio, Hemisferio Occidental o las Américas, en plural. También se cuestiona el uso del término «hemisferio», pues puede referirse a cualquier parte del mundo y también porque, como sucede con «hemisferio occidental», implica una disolución de la propia identidad americana.[cita requerida] Adicionalmente, las naciones y pueblos no latinos del Caribe consideran que la expresión «América Latina» no los abarca, porque no hablan una lengua romance.[cita requerida] De hecho, incluso autores brasileños como Nélida Piñón dudan de que el nombre abarque a su país, por no ser hispano.[19]

El uso mismo del nombre «América» ha sido históricamente controvertido. A principios del siglo XIX, el líder independentista Simón Bolívar quiso llamar a toda la región «Colombia», en honor a Cristóbal Colón.[20]​ Según el parecer del Libertador, Colón tenía más mérito que Américo Vespucio para dar nombre al continente («América» se hizo popular en Europa por las cartas geográficas de Mercator, primeros planos de América que salían de España hacia el resto de Europa). Antiguamente, se utilizaba el término «Indias Occidentales» para nombrar al continente. El subcontinente sur también era llamado «América Meridional» o «América del Mediodía». En cuanto al subcontinente norte, la Nueva España era también conocida como la «América Septentrional», México se declaró independiente con ese nombre durante el Congreso de Anáhuac en 1813.

El término latinoamericano también es criticado en cuanto a que, según muchos estudiosos, parece integrar de manera forzada a las colonias francesas que en poco se parecen histórica y culturalmente al resto de las regiones hispanoamericanas, debido a la política de Napoleón III durante la segunda intervención francesa en México (1862–1867), que según él justificaba el establecimiento de un "Imperio Latinoamericano" bajo la influencia francesa.[21]​ El escritor mexicano Carlos Fuentes, por su parte, acuñó la variante "Indo-Afro-Ibero América" en su libro Valiente mundo nuevo (1990). Sin embargo, apuntar contemporáneamente a la península ibérica (España y Portugal) como único integrador de la población de estos países americanos excluye a la gran población de inmigrantes originarios de otros países y continentes, como Europa (en particular Italia y Alemania), África y Asia (Armenia, Líbano, Oriente Medio, China, India, Japón). Una vez obtenida la independencia de España y Portugal durante el siglo XIX, nuevos grupos de inmigrantes pasaron a conformar la población de muchos de estos países y se mezclaron con los grupos de población existentes en las diferentes regiones de América. Además, hoy existe un gran número de inmigrantes en la población procedentes tanto de Canadá como de los Estados Unidos u otros países de América. No obstante toda esta población inmigrante se integra, por término general, de una forma mayoritaria en el contexto de la cultura hispanoamericana receptora.

Va cobrando fuerza en ámbitos internacionales una nueva postura teórica sobre la «América Latina», que se vincula más a aspectos antropológicos y sociológicos que al lingüístico, y parte del concepto «horizonte cultural».[20]​ Se entiende por este último al espacio geográfico y temporal en el que prevalecen pautas culturales comunes, las cuales pueden incluir la utilización de una lengua determinada. En este sentido, los partidarios de esta postura entienden que países del Caribe, Centro y Sudamérica como Jamaica, Surinam, Barbados o Belice son parte de América Latina, ya que las pautas culturales de la población de los mismos poseen similitudes con otros países iberoamericanos, diferenciándose de las prácticas de las naciones de América Anglosajona, a la que ven como otro horizonte cultural. Asimismo, la región francófona de Canadá (pese a que el francés es una lengua latina) la incluirían en la América Anglosajona, por los mismos motivos anteriormente expuestos. Entre los partidarios de esta postura encontramos a reconocidos estudiosos, como Miguel Rojas Mix, Ricardo Méndez, Pedro Cunill Grau, John Cole, Rodolfo Bertoncello, Diego M. Ríos y Andrea Salleras.

Unidad latinoamericanaEditar

El término «Latinoamérica» tiene un sentido de supra-nacionalidad respecto de los estados-nación. Dicho sentido supra-nacional confluye en diferentes iniciativas comunes que tienden a la formación de organismos políticos que lo articulen, como la Comunidad Sudamericana de Naciones actualmente constituida en UNASUR/UNASUL y en pleno proceso de aprobación a nivel de tratado por los congresos respectivos. La Unidad Latinoamericana es un concepto político-cultural extendido por América Latina anterior a los tiempos de la independencia, y que debe ser distinguido claramente del panamericanismo. Partidos políticos, sectores sociales, intelectuales y artistas de las más diversas extracciones han expresado reiteradamente su adhesión a las más diversas formas de unidad latinoamericana, desde organizaciones supranacionales como la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) hasta instancias de coordinación política como la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL), culturales como la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL) o sectoriales que adoptan la forma de uniones latinoamericanas.

 
El Canal de Panamá y la carretera panamericana, constituyen las principales vías de comunicación e integración física de América Latina

Las similitudes históricas y culturales de los pueblos latinoamericanos han llevado a crear la idea de América Latina como una patria grande común.[22]​ El plan de regularización de inmigrantes procedentes de países fronterizos iniciado por Argentina en 2006 lleva el nombre, precisamente, de Patria Grande.[23][24]

Derivado de la idea genérica de unidad latinoamericana se han desarrollado proyectos e instancias políticas de integración de las naciones latinoamericanas. Estos proyectos han tomado cuerpo principalmente en la ALADI, pero también en diversos proyectos de integración física, logística y cultural y se han expresado en un cuerpo teórico particular acerca del proceso de integración. En el marco de la integración latinoamericana se han desarrollado también experiencias más o menos exitosas de integración subregional, como el Mercosur, la Comunidad Andina, o el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que ha llevado a la teoría de la integración latinoamericana a sostener distintos modelos de interrelación entre los procesos de integración subregional, latinoamericano y continental. En Norteamérica, México es el único miembro latinoamericano del TLCAN y es observador en las 3 principales agrupaciones latinoamericanas de Centro y Sudamérica.

TerritorioEditar

Países soberanosEditar

Países:

Se mencionan además los territorios que harían parte de América Latina según la connotación literal del término (territorios donde se hablan lenguas romances): las provincias de Quebec y Nuevo Brunswick en Canadá; los estados de Luisiana, Florida, California, Texas, Arizona y Nuevo México en Estados Unidos más Puerto Rico una de las dependencias estadounidenses; y los territorios franceses de Guyana Francesa, Clipperton, Guadalupe, Martinica, San Bartolomé, San Martín y San Pedro y Miquelón.

Territorios dependientesEditar

Dependencias:

 
Castillo del Morro en San Juan de Puerto Rico.

Cabe destacar que ciertas regiones latinoamericanas dependen de ciertos países.

Uno de ellos es Puerto Rico desde 1898, que tras una guerra entre España y Estados Unidos pasó a depender de este país norteamericano. Pues este país no logró encontrar su independencia, como lo habían logrado Cuba y Filipinas, que también pertenecieron a la soberanía española y que pasó también al dominio de los Estados Unidos. Puerto Rico es una isla hispanohablante. Jurídicamente es bilingüe, en el sentido de que tanto el español como el inglés son idiomas oficiales, siendo el español el idioma vernáculo hablado por la totalidad de la población. El inglés se enseña como segunda lengua, aunque menos de un 5 % de la población es totalmente bilingüe.

El 23 de julio de 1965, los puertorriqueños acudieron a las urnas a votar por las opciones presentadas por los movimientos estadolibristas, estadistas e independentistas, solo el 0.6 % de los votos fue para los independentistas. La reafirmación del Estado Libre Asociado establecido por común acuerdo bajo los términos de la Ley 600 de 1950 y la Resolución Conjunta 447 de 1952 del Congreso de Estados Unidos como comunidad autónoma permanentemente asociada a Estados Unidos de América gana por un 60.4 % de los votos. Mientras que un 39 % vota para solicitar del Congreso de Estados Unidos de América la admisión de Puerto Rico en la unión americana como estado federado.

Sin embargo, el Partido Independentista Puertorriqueño promueve la independencia completa de la isla. Aunque en cuanto la independencia entró en agenda de la ONU y se concluyó que solo dependerá de los ciudadanos la independencia de la isla o no del país.

La Guayana Francesa, Guadalupe y Martinica no son colonias de Francia, sino que forman parte de Francia, como departamentos de ultramar (DOM, Départements d'outremer). En cambio, las áreas insulares de Saint-Pierre y Miquelon, San Bartolomé y San Martín, son colectividades de ultramar (Collectivités d'outremer) de Francia.

En el caso de la Guayana Francesa, algunos intelectuales miembros de la Unasur, conocidos como la emancipación socialismo del siglo XXI han tenido algunas ideas aspiracionistas para que este territorio pueda lograr su total y completa independencia. Según el pensamiento es completar una América del Sur, sobre una plena soberanía propia de este departamento ultramarítimo algo similar como ocurre en Nueva Caledonia en Oceanía.[27]

HistoriaEditar

La idea de «América Latina» apareció en el siglo XIX y presupone que la región debe definirse a partir de categorías europeas, en particular "lo latino". Por lo tanto, en rigor, no puede haber una historia de América Latina anterior al 12 de octubre de 1492. Adicionalmente y debido a la naturaleza étnico-geográfica de la noción, tanto las culturas indígenas como afroamericanas no están incluidas en el concepto. Finalmente, desde 1492 hasta el presente, la presencia latina en el continente ha ido cambiando geográficamente y continúa cambiando, de modo tal que territorios que hace unos siglos pertenecían a América Latina, hoy ya no pertenecen y viceversa.

Antes del siglo XVI: Período precolombinoEditar

En la América precolombina se desarrollaron cientos de culturas y decenas de civilizaciones originales a lo largo de todo el continente. Las consideradas altas culturas precolombinas surgieron en Mesoamérica y los Andes. De norte a sur podemos nombrar las culturas Mexica, Tolteca, Teotihuacana, Zapoteca, Olmeca, Maya, Muisca, Cañaris, Moche, Nazca, Chimú, Inca y Tiahuanaco entre otras. Todas ellas elaboraron complejos sistemas de organización política y social y son notables por sus tradiciones artísticas y sus religiones.

En el resto del continente el desarrollo cultural no fue menos importante, desarrollándose avanzados sistemas de gestión ambiental como en el Amazonas, en Beni e incluso en una de las primeras sociedades democráticas constitucionales como Haudenosaunee.[28]

En los asentamientos humanos no alcanzaron un nivel cultural tan elevado como en las civilizaciones antes señaladas, en parte por su menor densidad de población y, sobre todo, por sus actividades seminómadas (caza de varios animales, etc.). Podemos citar entre los grupos étnicos preponderantes de Norteamérica a los yaquis, seris, apaches, mohicanos, navajos, cheyennes, iroqueses, esquimales, siuxs, chichimecas, etc.

Las civilizaciones americanas descubrieron e inventaron elementos culturales muy avanzados como calendarios, complejos sistemas de mejoramiento genético como el que generó el maíz y la papa, sistemas de construcción antisísmicos, así como un dominio en el trabajo de la piedra, sistemas de gestión ambiental de amplias zonas geográficas, sistemas de riego, nuevos sistemas de escritura, nuevos sistemas políticos y sociales, una avanzada metalurgia y producción textil.

Las civilizaciones precolombinas también descubrieron la rueda, que no resultó de utilidad productiva debido en parte a las cordilleras y selvas donde se encontraban, pero fue utilizada para la fabricación de juguetes.

Otro de los elementos comunes de las culturas precolombinas que alcanzó un alto grado de desarrollo fue la edificación de templos y monumentos religiosos, siendo claros ejemplos las zonas arqueológicas de Teotihuacan, Templo Mayor, Tajín, Palenque, Tulum, Tikal, Chichén-Itzá, Monte Albán, en Mesoamérica y Caral, Chavín, Moche, Pachacámac, Cuzco, Machu Picchu y Nazca, en los Andes Centrales.

Los chavines representaron a sus dioses en grandes monolitos. Los más conocidos son el lanzón monolítico, la Estela Raimondi, la Estela de Yauya y el Obelisco Tello. Cada uno de ellos es un wanka, que en quechua significa piedra de poder y tienen un carácter eminentemente sagrado.

La edad de oro de los mayas comenzó alrededor del año 250, con las últimas dos grandes civilizaciones, las de los mexicas y los incas, emergiendo en la prominencia posteriormente a principios del siglo XIV y mediados del siglo XV, respectivamente. Hacia el final de periodo precolombino los mexicas sometían a numerosos pueblos, por ejemplo a los totonacas, a una brutal tiranía secuestrando a jóvenes para sacrificarlos o esclavizarlos, exigiéndoles altos tributos y en ocasiones abusando de las mujeres. Ello propició que muchos se unieran a los españoles a su llegada para sacudirse el yugo mexica.[29][30][31]

Numerosos pueblos precolombinos practicaban sacrificios humanos,[32][33]​ la tortura ritual e incluso canibalismo,[34]​ como entre los olmecas,[35][36][37]​teotihuacanos,[38][39]​ mayas,[40]​ toltecas,[41]​ totonacas,[42][43]​ aztecas,[42][44][45]​ mochicas, amaras, incas y otros; por ejemplo se muestra en el arte, como las cerámicas pintadas mayas que representan la extracción de corazones de niños. Con la llegada de los españoles en los siglos XV y XVI quedaron prohibidos aunque siguieron practicándose clandestinamente durante un tiempo en zonas remotas.[46]

Siglos XVI–XIII: Período colonialEditar

La colonización europea de América comenzó a finales del siglo XV después de que Cristóbal Colón llegara en 1492 con el mecenazgo de la Corona de Castilla. A partir de ahí, el Imperio español, el Imperio portugués, el Imperio británico, Francia y Holanda, conquistaron, saquearon y colonizaron algunos territorios y poblaciones que ya habitaban el continente.

El Imperio español y el Imperio portugués fueron los primeros en realizar la conquista, y se asentaron principalmente en Norteamérica, Centroamérica y en el área andina de Sudamérica (imperios Azteca e Inca, respectivamente). España fue la potencia que mayor presencia colonial impuso en América. Conquistó los dos grandes imperios existentes en América en ese momento: en América del Norte llegó a apropiarse del Imperio azteca, en el actual México, estableciéndose en sus ciudades y a partir de ahí controló una gran parte de América Central.

Mientras en América del Sur el Imperio español luego de asesinar al Inca Atahualpa en Cajamarca en 1532 llegó a apropiarse del Imperio inca, en los actuales Perú, Panamá, Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile estableciéndose en sus ciudades.

Desde la capital del Imperio inca, Cusco, Perú, los españoles conquistaron y controlaron toda la zona andina y la franja costera del Pacífico de América del Sur desde la ciudad de Panamá hasta Santiago de Chile la zona central del actual Chile. En el Caribe, dominó sobre todo Cuba, La Española, Puerto Rico, Jamaica, incluyendo a la península de Florida dentro de sus posesiones caribeñas.

Portugal se apropió de la mayor parte de la franja costera atlántica de la parte norte de América del Sur, que más tarde originaría el Estado de Brasil. Inglaterra estableció trece colonias en la franja costera atlántica norteamericana, además de algunas islas caribeñas. Francia ocupó la actual Guayana Francesa en Sudamérica (aún bajo su dominio), Luisiana en el Golfo de México, algunas islas del Caribe, y la región canadiense de Quebec. Holanda estableció colonias en América del Sur (Guayana holandesa hoy Surinam) y algunos asentamientos en islas caribeñas (Antillas Neerlandesas y Aruba).

Siglo XIX: Independencias y organización republicanaEditar

La mayor parte de las poblaciones bajo dominio europeo de América Latina lograron independizarse de España, Portugal y Francia en el curso del siglo XIX, siguiendo el movimiento independentista anticolonial que se originó en los Estados Unidos en 1776. En 1805 Haití se independizó de Francia; en 1809 y 1810 comenzaron las guerras independentistas en los territorios de ultramar españoles; en tanto que Brasil obtuvo su independencia de manera relativamente pacífica creando una monarquía soberana en 1821.

Las guerras de independencia hispanoamericanas fueron una serie de conflictos armados que se desarrollaron en las posesiones españolas en América a principios del siglo XIX, en los cuales se enfrentaron grupos independentistas en una operación conjunta contra autoridades virreinales y los fieles a la Corona española. Dependiendo el punto de vista desde el cual se aborden, estos procesos emancipatorios pueden verse como guerras de independencia o guerras civiles, o bien, una combinación de diversas formas de guerras.[47]

Los movimientos independentistas de la América Hispánica adquirieron formas variadas de acuerdo con las condiciones que imperaban en cada región. Por ello «es esencial que, al principio, no reduzcamos movimientos diferentes a un denominador común. Grupos diferentes actuaron en etapas diferentes: la élite caraqueña tomó la iniciativa de separarse de la monarquía española en 1810 mientras que la élite limeña se dividió en 1808 por un lado temiendo perder con la independencia el monopolio comercial vía el puerto del Callao, de América del Sur con Europa y por el otro acerca de la cuestión de la autonomía dentro del imperio y por estos motivos se opuso firmemente a la revolución de Independencia del Perú en 1820 y no actuó como grupo homogéneo en 1821 cuando se integró a el movimiento del libertador argentino Don José de San Martín».[48]

La crisis política en España y la ocupación de su territorio por parte de Francia en 1808 constituyen dos hechos que incentivaron el independentismo en Hispanoamérica. Como respuesta a la entronización de José Bonaparte en España, entre 1808 y 1810 se instalaron juntas de gobierno que ejercieron la soberanía ante la ocupación francesa, tanto en la península como en las posesiones de ultramar. Las diferencias entre la España europea y los territorios americanos se fueron agudizando después de esa crisis, lo que finalmente desencadenó los movimientos armados independentistas hispanoamericanos. La lucha armada entre los americanos y los ejércitos virreinales inició alrededor del 1810 en la mayoría de los dominios españoles.

La independencia de América del Sur logra consolidarse luego de la derrota del Imperio español en la batalla de Ayacucho, Perú en 1824. La batalla de Ayacucho fue el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las guerras de independencia hispanoamericanas (1809–1826) y significó el final definitivo del dominio virreinal español en América del Sur. La batalla se desarrolló en la actual Pampa de la Quinua en la Región Ayacucho,[49]Perú, el 9 de diciembre de 1824. La victoria de los independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista más importante que seguía en pie, sellando la independencia del Perú con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú.

Luego de la Batalla de Ayacucho algunos gobiernos independientes debieron enfrentar guerrillas realistas, por ejemplo en 1823–1827 en (Venezuela); entre 1827 y 1830 en Pasto (Colombia); en el sur de Chile, apoyados por mapuches y pehuenches, hasta 1832; y la guerrilla de Iquicha en Perú, hasta la década de 1830.

Estados Unidos, el Reino Unido y Francia establecieron relaciones comerciales con los nuevos gobiernos americanos y posteriormente reconocieron la soberanía de los nuevos estados a lo largo de la década de 1820. Sin embargo, España solo abandonó los planes de reconquista después de la muerte de Fernando VII, ocurrida en 1833. Las Cortes españolas renunciaron a los dominios americanos en 1836 y autorizaron al gobierno para que pueda realizar tratados de paz y reconocimiento con todos los nuevos estados de la América española.[50][51][52][53]

Después de la batalla de Ayacucho en 1824 no hubo otra operación militar española en las Américas por espacio de 40 años hasta 1863, cuando España intentó reimplantar el dominio de ultramar en la República Dominicana por medio de la Guerra de la Restauración, que terminó con una nueva derrota del Imperio español en 1865.

Casi simultáneamente, en 1864, España ocupó militarmente las Islas Chincha en el mar peruano, de gran importancia por su riqueza en guano, desatando la llamada Guerra contra España en el Perú, Guerra hispano-sudamericana en Chile y Guerra del Pacífico en España, conflicto bélico que se desarrolló principalmente en las costas peruanas y chilenas, en el que se enfrentaron la Armada de España, contra las repúblicas americanas de Chile y Perú, principalmente, y Bolivia y Ecuador, secundariamente —ya que estos dos últimos países no participaron militarmente de manera activa en la contienda—. Las hostilidades terminaron en 1866 y se logró un armisticio en 1871. Los tratados de paz se firmaron de forma bilateral entre cada país sudamericano y España en 1879 (Perú y Bolivia), 1883 (Chile) y 1885 (Ecuador).

En 1868 Cuba inició su primera guerra de independencia, que resultó derrotada en 1878. Finalmente en 1895 se produjo la Guerra de Independencia cubana o Guerra del 95, logrando instalar el primer gobierno independiente en 1898. Ya avanzado el conflicto independentista, Estados Unidos decidió intervenir a través de lo que se conoce como Guerra hispano-estadounidense, que le permitió desplazar a España de sus territorios de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, ocupándolos militarmente en 1899. En 1902 se establece la República de Cuba, pero incluyendo en la constitución la Enmienda Platt, que facultaba a Estados Unidos a intervenir militar y políticamente a Cuba. Estados Unidos mantuvo un sector de la isla de Cuba, Guantánamo, como posesión hasta el presente.

A principios de siglo, Estados Unidos continuó su actitud intervencionista, la cual estaba directamente dirigida a defender sus intereses en la región. Esta actitud era oficialmente articulada a través de la conocida como doctrina de Palo Grande de Theodore Roosevelt, que modificaba la antigua Doctrina Monroe, la cual sencillamente pretendía disuadir la intervención europea en el hemisferio. A la conclusión de la Guerra hispano-americana, el nuevo gobierno de Cuba y Estados Unidos firmaron la Enmienda Platt de 1902, la cual autorizaba a Estados Unidos a intervenir en asuntos cubanos cuando lo considerase necesario. En Colombia, Estados Unidos buscó la concesión de la territorio en Panamá para construir un gran canal a través del istmo. El gobierno colombiano se opuso al plan, pero una insurrección panameña proporcionó a Estados Unidos con una oportunidad. En las primeras décadas del siglo, hubo varias incursiones militares en América Central y el Caribe, por la defensa de intereses comerciales, las cuales se denominaron como las "Guerras bananeras".

Siglo XX–1990: Apertura económica y social, y guerra fríaEditar

Con la obtención de sus independencias y la consolidación de sus estructuras republicanas, los países latinoamericanos se volcaron a la apertura económica y social con el resto del mundo, al no estar ya sujetos a un monopolio colonialista. Se contempló así por un lado el aprovechamiento de los recursos y ventajas comparativas que poseía la región desde la época colonial, y su atractivo para las economías de otros continentes, considerando también y como novedad, la captación de inversiones de capital privado internacional. Ello trajo por un lado una incipiente mejora económica, pero a la vez la replicación del modelo económico de provisión de materias primas. En este contexto, y dada la prosperidad económica, a pesar de la importante desigualdad que arrastraba la región, se produjo una atracción masiva de inmigrantes económicos europeos, que buscaban mejores oportunidades fuera de la sobrepoblada Europa, y que se acentuó tras la primera y segunda guerra mundial, debido al conflicto bélico en dicho continente, y la neutralidad de facto de los países latinoamericanos en tales conflictos.

Las guerras mundiales también trajeron consigo nuevas formas de pensamiento en el ámbito ideológico, político y económico, que se cristalizaron en el plano internacional en el período conocido como guerra fría, que enfrentó al capitalismo con el comunismo. Este nuevo panorama favoreció cierta inestabilidad al interior de los países latinoamericanos, produciéndose revueltas, revoluciones y golpes de Estado en favor de uno u otro bando. Un precedente de esto ocurrió en 1908, con la revolución mexicana, cuando el presidente Porfirio Díaz prometió abandonar la presidencia y el empresario Francisco I. Madero lanzó una campaña presidencial en 1910. Díaz cambió su elección e, impidiendo una revolución socialista, arresta a Madero el mismo día de la elección y el propio Díaz es declarado ganador. Estos acontecimientos provocaron revueltas, las cuales marcaron el inicio de la revolución mexicana. El ejemplo por antonomasia fue la revolución cubana, de corte comunista, y en consecuencia, la crisis de los misiles en Cuba, un punto de alta tensión entre ambos bloques en el panorama mundial de la guerra fría, y que pudo haber ocasionado una tercera guerra mundial. De igual manera se sucedieron una serie de gobiernos autoritarios y regímenes militares a lo largo del continente, hasta el fin de la guerra fría a nivel mundial, tras la caída del muro de Berlín en 1989 y la disolución de la URSS en 1991, y que coincide en América Latina con el fin del gobierno militar de Augusto Pinochet en Chile, en 1990.

1990–Siglo XXI: Integración regionalEditar

Con el fin de la guerra fría el mundo se abrió a una época de importantes cambios en el plano internacional, favoreciendo la integración económica y cultural a través de la globalización y el avance de las telecomunicaciones. En América Latina se constituyen bloques político-económicos tales como Mercosur en 1991, Unasur en 2006, la Celac en 2010 y la Alianza del Pacífico en 2011, que se unieron a los antecedentales Sela (1975) y Aladi (1980). Como un remanente de la guerra fría regional, en esta época surge el socialismo del siglo XXI, principalmente impulsado por el gobierno de Hugo Chávez desde Venezuela, e influenciado por Cuba, y que tuvo principalmente acogida en países como Ecuador, en el gobierno de Rafael Correa, y Bolivia, con el gobierno de Evo Morales, entre otros, enmarcado en el giro temprano de la política latinoamericana hacia la izquierda, hasta su debilitamiento a partir de 2015, con la crisis migratoria bolivariana, y el contra giro político regional hacia la derecha.

EconomíaEditar

Las economías de Latinoamérica marcan una notoria diversidad en lo que se refiere a las políticas económicas existentes, siendo una región diversa en lo referente a lo político y económico, y así mismo inestable, por el continuo cambio de enfoque en lo que se refiere a políticas monetarias en los países de la región, lo cual ha generado constantes conflictos internos como externos con distintos desenlaces en la historia latinoamericana.

En la actualidad, podemos reconocer 3 tipos de sistemas económicos en Latinoamérica, que si bien pueden mantener contenidos generales y mantener espectros de simbiosis, sus economías siguen una línea predeterminada, en esto reconocemos los netamente capitalistas, economías abiertas, los cuales se basan en el modelo del libre mercado y tratados de libre comercio.

Estos países son Perú, Chile, México y Colombia, países fundadores de la Alianza del Pacífico así como Panamá y Costa Rica, que siguen los modelos económicos de Estados Unidos y de la Unión Europea.

Mientras que por otro lado, existen los países que si bien, sostienen una estructura de apertura al mundo, son claramente proteccionistas, modelos más enfocados a la Economía social de mercado o de economías mixtas en diferentes magnitudes, el caso de Argentina, Uruguay, Brasil, Ecuador, Bolivia y Paraguay.

Finalmente existen aquellos países que sostienen economías cerradas, o con muy poca relación de libre mercado, manteniendo relaciones económicas con países exclusivos de sus bloques, con clara tendencia al modelo económico marxista, el caso de Cuba y en menor medida Venezuela y Nicaragua que a pesar de sostener modelos económicos semi-cerrados, mantienen relaciones comerciales con las potencias del capitalismo Estados Unidos y Europa. [cita requerida]

Las economías de mayor tamaño en Latinoamérica basado en el PIB PPA (poder paridad adquisitivo) están encabezadas por Brasil con 2.393.954 millones de dólares, seguido por México con 1.943.474 millones, Argentina con 964 279 millones,[54]Colombia con 733.576 millones de dólares y Venezuela con 396.848 millones de dólares,[55]​ mientras que las economías más desarrolladas en términos de PIB per cápita PPA, el líder es Chile con (19.474US$), seguido por Argentina con (18.709US$) y Panamá con (16.993US$),[56]​ mientras que las cinco naciones con mejor IDH según la PNUD ONU en su último informe de índice de desarrollo humano son Chile (0,843), Argentina (0,825), Uruguay (0,804), Costa Rica (0,793) y Panamá (0,789).[57]

El 1 de julio de 2013, el Banco Mundial catalogó a las economías de Chile y Uruguay como economías de ingresos altos siendo la primera vez en la historia de América Latina donde países de la región comparten ese estatus, el Banco Mundial agrupa a los países en base al PIB per Cápita Método Athlas del 2013.[58]

AgriculturaEditar

Los cuatro países con mayor agricultura en América del Sur son Brasil, Argentina, Chile y Colombia. Actualmente:

En Centroamérica, se destacan los siguientes:

México es el mayor productor mundial de aguacate, uno de los cinco principales productores mundiales de pimiento, limón, naranja, mango, papaya, fresa, pomelo, calabaza y espárragos, y uno de los 10 productores más grandes del mundo de caña de azúcar, maíz, sorgo, frijol, tomate, coco, piña, melón y arándano.[60]

Ganadería, pesca y acuiculturaEditar

Brasil es el mayor exportador mundial de carne de pollo: 3,77 millones de toneladas en 2019.[61][62]​ El país es el poseedor del segundo rebaño de ganado más grande del mundo, el 22,2% del rebaño mundial. El país fue el segundo mayor productor de carne de res en 2019, responsable del 15,4% de la producción mundial.[63]​ También fue el tercer mayor productor de leche del mundo en 2018. Este año, el país produjo 35,1 mil millones de litros.[64]​ En 2019, Brasil fue el 4º productor de carne de cerdo del mundo, con casi 4 millones de toneladas.[65]

En 2018, Argentina fue el cuarto productor mundial de carne de vacuno, con una producción de 3 millones de toneladas (solo por detrás de Estados Unidos, Brasil y China). Uruguay también es un importante productor de carne. En 2018, produjo 589 mil toneladas de carne vacuna.[66]

En la producción de carne de pollo, México se encuentra entre los 10 mayores productores del mundo, Argentina entre los 15 más grandes y Perú y Colombia entre los 20 más grandes. En la producción de carne de res, México es uno de los 10 mayores productores del mundo y Colombia es uno de los 20 mayores productores. En la producción de carne de cerdo, México se encuentra entre los 15 mayores productores del mundo. En la producción de miel, Argentina se encuentra entre los 5 mayores productores del mundo, México entre los 10 más grandes y Brasil entre los 15 más grandes. En términos de producción de leche de vaca, México se encuentra entre los 15 mayores productores del mundo y Argentina entre los 20.[67]

MineríaEditar

Chile es el mayor productor mundial de cobre, aporta alrededor de un tercio de la producción global de este metal. En 2018, Perú fue el segundo productor mundial de plata y cobre y el sexto productor de oro (los 3 metales que generan más valor), además de 'ser el tercer productor mundial de zinc y estaño y el cuarto de plomo. Brasil es el segundo exportador mundial de mineral de hierro, tiene el 98% de las reservas conocidas de niobio en el mundo y es uno de los 5 mayores productores mundiales de bauxita, manganeso y estaño. Bolivia es el quinto productor de estaño, el séptimo productor de plata y el octavo productor de zinc en el mundo.[68][69]

México es el mayor productor de plata en el mundo, representa casi el 23% de la producción mundial, produciendo más de 200 millones de onzas en 2019. También tiene importantes minas de cobre y zinc y produce una cantidad significativa de oro.[70]

En cuanto a las piedras preciosas, Brasil es el mayor productor mundial de amatista, topacio, ágata y uno de los principales productores de turmalina, esmeralda, aguamarina, granate y ópalo. También hay producción de amatista en Uruguay y Bolivia. En la producción de esmeralda, Colombia es el mayor productor mundial. Guyana es un productor considerable de diamante.[71][72][73][74][75][76]

Energías combustiblesEditar

En la producción de petróleo, Brasil fue el décimo productor de petróleo más grande del mundo en 2019, con 2.8 millones de barriles / día. México fue el duodécimo más grande, con 2.1 millones de barriles / día, Venezuela fue el vigésimo primer lugar, con 877 mil barriles / día, Colombia en el puesto 22 con 886 mil barriles / día, Ecuador en el 28 con 531 mil barriles / día y Argentina. 29 con 507 mil barriles / día. Como Venezuela y Ecuador consumen poco petróleo y exportan la mayor parte de su producción, forman parte de OPEP. Venezuela tuvo una gran caída en la producción después de 2015 (donde produjo 2,5 millones de barriles / día), cayendo en 2016 a 2,2 millones, en 2017 a 2 millones, en 2018 a 1,4 millones y en 2019 a 877 mil, por falta de inversiones.[77]

En la producción de gas natural, en 2018, Argentina produjo 1524 bcf (miles de millones de pies cúbicos), México produjo 999, Venezuela 946, Brasil 877, Bolivia 617, Perú 451, Colombia 379.[78]

El gobierno brasileño ha emprendido un ambicioso programa para reducir la dependencia del petróleo importado. Las importaciones anteriormente representaban más del 70% de las necesidades de petróleo del país, pero Brasil se volvió autosuficiente en petróleo en 2006–2007. Brasil fue el décimo mayor productor de petróleo del mundo en 2019, con 2,8 millones de barriles/día. La producción logra abastecer la demanda del país. A principios de 2020, en la producción de petróleo y gas natural, el país superó por primera vez los 4 millones de barriles de petróleo equivalente por día. En enero de este año se extrajeron 3,168 millones de barriles de petróleo por día y 138,753 millones de metros cúbicos de gas natural.[79][80]

Energías alternativasEditar

Brasil es uno de los principales productores mundiales de energía hidroeléctrica. En 2019, Brasil tenía 217 centrales hidroeléctricas en operación, con una capacidad instalada de 98.581 MW, el 60,16% de la generación energética del país. En la generación total de electricidad, en 2019 Brasil alcanzó los 170.000 MW de capacidad instalada, más del 75% de fuentes renovables (la mayoría, hidroeléctricas).[81][82]

En 2013, la Región Sudeste utilizó alrededor del 50% de la carga del Sistema Integrado Nacional (SIN), siendo la principal región consumidora de energía del país. La capacidad instalada de generación de electricidad de la región totalizó casi 42.500 MW, lo que representó alrededor de un tercio de la capacidad de generación de Brasil. La generación hidroeléctrica representó el 58% de la capacidad instalada de la región, correspondiendo el 42% restante básicamente a la generación termoeléctrica. São Paulo representó el 40% de esta capacidad; Minas Gerais en aproximadamente un 25%; Río de Janeiro en 13,3%; y Espírito Santo representó el resto. La Región Sur es propietaria de la Represa de Itaipu, que fue la mayor central hidroeléctrica del mundo durante varios años, hasta la inauguración de la Represa de las Tres Gargantas en China. Sigue siendo la segunda hidroeléctrica en funcionamiento más grande del mundo. Brasil es copropietario de la Planta de Itaipu con Paraguay: la presa está ubicada en el Río Paraná, ubicado en la frontera entre países. Tiene una capacidad de generación instalada de 14 GW para 20 unidades generadoras de 700 MW cada uno. Región Norte tiene grandes centrales hidroeléctricas, como Represa de Belo Monte y Represa de Tucuruí, que producen gran parte de la energía nacional. El potencial hidroeléctrico de Brasil aún no se ha explotado por completo, por lo que el país aún tiene la capacidad para construir varias plantas de energía renovable en su territorio.[83][84]

En 2019, se estimó que el país tenía un potencial de generación estimado energía eólica de alrededor de 522 GW (esto, solo en tierra), energía suficiente para satisfacer tres veces la demanda actual del país. A febrero de 2021, según ONS, la capacidad instalada total fue de 19,1 GW, con un factor de capacidad promedio del 58%.[85]​ Si bien el factor de capacidad de producción eólica promedio mundial es del 24,7%, hay áreas en el norte de Brasil, especialmente en el estado de Bahía, donde algunos parques eólicos registran un factor de capacidad promedio superior al 60%; el factor de capacidad promedio en la Región Nordeste es de 45% en la costa y 49% en el interior. En 2019, la energía eólica representó el 9% de la energía generada en el país.[86][87][88]

La energía nuclear representa alrededor del 4% de la electricidad de Brasil. El monopolio de la generación de energía nuclear es propiedad de Eletronuclear (Eletrobrás Eletronuclear S / A), una subsidiaria de propiedad total de Eletrobrás. La energía nuclear es producida por dos reactores en Angra. Está ubicado en la Central Nuclear Almirante Álvaro Alberto (CNAAA) en la Praia de Itaorna en Angra dos Reis, Río de Janeiro. Consta de dos reactores de agua a presión, Angra I, con una capacidad de 657 MW, conectado a la red eléctrica en 1982, y Angra II, con una capacidad de 1.350 MW, conectado en 2000. Un tercer reactor, Angra III, con un se espera que sea de 1.350 MW, debería estar terminado.[89][90]

A febrero de 2021, según ONS, la capacidad instalada total de energía solar fotovoltaica era de 8,5 GW, con un factor de capacidad promedio del 23%.[91]​ Algunos de los estados brasileños más irradiados son MG (Minas Gerais), BA (Bahía) y GO (Goiás), que en realidad tienen récords mundiales de irradiación. En 2019, la energía solar representó el 1,27% de la energía generada en el país.[92][93]

TurismoEditar

 
Vista aérea de Cancún. México es el país más visitado de América Latina y el único en estar dentro de los diez más turísticos del mundo, ubicándose en el sexto lugar.
 
Países más visitados por turistas internacionales en 2015

Según el BID, los ingresos provenientes del turismo internacional son una importante fuente de divisas para varios de los países de América Latina, y representa un porcentaje importante del PIB y de las exportaciones de bienes y servicios, así como una importante fuente de empleo.[94]

En la lista de destinos turísticos mundiales, en 2018, México fue el séptimo país más visitado del mundo, con 41.4 millones de turistas internacionales (y ingresos de U $ 22.5 mil millones),[95][96]​ una buena parte de los cuales por frontera con los Estados Unidos. Argentina fue el 47º país más visitado, con 6,9 millones de turistas (y ingresos de U $ 5.5 mil millones); Brasil fue el 48º más visitado con 6,6 millones de turistas (y ingresos de U $ 5.9 mil millones); República Dominicana en el puesto 49 con 6.5 millones de turistas (y ingresos de U $ 7.5 mil millones); Chile en el puesto 53 con 5,7 millones de turistas (y ingresos de U $ 2.9 mil millones); Perú en el puesto 60 con 4,4 millones de turistas (y ingresos de U $ 3.9 mil millones); Colombia 65º con 3,8 millones de turistas (y ingresos de U $ 5.5 mil millones); Uruguay 69º con 3,4 millones de turistas (y ingresos de U $ 2.3 mil millones); Costa Rica 74º con 3 millones de turistas (y ingresos de U $ 3.9 mil millones). Tenga en cuenta que la cantidad de turistas no siempre refleja la cantidad monetaria que obtiene el país del turismo. Algunos países realizan turismo de nivel superior, obteniendo más beneficios. El turismo en América del Sur aún está poco evolucionado: en Europa, por ejemplo, los países obtienen valores turísticos anuales como U $ 73,7 mil millones (España), recibiendo 82,7 millones de turistas, o U $ 67,3 mil millones (Francia) recibiendo 89,4 millones de turistas. Mientras que Europa recibió 710 millones de turistas en 2018, Asia 347 millones y América del Norte 142,2 millones, América del Sur recibió solo 37 millones, Centroamérica 10,8 millones y el Caribe 25,7 millones.[97]

Según la evaluación realizada por el Foro Económico Mundial (FEM) varios de los países de América Latina todavía presentan deficiencias en las áreas de infraestructura y el marco jurídico, pero son muy competitivas en los aspectos relativos a recursos culturales y naturales, factores por los que resulta atractivo realizar inversiones o desarrollar negocios en el sector de viajes y turismo de los países de la región.[98]

La mayoría de las naciones latinoamericanas utilizan sus recursos naturales y la buena hospitalidad para atraer a los turistas. También cuentan con políticas de visas internacionales muy abiertas. Los países de la región conocen de la importancia de el turismo en la creación de empleo (10 % del PIB mundial) y muchos apoyan activamente al sector turístico. Al mismo tiempo, la región comparte algunas áreas de desarrollo, como la infraestructura terrestre y la oportunidad de valorar mejor los recursos culturales. Los siguientes son los 10 países latinoamericanos más competitivos para el turismo internacional: México es el país mejor clasificado de la región, seguido de Brasil, Panamá, Costa Rica, Chile, Argentina, Perú, Ecuador, Barbados y Colombia.[99]

A continuación se resumen las principales estadísticas sobre el turismo internacional de los 20 países de América Latina, incluyendo los indicadores que reflejan la importancia que esta actividad tiene para sus economías y el índice de competitividad turística de cada país.

País de
América Latina
Llegadas
turistas
internl.
2017[96]
(miles)
Ingresos
turismo
internl.
2017[96]
(en millones
USD)
Ingreso
medio
por
llegada
2010
(USD/tur)
Llegadas
por
1000 hab
(estimado)
2007[100][101]
Ingresos
per
cápita[96]
2005
USD
Ingresos
%
exportación
bienes y
servicios[94]
2003
Ingresos
turismo
%
PIB[94]
2003
% Empleos
directos
e
indirectos
en turismo[94]
2005
Classif.
Mundial
Competitiv.
Turística[102]
TTCI
2011
Valor del
Índice
TTCI[102]
2011
  Argentina 5.325 5.060 932 115 57 7,4 1,8 9,1 60 4,2
Bolivia  Bolivia* 959 784 416 58 22 9,4 2,2 7,6 117 3,35
Brasil  Brasil 6.589 5809 1147 26 18 3,2 0,5 7 52 4,36
Chile  Chile 6.450 3634 591 151 73 5,3 1,9 6,8 57 4,27
Colombia  Colombia 4.027 4821 913 126 49 7,1 1,4 9,1 77 4,18
Costa Rica  Costa Rica 2.960 3876 1005 442 343 17,5 8,1 13,3 44 4,43
Cuba  Cuba 3.975 2907 188 169
Ecuador  Ecuador 1.608 1657 746 71 35 6,3 1,5 7,4 87 3,79
El Salvador  El Salvador 1556 873 339 195 67 12,9 3,4 6,8 96 3,68
Guatemala  Guatemala 1.660 1556 1130 108 66 16 2,6 6 86 3,82
Haití  Haití* 685* n/d 12* 19,4 3,2 4,7 n/d
Honduras  Honduras 936 715 725 117 61 13,5 5,0 8,5 88 3,79
México  México 39.300 21.333 530 201 103 5,7 1,6 14,2 43 4,43
Nicaragua  Nicaragua 1.787 841 306 443 316 16,5 7,9 13,1 100 3,56
Panamá  Panamá 1.843 4452 1273 330 211 10,6 6,3 12,9 56 4,3
Paraguay  Paraguay 1.537 603 467 68 11 4,2 1,3 6,4 123 3,26
Perú  Perú 4.032 3710 989 65 41 9 1,6 7,6 69 4,04
República Dominicana  República Dominicana 6.188 7178 1028 408 353 36,2 18,8 19,8 72 3,99
Uruguay  Uruguay 3.674 2540 636 525 145 14,2 3,6 10,7 58 4,24
Venezuela  Venezuela* 601 473 1281 28 19 1,3 0,4 8,1 106 3,46
  • Nota (1): Los tres países marcados con un asterisco (*) no tienen todas sus estadísticas disponibles para 2010, entonces se incluyeron solo como referencia los datos de 2003 para Haití[103]​ y de 2009 para Bolivia y Venezuela.[96]
  • Nota (2): El color sombreado verde denota el país con el mejor indicador y el color sombreado amarillo corresponde al país con el valor más bajo, ambos para países con datos de 2010.

IndustriaEditar

El Banco Mundial hace anualmente una lista de los principales países fabricantes por el valor total de la fabricación. Según la lista de 2019, México tendría la duodécima industria más valiosa del mundo (U $ 217.8 mil millones), Brasil tiene la decimotercera más grande (U $ 173.6 mil millones), Venezuela la trigésima más grande (U $ 58.200 millones, sin embargo, que dependen del petróleo para obtener este valor), Argentina el 31 más grande (U $ 57,7 mil millones), Colombia el 46 más grande (U $ 35,4 mil millones), Perú el 50 más grande (U $ 28,7 mil millones) y Chile el 51 más grande (U $ 28,3 mil millones).[104]

En América Latina, pocos países logran proyección en la actividad industrial: Brasil, Argentina, México y, menos prominentemente, Chile. Iniciada tardíamente, la industrialización de estos países recibió un gran impulso de la Segunda Guerra Mundial: esto impidió que los países en guerra compraran los productos que estaban acostumbrados a importar y exportar lo que producían. En ese momento, beneficiándose de la abundante materia prima local, los bajos salarios pagados a la mano de obra y una cierta especialización que traen los inmigrantes, países como Brasil, México y Argentina, además de Venezuela, Chile, Colombia y Perú, pudieron implementar importantes parques industriales. En general, en estos países existen industrias que requieren poco capital y tecnología simple para su instalación, como las industrias de procesamiento de productos alimenticios y textiles. Destacan también las industrias básicas (acero, etc.), además de las industrias metalúrgica y mecánica.

Los parques industriales de Brasil, México, Argentina y Chile, sin embargo, presentan una diversidad y sofisticación mucho mayor, produciendo artículos de tecnología avanzada. En el resto de países latinoamericanos, principalmente en Centroamérica, predominan las industrias procesadoras de productos primarios para la exportación.

Las características generales de la composición industrial y productiva de las economías exportadoras de Latinoamérica son, la extracción de recursos naturales, mayoritariamente las industrias mineras y petrolíferas, manufactura y agrícola.

Brasil es el líder industrial en América Latina. En la industria alimentaria, en 2019, Brasil fue el segundo mayor exportador de alimentos procesados ​​del mundo.[105][106][107]​ En 2018, el país fue el tercer productor de cerveza más grande del mundo. [108]​ En 2016, el país fue el 2º productor de celulosa en el mundo y el 8º productor de papel.[109][110][111]​ En la Industria del calzado, en 2019, Brasil ocupó la 4a posición entre los productores mundiales.[112][113][114][115][116]​ En 2019, el país fue el 8º productor de vehículos y el 9º productor de acero del mundo.[117][118][119]​ En 2018, la industria química de Brasil fue la 8ª del mundo.[120][121][122]​ En Industria textil, Brasil, aunque estaba entre los 5 mayores productores mundiales en 2013, está muy poco integrado en el comercio mundial.[123]​ En la industria de la aviación, Brasil tiene Embraer, el tercer fabricante de aviones más grande del mundo, solo detrás de Boeing y Airbus.

En 2019, México fue el 6º productor mundial de vehículos, el 15º productor de acero, y el 4º productor de cerveza, entre otros productos industriales. Argentina fue el 31º productor mundial de acero, el 28º productor de vehículos, el 22º productor mundial de cerveza y el 4º productor mundial de aceite de soja, entre otros productos industriales. [124][125][126][127]

Los países en donde la industria agrícola es la de mayor importancia son Brasil (20%)[128][129]​ siendo el mayor productor mundial de naranja y café verde,[130]Argentina (27%)[131][132]​ y Paraguay (55%),[133]​ mientras que en Uruguay es el ganadero con un (19%) seguido del agrícola con (16%),[134]​ el único país latinoamericano en donde el sector manufacturero es la principal industria, es en México con un (37%) seguido del petróleo,[135]​ con respecto a la industria petrolífera esta es la principal en Venezuela con (63%)[136]​ de sus exportaciones, Ecuador (46%),[137]Colombia (40%)[138]​ y Bolivia con sus exportación de gas de petróleo con un (37%),[139]​ los países en donde la industria minera es la principal son Chile (51%)[140]​ siendo el mayor productor mundial de cobre,[141][142]litio[143]​ y yodo,[144][145]​ y Perú (58%).[146]​ En el caso de Panamá[147]​ y Costa Rica, éstos basan sus economías netamente en el área servicios.

Según el Banco Mundial la economía de Latinoamérica a precios de mercado (Paridad de poder adquisitivo), llega a ser la 3.ª más grande y potente a nivel mundial con 6,06 billones de dólares. Está basada mayoritariamente en una economía secundaria y/o terciaria. En los últimos años se han producido grandes avances a nivel político, económico y social, produciendo un desarrollo acelerado en prácticamente todos sus países. La región tiene acceso a créditos menor en comparación con otras regiones (30%), sin embargo, tiene un sistema financiero estable, con bancos relativamente pequeños, pero bien saneados.

La economías latinoamericanas de mayor crecimiento al 2012 fueron Panamá con un crecimiento del 10.5%, Perú, Colombia, Chile, Venezuela y Bolivia entre 6,9% a 4,0%.[148]

La crisis económica de Estados Unidos y Europa recién golpeó a Latinoamérica a finales de 2008, pues ha habido una disminución del comercio mundial y una disminución de los flujos de capital. La región se contrajo 1.9% en 2009, y registrará un alza de 4.9% en 2010, siendo una de las regiones de mayor crecimiento en el mundo. Además, varios organismos multilaterales invertirían cerca de $90 000 millones entre 2009 y 2010. Así, el Banco Mundial invertiría $35 600 millones; el BID, $29 500 millones; la Corporación Andina de Fomento, $20 000 millones, el Banco Centroamericano de Integración Económica, $4 200 millones; y el Banco de Desarrollo del Caribe, $500 millones. Los organismos multilaterales financiarán proyectos de infraestructura, programas sociales y créditos comerciales, además de apuntalar la liquidez de los bancos, entre otros usos.[149]

TransporteEditar

Calidad de carreteras y autopistas
FMI 2017–2018[150]
Número de pasajeros por aeropuerto[cita requerida] Puertos marítimos por actividad
CEPAL 2018[151]
# País Puesto
mundial
Nota
(1.0-7.0)
1 Chile  Chile 24 5.2
2 Ecuador  Ecuador 29 5.1
3 Panamá  Panamá 49 4.4
4 México  México 52 4.4
5 Nicaragua  Nicaragua 54 4.3
# Puerto y ciudad Pasajeros
1   A. I. Ciudad de México 47.700.547
2   A. I. São Paulo Guarulhos 42.831.981
3   A. I. El Dorado, Bogotá 30.989.930
4   A. I. Cancún 25.202.016
5   A. I. Jorge Chávez, Lima 23.723.193
# Puerto y ciudad TEU
1   Colón 4.324.478
2   Santos 3.836.487
3   Manzanillo 3.078.505
4   Cartagena 2.862.787
5   Panamá-Pacífico 2.520.587
 
Ruta 9 / 14, en Zarate, Argentina
 
Puerto de Itajaí, Santa Catarina, Brasil

El transporte en América del Sur se realiza básicamente en la modalidad carretera, la más desarrollada de la región. También hay una infraestructura considerable de puertos y aeropuertos. El sector ferroviario y fluvial, aunque tiene potencial, suele ser tratado de forma secundaria.

Brasil tiene más de 1,7 millones de kilómetros de carreteras, de los cuales 215.000 km están pavimentados, y unos 14.000 km son carreteras divididas. Las dos carreteras más importantes del país son BR-101 y BR-116.[152]​ Argentina tiene más de 600.000 km de carreteras, de los cuales unos 70.000 km están pavimentados y unos 2.500 km son carreteras divididas. Las tres carreteras más importantes del país son Ruta 9, Ruta 7 y Ruta 14 .[152]​ Colombia tiene alrededor de 210.000 km de carreteras y unos 2.300 km son carreteras divididas.[153]​ Chile tiene cerca de 82.000 km de carreteras, 20.000 de las cuales están pavimentadas, y aproximadamente 2.000 km son carreteras divididas. La carretera más importante del país es la Ruta 5 (Carretera Panamericana)[154]​ Estos 4 países son los que cuentan con la mejor infraestructura vial y con el mayor número de carreteras de doble carril.

La red vial en México tiene una extensión de 366,095 km, de los cuales 116,802 km están pavimentados; De estos, 10,474 km (6,508 millas) son autopistas de varios carriles: 9,544 km (5,930 millas) son carreteras de cuatro carriles y el resto tiene 6 o más carriles.[155][156]

Debido a la Cordillera de los Andes, Río Amazonas y Selva Amazónica, siempre ha habido dificultades para implementar carreteras transcontinentales o bioceánicas. Prácticamente la única ruta que existía era la que conectaba Brasil con Buenos Aires, en Argentina y luego con Santiago, en Chile. Sin embargo, en los últimos años, con el esfuerzo conjunto de los países, han comenzado a surgir nuevas rutas, como Brasil-Perú (Carretera Interoceánica), y una nueva carretera entre Brasil, Paraguay, norte de Argentina y norte de Chile (Corredor Bioceánico).

Hay más de 2.000 aeropuertos en Brasil. El país tiene el segundo mayor número de aeropuertos del mundo, solo detrás de Estados Unidos. El Aeropuerto Internacional de São Paulo, ubicado en la Región Metropolitana de São Paulo, es el más grande y concurrido del país - el aeropuerto conecta São Paulo con prácticamente todas las principales ciudades del mundo. Brasil tiene 44 aeropuertos internacionales, como los de Río de Janeiro, Brasilia, Belo Horizonte, Porto Alegre, Florianópolis, Cuiabá, Salvador, Recife, Fortaleza, Belém y Manaus, entre otros. Argentina cuenta con importantes aeropuertos internacionales como Buenos Aires, Córdoba, Bariloche, Mendoza, Salta, Puerto Iguazú, Neuquén y Ushuaia, entre otros. Chile cuenta con importantes aeropuertos internacionales como Santiago, Antofagasta, Puerto Montt, Punta Arenas y Iquique, entre otros. Colombia cuenta con importantes aeropuertos internacionales como Bogotá, Medellín, Cartagena, Cali y Barranquilla, entre otros. Perú cuenta con importantes aeropuertos internacionales como Lima, Cuzco y Arequipa. Otros aeropuertos importantes son los de las capitales de Uruguay (Montevideo), Paraguay (Asunción), Bolivia (La Paz) y Ecuador (Quito). Los 10 aeropuertos más transitados de América del Sur en 2017 fueron: São Paulo-Guarulhos (Brasil), Bogotá (Colombia), São Paulo-Congonhas (Brasil), Santiago (Chile), Lima (Perú), Brasilia (Brasil), Río de Janeiro. (Brasil), Buenos Aires-Aeroparque (Argentina), Buenos Aires-Ezeiza (Argentina) y Minas Gerais (Brasil).[157]

Hay 1,834 aeropuertos en México, el tercer mayor número de aeropuertos por país en el mundo.[158]​ Los siete aeropuertos más grandes, que absorben el 90% de los viajes aéreos, son (en orden de tráfico aéreo): Ciudad de México, Cancún, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Acapulco y Puerto Vallarta. Considerando toda América Latina, los 10 aeropuertos más transitados en 2017 fueron: Ciudad de México (México), São Paulo-Guarulhos (Brasil), Bogotá (Colombia) , Cancún (México), São Paulo-Congonhas (Brasil), Santiago (Chile), Lima (Perú), Brasilia (Brasil), Río de Janeiro (Brasil) y Tocumen (Panamá).[157]

Acerca de puertos, Brasil tiene algunos de los puertos más activos de América del Sur, como Puerto de Santos, Puerto de Río de Janeiro, Puerto de Paranaguá, Puerto de Itajaí, Puerto de Rio Grande y Puerto de Suape. Argentina tiene puertos como Puerto de Buenos Aires y Puerto de Rosario. Chile tiene importantes puertos en Valparaíso, Caldera, Mejillones, Antofagasta, Iquique, Arica y Puerto Montt. Colombia cuenta con importantes puertos como Buenaventura y Bahía de Cartagena. Perú tiene puertos importantes en Callao, Ilo y Matarani. Los 15 puertos más activos de América del Sur son: Puerto de Santos (Brasil), Puerto de Bahía de Cartagena (Colombia), Callao (Perú), Guayaquil (Ecuador), Buenos Aires (Argentina), San Antonio (Chile), Buenaventura (Colombia), Itajaí (Brasil), Valparaíso (Chile), Montevideo (Uruguay), Paranaguá (Brasil), Rio Grande (Brasil), São Francisco do Sul (Brasil), Manaus (Brasil) y Coronel (Chile).[159]

Los cuatro principales puertos marítimos que concentran alrededor del 60% del tráfico de mercancías en México son Altamira y Veracruz en el Golfo de México, y Manzanillo y Lázaro Cárdenas en el Océano Pacífico. Considerando toda América Latina, los 10 puertos más grandes en términos de movimiento son: Colón (Panamá), Santos (Brasil), Manzanillo (México), Bahía de Cartagena (Colombia), Pacífico (Panamá), Callao (Perú), Guayaquil (Ecuador), Buenos Aires (Argentina), San Antonio (Chile) y Buenaventura (Colombia).[159]

La red ferroviaria brasileña tiene una extensión de unos 30.000 kilómetros. Se utiliza básicamente para transportar minerales.[160]​ El ferrocarril argentino La red, con 47.000 km de vías, fue una de las más grandes del mundo y sigue siendo la más extensa de Latinoamérica. Llegó a tener unos 100.000 km de raíles, pero el levantamiento de vías y el énfasis puesto en el transporte motorizado lo redujeron gradualmente. Tiene cuatro senderos diferentes y conexiones internacionales con Paraguay, Bolivia, Chile, Brasil y Uruguay. Chile tiene casi 7000 km de vías férreas, con conexiones a Argentina, Bolivia y Perú. Colombia tiene solo unos 3500 km de vías férreas.[161]

Entre las principales vías navegables brasileñas destacan dos: Hidrovía Paraná-Tieté (que tiene una longitud de 2.400 km, 1.600 en el río Paraná y 800 km en el río Tietê, drenando la producción agrícola de los estados de Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Goiás y parte de Rondônia, Tocantins y Minas Gerais) e Hidrovia do Solimões-Amazonas (tiene dos tramos: Solimões, que se extiende desde Tabatinga hasta Manaus, con aproximadamente 1600 km, y Amazonas, que se extiende desde Manaos a Belém, con 1650 km. Casi en su totalidad el transporte de pasajeros desde la llanura amazónica se realiza por esta vía fluvial, además de prácticamente todo el transporte de carga que se dirige a los principales centros regionales de Belém y Manaus). En Brasil, este transporte todavía está infrautilizado: los tramos de vías navegables más importantes, desde el punto de vista económico, se encuentran en el sureste y sur del país. Su pleno aprovechamiento aún depende de la construcción de esclusas, grandes obras de dragado y, principalmente, de puertos que permitan la integración intermodal. En Argentina, la red de vías navegables está conformada por los ríos La Plata, Paraná, Paraguay y Uruguay. Los principales puertos fluviales son Zárate y Campana. El puerto de Buenos Aires es históricamente el primero en importancia individual, pero el área conocida como Up-River, que se extiende a lo largo de 67 km de la porción Santa Fe del río Paraná, aglutina 17 puertos que concentran el 50% de las exportaciones totales de el país.

Integración económicaEditar

El mayor acuerdo o bloque comercial de la región es el UNASUR conformado por el Mercosur y el CAN, se intenta la integración económica a nivel continental a través del CELAC, la Aladi y el SELA. México forma parte del TLCAN con los Estados Unidos y Canadá. Por su parte, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana tienen vigente un tratado de libre comercio con los Estados Unidos (DR-CAFTA), y otros tratados con Canadá y México a través del CARICOM. También Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela tienen su propio bloque, llamado en este caso la Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe. En América del Sur existe un bloque predominante, el Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, y Venezuela con Bolivia, Chile, Colombia, Perú, Guyana y Suriname como miembros asociados. En el sur del continente, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú conforman la Comunidad Andina de Naciones, de la que los países vecinos son miembros asociados y recientemente Chile, Colombia, México y Perú conformaron la Alianza del Pacífico que creara un área de integración profunda entre los países integrantes[162]​ que buscará conquistar el mercado asiático.[163]

Fuera del ámbito continental, Argentina, Brasil y México son los únicos países de la región que forman parte del Grupo de los 20 (países industrializados y emergentes); mientras que Chile, México y el Perú forman parte de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico). Finalmente, Chile y México son los únicos que forman parte de la OCDE.

Monedas de uso corriente Integración económica intrarregional Integración económica interrregional
País Moneda actual Código ISO
  Argentina Peso argentino ARS
  Bolivia Boliviano BOB
  Brasil Real brasileño BRL
  Chile Peso chileno CLP
  Colombia Peso colombiano COP
  Costa Rica Colón costarricense CRC
  Cuba Peso cubano CUP
  Ecuador Dólar estadounidense USD
  El Salvador Dólar estadounidense SVC
  Guatemala Quetzal GTQ
  Haití Gourde haitiano HTG
  Honduras Lempira HNL
  México Peso mexicano MXN
  Nicaragua Córdoba nicaragüense NIO
  Panamá Dólar estadounidense PAB
  Paraguay Guaraní paraguayo PYG
  Perú Nuevo sol PEN
  R. Dominicana Peso dominicano DOP
  Uruguay Peso uruguayo UYU
  Venezuela Bolívar VE
  1.   México
  2.   Chile
  3.   Colombia
  1.   Brasil
  2.   México
  3.   Argentina
  1.   Brasil
  2.   México
  1.   Brasil
  1.   México
  1.   Ecuador
  2.   Venezuela
  1.   México
  1.   Colombia
  1.   México
  2.   Chile
  3.   Perú
Atracción de inversión extranjera directa

La recepción de inversión extranjera directa (IED) en América Latina marcó una tendencia al alza sobre todo a partir de 2000. En 2012 la IED entrante según el organismo económico CEPAL fue de 173,361 Millones de dólares,[164][165]​ un verdadero récord, considerando que la inversión extranjera directa entrante entre 2000 y 2006 sumaron tan solo 68,183 millones de dólares.[166]

Las mayores economías receptoras y exportadoras de inversiones continúan siendo lideradas por Brasil, seguido por México y Chile, aunque la tendencia es a la desaceleración en las economías de Brasil y México, con una variación negativa de su ingreso de inversiones de hasta un -34,9%;[167]​ por el contrario, Chile muestra una acelerada y creciente captación de inversiones registrando una variación positiva de 32,2 % en 2012,[168]​ y es así la segunda economía latinoamericana en captación de inversión en 2012, y la primera economía con más inversiones relativas como porción del PIB y per cápita.

Además, la creciente llegada de inversiones foráneas a América Latina no solo se ha capitalizado en las 3 mayores economías receptoras de inversiones Brasil, México y Chile; países como Colombia han logrado a su vez cifras históricas en lo que se refiere a captación de inversiones, mientras que Perú ha sido el país que más aumento su porcentaje de inversiones, pues registra un aumento del 49 % con respecto a 2011.[169]

Generación de inversión extranjera directa

Por otro lado, en lo que se refiere a IED de salida, las mayores economías que lideran la recepción de inversión extranjera directa, Brasil, México y Chile, también lideran las inversiones hacia el exterior mediante las empresas multinacionales latinas, en este aspecto México es el líder de exportaciones de capitales en 2012 sumando 25.597 millones de dólares, seguido por Chile con 21.090.[170]

La inversión directa de las economías de América Latina y el Caribe en el exterior creció 17 % en 2012 hasta alcanzar los 48 704 millones de dólares, lo que representa un máximo histórico. Los flujos de IED desde la región se han mantenido en niveles altos durante los tres últimos años. Estas inversiones provinieron principalmente del Brasil, Chile y México, si bien en 2012 se concentraron casi exclusivamente en México y Chile. Las empresas trans-latinoamericanas se han beneficiado durante estos tres últimos años de un buen nivel de crecimiento económico y de la confianza de los inversores en la región, lo que ha favorecido su acceso al crédito. En 2012, en un contexto de contracción de la IED mundial, las empresas trans-latinoamericanas se expandieron, en algunos casos, a partir de oportunidades de negocios generadas por el repliegue de firmas europeas. En efecto, siete de las diez mayores adquisiciones realizadas por las trans-latinas en 2012 correspondieron a compra de activos a empresas europeas. América Móvil fue la principal protagonista de este proceso al expandir sus actividades hacia Europa. Las empresas chilenas invirtieron 21 090 millones de dólares en el extranjero en 2012, lo que representó un nuevo récord, y concentraron su expansión en América del Sur, principalmente en el comercio minorista, la industria forestal y el transporte. Por su parte, las empresas brasileñas continuaron su expansión en el exterior y realizaron 7 de las 20 mayores adquisiciones efectuadas por trans-latinas en 2012.

Indicadores estructurales, comerciales y financierosEditar

País 2019 [171]
Capitalización
en bolsa
de valores
(M US$)
2010-2019 [172]
Atracción
de inversión
extranjera
(M US$)
2010-2019 [172]
Generación
de inversión
extranjera
(M US$)
2020 [173]
Facilidad
para hacer
negocios
(ranking mundial)
2021 [174]
Libertad
económica
(ranking mundial)
2019 [175]
Competividad
económica
(ranking mundial)
2018 [176]
Complejidad
económica
(ranking mundial)
2020 [177]
Energías
renovables
(% matriz eléctrica)
  Argentina 39 393 97 456 13 478 126 148 83 73 24,8
  Bolivia 6 636 150 172 107 115 37,1
  Brasil 1 187 361 795 565 145 177 124 143 71 49 84,2
  Chile 203 791 177 308 110 024 59 19 33 72 48,6
  Colombia 132 040 133 754 45 618 67 49 57 56 68,5
  Costa Rica 2 217 27 485 74 72 62 47 99,8
  Cuba 176 117 3,5
  Ecuador 747 7 917 129 149 90 112 78,9
  El Salvador 4 064 91 94 103 53 67,6
  Guatemala 11 595 96 75 98 82 59,3
  Haití 1 469 179 155 138 23,4
  Honduras 11 547 133 98 101 98 74,8
  México 413 618 326 455 112 025 60 65 48 19 21,0
  Nicaragua 8 576 142 125 109 105 63,0
  Panamá 16 841 42 875 86 62 66 74 82,0
  Paraguay 312 4 686 125 84 97 89 100,0
  Perú 98 964 80 808 76 50 65 104 64,7
  República Dominicana 25 374 115 88 78 70 13,4
  Uruguay 283 22 866 12 766 101 44 54 60 94,0
  Venezuela 3 979 17 670 8 192 188 177 133 119 58,4

Notas:

  • En azul = Valor más favorable.
  • En celeste = Dentro de los cinco valores más favorables.
  • En rojo = Valor más desfavorable.
  • Todas las cifras fueron cerradas mediante truncado.

Indicadores socioeconómicosEditar

País 2020 [178]
PIB nominal
(M US$)
2020 [178]
PIB PPA
(M US$)
2020 [178]
PIB nominal
per cápita
(US$)
2020 [178]
PIB PPA
per cápita
(US$)
2020 [179]​ 
Inflación
(%)
2019 [180]
Igualdad
de ingresos
(Gini)
2020 [181]
Pobreza
(% < US$5,5 día)
2020 [182]
Deuda pública
bruta
(% PIB)
  Argentina 382 760 924 539 8 433 20 369 53,5 42,9 14 89,4
  Bolivia 38 938 97 784 3 321 8 342 1,6 41,6 20 57,7
  Brasil 1 363 767 3 078 901 6 450 14 562 2,7 53,4 20 75,7
  Chile 245 414 456 394 12 612 23 454 2,8 44,4 4 33,0
  Colombia 264 933 719 251 5 207 14 136 2,4 51,3 29 48,4
  Costa Rica 59 645 99 037 11 629 19 309 0,7 48,2 11 77,4
  Ecuador 93 078 185 913 5 315 10 617 0,2 45,7 25 49,4
  El Salvador 24 784 54 488 3 821 8 401 0,2 38,8 22 73,3
  Guatemala 76 191 148 562 4 239 8 266 2,1 48,3 49 27,8
  Haití 8 347 19 704 732 1 728 22,3 41,1 79 54,4
  Honduras 23 984 55 057 2 412 5 537 3,2 48,2 49 44,0
  México 1 040 372 2 424 511 8 069 18 804 3,3 45,4 23 45,5
  Nicaragua 11 905 35 337 1 832 5 439 4,3 45,4 35 57,2
  Panamá 60 286 128 501 14 090 30 034 -0,8 49,8 12 69,8
  Paraguay 35 606 90 678 4 909 12 502 2,9 45,7 15 34,2
  Perú 195 761 385 719 5 844 11 516 1,8 41,5 21 27,5
  República Dominicana 77 883 196 493 7 444 18 782 3,3 41,9 12 50,5
  Uruguay 54 135 75 343 15 331 21 338 9,9 39,7 3 73,0
  Venezuela 48 610 1 739 6 500,0 44,8 33 233,0

Notas:

  • En azul = Valor más favorable.
  • En celeste = Dentro de los cinco valores más favorables.
  • En rojo = Valor más desfavorable.
  • Todas las cifras fueron cerradas mediante truncado.

PobrezaEditar

En términos de niveles de pobreza, según CEPAL en su último informe publicado el 2020, los países latinoamericanos con menos personas en esta situación son, Uruguay con un 3,0%; Chile con 10,7% y Panamá con 14,6%, mientras, hay países que todavía poseen una mayoría de su población en la pobreza, como en dicho informe es el caso de Honduras, con un 52,3%,[183]​ o como en la base de datos del Banco Mundial lo son —además de HondurasGuatemala y Haití, estos dos últimos con un respectivo 49% y 79% de su población que viven con menos de 5,5 dólares diarios.[184]

La desigualdad social y la pobreza siguen siendo los principales desafíos de toda la región: según informes de la CEPAL América Latina es la región más desigual del mundo.[185]​ En América Latina el 31 % de la población vivió bajo la línea de la pobreza durante 2011,[186]​ cifra que es el menor índice de pobreza que ha tenido la región desde hace varias décadas. Unos 170 millones de latinoamericanos vivieron debajo de la línea de la pobreza para ese año.[187]​ Durante el período 2000–2011, los tres países más igualitarios, basándose en el Coeficiente de Gini, fueron: Uruguay (0,424), Venezuela (0,435) y Argentina (0,458). Los más desiguales en igual período, basados en el mismo coeficiente, fueron Haití (0,595), Colombia (0,585) y Honduras (0,577).[188]

En la última década, de acuerdo a un informe del Banco Mundial, y como resultado del boom económico de los últimos años y la creación de empleos, la clase media creció a niveles históricos en América Latina, aproximadamente un 50%, llegando a totalizar un 30% de la población total de la región. Casi un tercio de las familias latinoamericanas se consideran ahora clase media, hecho que ha reducido la proporción de pobres a un porcentaje similar, un 30 % de la población, habiendo abandonado unos 73 millones de personas la situación de pobreza.[189]​ También la desigualdad disminuyó. A pesar de esto, la situación en América Latina continúa siendo muy dispar en los distintos países: la Argentina logró entre 2003 y 2009 el mayor de crecimiento de clase media en toda Latinoamérica, duplicando la cantidad de personas en ese segmento poblacional.[190]​ Otros países como Brasil y Colombia han conseguido éxitos en integrar grandes porciones de población a este segmento. Otros continúan sin poder trasladar el crecimiento económico en mejoras sociales.[191]

País IDH 2020 [192]
Desarrollo humano
Gini 2019 [180]
Igualdad de ingreso
Índices de pobreza Índices de pobreza extrema
CEPAL
2019 [183][193]
Pobreza
(% < canasta básica de CEPAL)
Países
2019 [183][193]
Pobreza informada
(% < canasta básica de cada país)
Banco Mundial
2019 [184]
Pobreza monetaria
(% < US$5,5 día)
Oxford–ONU
2020 [194]
Pobreza
multidimensional
CEPAL
2019 [183][193]
Pobreza extrema
(% < canasta alimentaria CEPAL)
Países
2019 [183][193]
Pobreza extrema
informada
(% < canasta alimentaria de cada país)
Banco Mundial
2019 [195]
Pobreza monetaria
(% < US$1,9 día)
  Argentina 0,845 42,9 27,2 35,5 14 4,2 8,0 1,5
  Bolivia 0,718 41,6 31,1 37,2 20 20,4 12,1 12,9 3,2
  Brasil 0,765 53,4 19,2 24,7 20 3,8 5,5 6,5 4,6
  Chile 0,851 44,4 10,7 8,6 4 1,4 2,3 0,3
  Colombia 0,767 51,3 31,7 35,7 29 4,8 12,8 9,6 4,9
  Costa Rica 0,810 48,2 16,5 21,0 11 3,4 5,8 1,0
  Cuba 0,783 0,4
  Ecuador 0,759 45,7 25,7 25,0 25 4,6 7,6 8,9 3,6
  El Salvador 0,673 38,8 30,4 22,8 22 7,9 5,6 4,5 1,3
  Guatemala 0,663 48,3 59,3 49 28,9 23,4 8,8
  Haití 0,510 41,1 79 41,3 24,5
  Honduras 0,634 48,2 52,3 59,3 49 19,3 20,0 36,7 14,8
  México 0,779 45,4 41,5 48,8 23 6,6 10,6 16,8 1,7
  Nicaragua 0,660 45,4 29,6 35 16,3 8,3 3,4
  Panamá 0,815 49,8 14,6 20,7 12 6,6 9,8 1,2
  Paraguay 0,728 45,7 19,4 23,5 15 4,5 6,2 4,0 0,9
  Perú 0,777 41,5 15,4 20,2 21 7,4 3,0 2,9 2,2
  R. Dominicana 0,756 41,9 20,3 21,0 12 8,8 4,3 2,7 0,6
  Uruguay 0,817 39,7 3,0 8,8 3 0,1 0,1 0,1
  Venezuela 0,711 44,8 32,6 33 9,5 6,7

PoblaciónEditar

Población (2015).
N.º País o dependencia Población
  Brasil 204 519 000
  México 121 006 000
  Colombia 50 101 000
  Argentina 43 132 000
  Perú 31 153 000
  Venezuela 30 620 000
  Chile 18 006 000
  Ecuador 16 279 000
  Guatemala 16 176 000
10º   Cuba 11 252 000
11º   Haití 10 994 000
12º   Bolivia 10 520 000
13º   República Dominicana 9 980 000
14º   Honduras 8 950 000
15º   Paraguay 7 003 000
16º   El Salvador 6 514 000
17º   Nicaragua 6 459 000
18º   Costa Rica 4 851 000
19º   Panamá 3 764 000
20º   Puerto Rico 3 508 000
21º   Uruguay 3 310 000
22º   Guadalupe 405 000
23º Martinica  Martinica 383 000
24º Belice  Belice 369 000
25º   Guayana Francesa 262 000
26º   San Martín 36 000
27º   San Bartolomé 10 000
28º   San Pedro y Miquelón 6 000
Total 617 685 000

DemografíaEditar

La mayor parte de la población en América Latina está compuesta por jóvenes, menores de 25 años, aunque cada vez más crece la población adulta o de tercera edad, el país más envejecido de América Latina es Cuba, seguido por Puerto Rico, Uruguay, Chile, Argentina, Brasil y Costa Rica, donde hay un fuerte proceso de colapso de la población infantil y juvenil, además en Colombia, Ecuador, México, Panamá, Venezuela, Perú, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua, Paraguay, Belice, Guatemala y Bolivia la tasa de niños y jóvenes ya empieza a declinar, por otra parte en Honduras y Haití se estiman que la tasa de niños y jóvenes comenzaran a decrecer en algunos años, ya que aún son países muy jóvenes.[196]​ Las esperanzas de vida media varía entre los 70 y 80 años de edad en la mayoría de los países, como por ejemplo Costa Rica (79,7 años), Chile (79,57 años), Cuba (79,07 años), Panamá (77,37 años), México (77,14 años) y Uruguay (76,91 años), siendo los países de América Latina en los que se vive más años, según datos del Banco Mundial del 2012.[197][198]

América Latina se caracteriza por ser una de las zonas más urbanizadas del mundo, donde el 82% de la población vive en contextos urbanos, solo por detrás de América Anglosajona y Europa,[199]​ en particular en países como Venezuela, Uruguay, Argentina, Colombia y Chile, donde cerca del 90% de la población es urbana. Sin embargo, es importante considerar que los criterios para determinar lo urbano difieren de un país a otro, así por ejemplo, mientras en Venezuela y México se considera urbana a toda aglomeración de población con 2500 o más habitantes, en países como Argentina, Colombia o Bolivia es considerada urbana una aglomeración de 2000 habitantes; en Ecuador y Costa Rica se considera urbano a los centros administrativos de provincias y cantones, y en Nicaragua, El Salvador y Guatemala con aglomeraciones de 1.000 habitantes, siempre que cuenten con características urbanas como electricidad y comercio.[200]

La población urbana latinoamericana se caracteriza por concentrarse en grandes áreas metropolitanas, como por ejemplo, la Ciudad de México, São Paulo, Buenos Aires, Río de Janeiro, Bogotá, Lima, Santiago, Guadalajara, Caracas, las cuales han experimentado grandes flujos migratorios desde las áreas rurales y desde las ciudades menores, al menos desde comienzos del siglo XX. En contra parte, en algunos países, como Honduras o Haití, más de la mitad de la población es rural.[200]

A continuación se muestra una tabla con las diez ciudades más pobladas de América Latina:

N.º Área metropolitana País Población según
Major Agglomerations of the World (2017)[201]
Población según
último censo oficial
Fuente Imagen
1 Ciudad de México México  México 22 300 000 20 137 152 [22]  
2 São Paulo Brasil  Brasil 22 100 001 19 672 582 [23]  
3 Buenos Aires   Argentina 15 180 000 12 801 364 [24]  
4 Río de Janeiro Brasil  Brasil 12 700 000 10 977 035 Censo IBGE 2010  
5 Lima Perú  Perú 10 100 000 8 472 935 Censo 2007  
6 Bogotá Colombia  Colombia 9 500 000 7 961 254 Est DANE 30-06-2009  
7 Santiago Chile  Chile 6 620 000 5 428 590 [25]  
8 Guadalajara México  México 5 050 000 4 434 252 [26]  
9 Belo Horizonte Brasil  Brasil 4 950 000 5 031 438 [27]  
10 Monterrey México  México 4 750 000 4 520 329 [28]  

EtnografíaEditar

América Latina es una de las zonas del planeta con mayor diversidad étnica y ofrece una amalgama de pueblos cuya presencia y porcentaje varía de un país a otro dependiendo de los movimientos migratorios recibidos a lo largo de su historia. Brasil es el país más grande de América Latina, tanto en población como en extensión por lo que puede poseer mayor población de cada raza o etnia entre estos países. En esta región se pueden distinguir cuatro grupos predominantes:[202][203][204][205]amerindios, mestizos, criollos y afroamericanos (negros, mulatos y zambos), excepto en Argentina, Costa Rica y Uruguay donde predominan los blancos.[202][206]

País Mestizos
(%)
Blancos
(%)
Indígenas
(%)
Negros, Mulatos, Asiáticos y Otros
(%)
  Argentina 2 10 86 3 1
Belice  Belice 1 48,7 4,6 10,6 36,1
Bolivia  Bolivia 2 32 12 54 2
Brasil  Brasil 3 33,1 47,7 0,3 19,7
Chile  Chile 2 39,7 52,7 6,7 0,9
Colombia  Colombia 3 49 37 3,4 10,6
Costa Rica  Costa Rica 3 3,6 80,8 2,4 13,2
Cuba  Cuba 1 14,9 64,1 0 20
Ecuador  Ecuador 3 71,9 7,9 7,0 13,2
Guatemala  Guatemala 3 41,7 18,5 39,8 0,4
Haití  Haití 1 0 5 0 95
Honduras  Honduras 1 87 4 7 2
México  México 2 70 15 14 1
Nicaragua  Nicaragua 1 69 17 5 9
Panamá  Panamá 1 70 10 6 14
Paraguay  Paraguay 2 75 20 2 3
Perú  Perú 1 37 15 45 3
Puerto Rico  Puerto Rico 1 8,5 75,8 3,3 12,4
República Dominicana  República Dominicana 1 73 16 0 11
El Salvador  El Salvador 1 86,3 12,7 1 0
Uruguay  Uruguay 1 8 88 0 4
Venezuela  Venezuela 3 51,6 43,2 1 3,6

Fuentes:

La siguiente tabla muestra cómo responden los latinoamericanos a la pregunta ¿A qué raza te consideras que perteneces? En la encuesta del latinobarómetro.[207]

País Mestizos Blancos Amerindios Mulatos Negros Asiáticos Otros DK/NA
  Argentina 26% 61% 1% 1% 1% 0% 3% 7%
  Bolivia 57% 4% 27% 1% 1% 0% 1% 9%
  Brasil 27% 41% 1% 13% 17% 0% 1% 0%
  Chile 30 59% 8% 1% 0% 0% 2% 0%
  Colombia 47% 26% 5% 5% 6% 0% 2% 9%
  Costa Rica 31% 40% 4% 17% 3% 1% 1% 3%
  República Dominicana 29% 11% 4% 24% 26% 3% 0% 3%
  Ecuador 81% 4% 7% 3% 3% 1% 0% 1%
  El Salvador 68% 10% 5% 4% 4% 2% 0% 7%
  Guatemala 32% 17% 45% 1% 1% 0% 1% 3%
  Honduras 67% 1% 13% 16% 2% 1% 1% 0%
  México 52% 6% 19% 2% 0% 1% 3% 17%
  Nicaragua 67% 6% 8% 2% 3% 1% 0% 13%
  Panama 53% 16% 7% 5% 10% 1% 1% 7%
  Paraguay 81% 3% 3% 1% 1% 0% 2% 9%
  Peru 76% 6% 7% 1% 1% 1% 1% 7%
  Uruguay 7% 74% 1% 4% 3% 0% 3% 8%
  Venezuela 33% 32% 4% 21% 8% 0% 0% 2%
Total 47% 24% 9% 6% 5% 1% 1% 7%

IndígenasEditar

Se denomina indígena u originarios a los pueblos y naciones existentes a la llegada de los europeos a América. Poblaciones provenientes de Asia entraron a través del estrecho de Bering durante la última glaciación, hace unos 25 000 años, y colonizaron los cuatro subcontinentes. El único país donde el porcentaje de indígenas es el mayor componente de la población es Bolivia, mientras en Perú y Guatemala componen entre el 40-45% aproximadamente. Existen significativas comunidades indígenas en Ecuador y México. Hay minorías entre el 5-10% en Belice, Honduras, Panamá, Chile y Nicaragua. Por último, hay minorías muy reducidas (menos del 4%) en Colombia, Venezuela, Costa Rica, El Salvador, Argentina y Brasil.[208]

MestizosEditar

 
Una representación de mestizos en una "Pintura de Castas" de la era colonial. "De español e india produce mestizo".

Mestizo o mestiza es un término dentro del sistema de razas y castas o cruzas utilizado por el Imperio español e Imperio portugués para clasificar a la población americana y atribuirle privilegios y deberes según la pertenencia de cada persona. Dentro de ese sistema racista la denominación de mestizo se aplicó a la persona que era resultado de la cruza entre la "raza blanca" (por europea) y la "raza india" (por indígena). La Real Academia Española recoge la palabra definiéndola como el que nace de padre y madre de razas diferentes, en especial de hombre blanco e indígena, o de hombre indígena y mujer blanca, a pesar de que en el último siglo el término raza ha caído en desuso en ámbitos académicos, siendo sustituido por el concepto de etnia.[209]​ A pesar de la condena universal al racismo la categoría sigue siendo utilizada por algunas personas y algunos estudios, en muchos casos sin rigor alguno. La utilización de la categoría "mestizo" y otras categorías provenientes de clasificaciones racistas de la población como "zambo" o "mulato" ha sido cuestionada como racismo por varios estudios.[210]

En el término mestizo hay cierta imprecisión, ya que en castellano se ha aplicado en especial para los individuos resultado del mestizaje entre españoles y amerindios. Se olvida con este uso que una considerable parte del mestizaje en la América hispánica se hizo entre blancos con negros, negros con amerindios o el mestizaje secundario de mestizos con amerindios y negros. Los indomestizos, adquirían tal denominación por exhibir un fenotipo, que indicaba que eran la mezcla de un mestizo y una india, en el caso del zambo, de un negro y un amerindio, así como un blanco con negro en el caso del mulato o pardo, y de un mestizo al resultado de un blanco con amerindio, y de este resultado con otro amerindio, resulta un indomestizo. Los países con mayor predominio de población mestiza son por orden: Honduras, El Salvador, Paraguay, República Dominicana, México, Panamá, Nicaragua y Ecuador.[211][212]​ También existe cifras significativas de población mestiza aunque no mayoritaria en países como Venezuela, Colombia, Guatemala, Chile, Perú, Brasil, Bolivia, y la provincia canadiense de Quebec.

Criollos y blancosEditar

Criollo fue en su origen un término utilizado en los virreinatos españoles en América para distinguir a las personas que habían nacido ahí pero eran descendientes de europeos, de aquellas que habían nacido en los virreinatos americanos pero eran descendientes de indígenas o africanos. Luego el término fue utilizado para diferenciar a las personas de "raza europea" cuyos antepasados ya se encontraban en América a comienzos del siglo XIX, de las personas de los nuevos inmigrantes.[213]

Debido a las presiones racistas, tanto antes como después de la época virreinal, muchas personas con antepasados indígenas o africanos, ocultaron esas raíces con el fin de ser clasificados como "blancas" o "criollas". En sentido opuesto, algunos sectores sociales de ascendencia europea, oponen "criollo" a "civilizado" o "europeo", asignándole a la condición criolla una carga desvalorizadora y despectiva.[214]

La emigración europea hacia América Latina ha albergado un número considerable de personas procedentes de diferentes países principalmente a Argentina, Chile, Brasil, Uruguay, Venezuela, Cuba y México donde se concentraron el mayor número de personas procedentes de los países europeos.[215][216]​Las principales diásporas europeas hacia América Latina fueron especialmente españoles en Argentina, Chile, Venezuela, Cuba, Brasil y México, portugueses a Brasil y Venezuela, italianos en Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, alemanes en Argentina, Brasil, Chile,[217]​ franceses en Argentina, Brasil, México, Uruguay,[217]​ irlandeses en Argentina, México y Chile, ingleses en Argentina, Chile,[217]​ y por último croatas en Argentina y Chile.[218]

Recientes estudios genéticos han establecido que grandes sectores de la población tradicionalmente clasificados como "europeos", "blancos" o "criollos", tienen en realidad uno o más antepasados indígenas o africanos. En Argentina por ejemplo, donde se llegó a establecer censalmente en 1947 que más del 95% de su población era blanca, recientes estudios genéticos han establecido que más de la mitad de la población tiene al menos un antepasado indígena o africano, generalmente por vía materna.[219][220]

En contra de estos estudios, otras fuentes sostienen que en países con predominio de esta ascendencia, como Uruguay, Argentina y Costa Rica superan el 80% de la población.[221][222][223][224][225][226]

En Puerto Rico (Estados Unidos) y San Pedro y Miquelón (Francia) -territorios dependientes- también hay absoluta mayoría criolla, que representan entre el 70-80% de esos países. En países como Cuba, la población blanca llega a representar el 65%, mientras que en Chile y Brasil un poco más del 50%, y por último en Venezuela y Colombia tiene porcentajes del 35-47%.[221]

Otros países que se presentan como minoría pero visibles son Paraguay, Guatemala y Nicaragua que tienen porcentajes que son entre el 17-20%, en México no existe un número determinado de cuanto exactamente es el porcentaje de la población criolla se da un número de no superior de 9%, 15% o 20%,[227]República Dominicana y Perú con más de 15%, El Salvador y Bolivia 12% aproximadamente y por último Panamá 10%.[221]​ Por otra parte en países como Ecuador, Haití, Belice y Honduras son bajas minorías de la población.

En cantidad, los países con mayor número de personas de origen criollo son Brasil (aproximadamente 91 millones), Argentina (aproximadamente 38 millones), México (20 millones),[228][229]Colombia (aproximadamente 16 millones), Venezuela (más de 13 millones) Chile (más de 12 millones), Cuba (más de 7 millones) y Perú (más de 4.6 millones). En Argentina la población clasificada como "blanca" en muchos casos no se corresponde con la clasificada como "criolla", debido a que se trata de descendientes de inmigrantes llegados entre 1850 y 1950, mayoritariamente italianos.

Las inmigraciones de España y Portugal durante la conquista y, sobre todo, durante la Colonización europea de América, se sumaron posteriormente inmigrantes de otros países europeos, principalmente de Italia, Alemania, Reino Unido, Francia, Irlanda y Croacia. Argentina, Brasil y Uruguay incrementaron notablemente su población recibiendo importantes flujos migratorios provenientes de Europa a partir de la segunda mitad del siglo XIX, principalmente de Italia, Portugal, España y Alemania. Chile recibió un gran número de inmigrantes principalmente españoles (vascos), con aportes de alemanes, italianos, croatas, franceses, suizos, árabes y británicos, quienes componen la población criolla del país, estimada en un 64%. Por su parte Cuba recibió una considerable inmigración basada, casi en su totalidad, en españoles. Costa Rica recibió un considerable número de inmigrantes europeos, además mantiene el caucasismo homogénico entre su población. Puerto Rico también recibió inmigración europea, principalmente de la misma España y también de Francia, pero a principios del siglo XIX. México durante el siglo XX y mediados del siglo XIX también recibió inmigrantes principalmente exiliados españoles,[230]​ al igual que italianos, franceses, ingleses, alemanes y muy recientemente estadounidenses y canadienses de origen británico y alemán.[231]Colombia recibió inmigración principalmente española y árabe; Paraguay recibió inmigración europea en el siglo XX al igual que Colombia, pero en un flujo mucho menor. Perú recibió inmigración en los siglos XIX y XX,[232]​ también en flujos menores. Venezuela, siendo hoy en día un país multiétnico, tuvo gran inmigración también en el siglo XX, especialmente de españoles, portugueses, italianos, y alemanes; esto gracias al crecimiento económico por el descubrimiento del petróleo lo que modificó notablemente su etnografía, actualmente la población criolla representa el 43.6% de la población total del país.[233]​ También podemos incluir acá la provincia canadiense de Quebec y el territorio francés de ultramar de San Pedro y Miquelón; ambas tienen ascendencia europea procedente de Francia desde la conquista y la época colonial. Aunque en la provincia de Quebec, se sumaron también otros inmigrantes, principalmente del Reino Unido, Italia, Grecia, España, Portugal, y de la misma Francia, además de algunos países árabes.

Estudios recientes del ADN mitocondrial, solo trasmitido a través de las madres, en la población de fenotipia blanca en estos países revelan que existe también un porcentaje de mestizaje en esta población. Lo que coincide con los datos históricos de predominio de inmigrantes masculinos.[234]

AfrodescendientesEditar

Los países con una población de origen predominantemente africano o mulato (mestizo europeo-africano) son Haití, Guyana, Surinam y los territorios franceses de ultramar: la Guayana Francesa, las áreas insulares de Guadalupe, Martinica, San Bartolomé y San Martín. También hay importantes poblaciones en Belice, Brasil, Cuba y Puerto Rico que oscilan entre el 17-37%. En países como Panamá, República Dominicana y Colombia representan el 10%. En menor proporción de porcentaje se presenta en países como Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Uruguay, Costa Rica,[235]Perú,[236]Honduras y Bolivia. La inmigración africana se diferenció de las otras en que mayoritariamente fue forzosa fruto del tráfico de esclavos.

Cabe también mencionar a los zambos (mestizos africano-amerindios), con comunidades presentes en Brasil, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y la costa caribeña de Centroamérica. En esta última zona son denominados garífunas y hablan una lengua propia del tronco arawak caribeño.

Asiáticos del este y del suresteEditar

Latinoamérica también ha recibido minorías de inmigrantes del Lejano oriente, tanto de Asia del Este como del Sureste Asiático. Estos inmigrantes se han ido mezclando progresivamente con la población local dando lugar a nuevos tipos de mestizaje. Provienen principalmente de China, Taiwán, Japón, Filipinas, Corea y Laos, formando en ciertos países importantes comunidades: japoneses principalmente en Brasil (mayor comunidad étnica japonesa fuera de Japón[237][238]​), México, Perú, Colombia, Argentina, Paraguay, Chile y Bolivia;[239]​ chinos y taiwaneses en El Salvador, Panamá, Argentina, Venezuela, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, México, Nicaragua, Paraguay, Perú y Puerto Rico; filipinos en Argentina, México y Puerto Rico; coreanos en Brasil, Paraguay, Argentina, Perú, y Chile;[240]​ laosianos en Argentina. Cabe destacar que la comunidad china y japonesa en el Perú —junto a la asentada en el Brasil[237]​—, es una de las más importantes y numerosas de la región.[241]

Próximo-orientalesEditar

Desde fines del siglo XIX ha llegado a América Latina una importante cantidad de inmigrantes provenientes del Oriente Próximo, principalmente de origen árabe y judío, aunque no exclusivamente. Si bien muchos de ellos arribaron directamente desde el Imperio otomano, con anterioridad a 1918, la mayor parte proviene directamente de países como Líbano, Siria, Turquía, Israel o los Territorios Palestinos. Se instalaron principalmente en países como Ecuador, El Salvador, Colombia, México, Panamá, Costa Rica, Venezuela, Argentina, Chile y Brasil. En Perú ingresaron alrededor de 10 mil inmigrantes del Próximo Oriente.[242][243]

Es significativo, por ejemplo, el flujo de palestinos que llegó a Chile desde el siglo XIX; estos inmigrantes forman actualmente la colonia palestina más importante y numerosa fuera del mundo árabe con alrededor de 450 000 – 500 000 miembros.[244][245][246]

En Ecuador se estima que actualmente más de 500.000 personas descienden directamente de las comunidades libanesas y sefardíes llegadas en el siglo XIX y XX. Varios presidentes y políticos influyentes tienen ascendencia libanesa (Julio Teodoro Salem, Abdalá Bucaram, Alberto Dahik, Jaime Nebot Saadi y Dalo Bucaram), varios escritores y artistas (Jorge Enrique Adoum, Jorge Saade) así como también otros personajes de la vida pública del país como Constanza Báez Jalil (ex-miss Ecuador), Diego Spotorno y Elsa Bucaram.[247][248][249]

Los judíos, por su parte, emigraron principalmente a Argentina, donde forman la comunidad hebrea más numerosa de Latinoamérica, así como a Brasil, Chile, México (país de discutida clasificación geográfica y regional) y Panamá desde Europa y el Oriente Próximo. Actualmente la población de judíos se estima en: Argentina 235 000, Chile 150 000, Brasil 96 700,[250]​ Uruguay con 10 000 y el Perú con 3000,[251]​ además de aglomeraciones de menor tamaño en prácticamente todos los países de la región. La mayor parte de los judíos que llegaron a Latinoamérica es de origen askenazí provenientes de Europa del Este. También son numerosos los judíos de origen sefardí, los cuales provenían de los Balcanes, Turquía y Palestina.

GitanosEditar

También en esta región viven gitanos de diferentes grupos sub-étnicos oriundos de Asia y Europa (los Balcanes, Rumania, Hungría, etc.), instalados principalmente en países como Brasil, Argentina y Chile, más reducidos en México, Colombia y Ecuador.

 
Inmigrantes chinos trabajando en cultivos de algodón en Perú.

InmigraciónEditar

América Latina recibe inmigrantes desde la colonización europea, particularmente de Europa, Asia, África, Oceanía y del Mediterráneo. Posterior a esa época, la inmigración hacia esta subregión no paró, sino experimentó grandes flujos migratorios entre 1850–1950, un 55% de los inmigrantes eran europeos (sin contar a los españoles) seguido por inmigrantes del Asia Oriental; entre los principales destinos destacaron Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Cuba y Puerto Rico. Posterior a 1950 la inmigración se vio en crisis y disminuyó gradualmente por segunda vez luego de la crisis global de 1929, aunque esta ya no volvió a dar auge principalmente por algunas guerras civiles y dictaduras que ocurrieron posteriormente, además esto causó una inmigración interna en la región, es decir, la emigración de un pueblo de un país específico a otro cercano (como los paraguayos en Argentina o los bolivianos en Chile). La década de 1990 sirvió para que la región recuperara su buena imagen de inmigración. Actualmente, con excepción de Puerto Rico, Costa Rica y Venezuela, la mayor parte de los países tienen una población extranjera menor al 5 %. La inmigración árabe especialmente desde mediados del siglo XIX hasta los años 60 del siglo XX, continúa aunque menos. Como toda inmigración y mezcla, es enriquecedora cultural y genéticamente.

Población extranjera por país:[252]

País inmigrantes (cant.) inmigrantes (%) Países originarios
  Argentina 1 954 100 4,74 % Paraguay  Paraguay, Italia  Italia, España  España, Bolivia  Bolivia, Perú  Perú
Venezuela  Venezuela 1 505 787 5,45 % Colombia  Colombia, España  España,   Portugal, Italia  Italia, Perú  Perú
Chile  Chile 1 492 522[253] 7,7% Venezuela  Venezuela, Perú  Perú, Haití  Haití, Colombia  Colombia, Bolivia  Bolivia
México  México 1 224 169[254] 0,99 %   Estados Unidos, España  España, Guatemala  Guatemala,   Argentina,   Francia
Brasil  Brasil 938 833 0,46 %   Portugal, Japón  Japón, Italia  Italia, España  España, Bolivia  Bolivia
República Dominicana  República Dominicana 524 632 5,06 % Haití  Haití,   Estados Unidos, España  España, Puerto Rico  Puerto Rico, Italia  Italia
Costa Rica  Costa Rica 387 243 9,05 % Nicaragua  Nicaragua, Colombia  Colombia,   Estados Unidos, China  China, Países Bajos  Países Bajos Bélgica  Bélgica
Puerto Rico  Puerto Rico 350 105 10, % República Dominicana  República Dominicana, Cuba  Cuba,   Francia, España  España,   Estados Unidos
Panamá  Panamá 224 000 6,7 %   Estados Unidos, Colombia  Colombia, China  China,   Jamaica, España  España
Uruguay  Uruguay 194 000 2,67 % España  España,   Argentina, Brasil  Brasil, Italia  Italia, Japón  Japón
Ecuador  Ecuador 131 944 0,88 % Colombia  Colombia, Perú  Perú, Venezuela  Venezuela, Brasil  Brasil,   Argentina
Colombia  Colombia 120 347 0,25 % Venezuela  Venezuela,   Estados Unidos, Ecuador  Ecuador, España  España, Perú  Perú
Guatemala  Guatemala 103 100 0,65 % El Salvador  El Salvador, México  México,   Estados Unidos, Alemania  Alemania, Corea del Sur  Corea del Sur
Paraguay  Paraguay 101 174 1,35 % Brasil  Brasil,   Argentina, Bolivia  Bolivia,   Estados Unidos, Chile  Chile
Perú  Perú 99 510 0,2 %   Estados Unidos, China  China, Bolivia  Bolivia,   Argentina, España  España
Bolivia  Bolivia 87 338 1,06 %   Argentina, Brasil  Brasil, México  México, Perú  Perú, Chile  Chile
Cuba  Cuba 59 410 0,53 % España  España, México  México,   Estados Unidos, Venezuela  Venezuela, Rusia  Rusia
El Salvador  El Salvador 51 010 0,77 % Honduras  Honduras, Guatemala  Guatemala, México  México, Nicaragua  Nicaragua, España  España
Nicaragua  Nicaragua 40 911 0,69 % Honduras  Honduras,   Estados Unidos, El Salvador  El Salvador, Costa Rica  Costa Rica, España  España
Honduras  Honduras 32 815 0,4 % El Salvador  El Salvador, Nicaragua  Nicaragua,   Estados Unidos, Arabia Saudita  Arabia Saudita, Belice  Belice
Belice  Belice 15 727 4,71 % Guatemala  Guatemala,   Estados Unidos, Reino Unido  Reino Unido, Canadá  Canadá, Bahamas  Bahamas
Haití  Haití 9866 4,71 % República Dominicana  República Dominicana,   Jamaica, Canadá  Canadá,   Francia, Cuba  Cuba

IdiomasEditar

Como el nombre indica, los idiomas oficiales y mayoritarios de los países de América Latina son lenguas romances como el español (con un 66% de hablantes), el portugués (con un 33% de hablantes) y el francés (con un 1% de hablantes). Sin embargo, dentro de estos territorios se habla una multitud de lenguas americanas, ya sea con estatus oficial reconocido o no, que enriquecen el patrimonio lingüístico. Algunas de estas lenguas americanas son:

  1. Quechua: de 9 a 14 millones de hablantes (en Perú, Bolivia, Chile, Argentina y Ecuador)
  2. Guaraní: de 7 a 12 millones de hablantes (en Argentina, Paraguay y Bolivia)
  3. Aymara: 2 a 3 millones de hablantes (en Argentina, Chile, Bolivia y Perú)
  4. Náhuatl: 1,3 a 5 millones de hablantes (en México)
  5. Maya; de 0,9 a 1,2 millones de hablantes (en Guatemala, El Salvador y México)
  6. Mapundungun: 250 000 hablantes (una minoría aislada en el sur de Chile y Argentina)

ReligiónEditar

La mayoría de la población latinoamericana profesa el cristianismo, principalmente el cristianismo católico. Aparte de éste, el cristianismo protestante se profesa de forma creciente en países como Argentina, Brasil, Chile, El Salvador, Costa Rica, México, Colombia, Honduras, Nicaragua y Perú. Puerto Rico, Guatemala y Belice son la excepción, donde los protestantes se encuentran en una mínima diferencia con los católicos. Por lo tanto en casi todos los países latinoamericanos el catolicismo es la religión predominante. También hay que mencionar las creencias indígenas que se han conservado hasta el día de hoy, y que además son practicadas mediante rituales en países como Bolivia, El Salvador, Guatemala, México y Perú. En México y Guatemala, la más conocida es la típica ofrenda de día de muertos. En Argentina, Bolivia y Perú se hace un ritual conocido como ofrenda a la Pachamama y la Challa.

En Cuba, República Dominicana, Panamá, Puerto Rico, Brasil, Haití, Venezuela y en las regiones francesas de ultramar (Guadalupe, Guayana Francesa y Martinica), algunos rituales de origen africano se entremezclan con prácticas propiamente cristianas derivando en rituales tales como: santería, umbanda, macumba, candomblé y el vudú.[20]

El judaísmo tiene fuerte presencia particularmente en Argentina, siendo la quinta comunidad judía en el mundo fuera de Israel, con una población de entre 250.000 y 300.000 personas. La ciudad de Buenos Aires alberga una población de aproximadamente 245 mil judíos, según un censo de 2005.[255]

Costa Rica tiene la religión católica como oficial, según su constitución política, aunque con libertad de culto. Con la inmigración, también han llegado otras religiones como el islam, el judaísmo, el hinduismo, el budismo, el sintoísmo y otros.

En la actualidad hay países dentro de la región, donde la iglesia católica tiene estatuto oficial y en otros no, es decir, que se declaran estados laicos. En países donde el catolicismo goza de oficialidad son: Costa Rica,[256]​ Haití.[257]​ Países declarados laicos son: Bolivia (desde 2009), Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador (desde 2008), El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

De igual manera, la secularización ha impactado en la sociedad latinoamericana (cosa que no se veía en décadas atrás), y a pesar de que América Latina es una de las regiones mundiales más religiosas, las estadísticas actuales demuestran un crecimiento de personas ateas y agnósticas o gente no religiosa que agarra fuerza en naciones como Uruguay, Cuba y recientemente Chile. En el caso de México y Brasil porcentualmente los no religiosos representan una baja minoría, aunque en cantidad se posicionan como unos de los más ateos de la región.

Religión por país (2010)
Países Cristianos Católicos Protestantes No Afiliados (agnósticos, ateos, creyentes sin afiliación religiosa)
  Argentina 88 % 77 % 11 % 11 %
  Aruba 94 % 81 % 13 % 6 %
  Brasil 87 % 65 % 22 % 8 %
  Belice 71 % 40 % 31 % 15 %
  Bolivia 96 % 74 % 22 % 4 %
  Bonaire 91 % 77 % 14 % 7 %
  Chile 70 %[258] 57 % 13 % 25 %[258]
  Colombia 92 % 80 % 12 % 7 %
  Costa Rica 87 % 67 % 20 % 9 %
  Cuba 65 % 60 % 5 % 32 %
  Curazao 91 % 73 % 18 % 6 %
  Ecuador 94 % 82 % 12 % 6 %
  El Salvador 81 % 47 % 34 % 17 %
  Guatemala 86 % 47 % 39 % 12 %
  Guyana 65 % 13 % 52 % 2 %
    Guayana Francesa 85 % 77 % 8 % 3 %
  Haití 85 % 64 % 21 % 10 %
  Honduras 90 % 48 % 42 % 8 %
Islas Malvinas 67 % 21 % 46 % 32 %
  México 91 % 82 % 9 % 7 %
  Nicaragua 83 % 58 % 25 % 15 %
  Panamá 92 % 74 % 18 % 5 %
  Paraguay 95 % 85 % 10 % 2 %
  Perú 94 % 81 % 13 % 3 %
  Puerto Rico 95 % 75 % 20 % 4 %
  República Dominicana 86 % 69 % 17 % 11 %
  Surinam 51 % 29 % 22 % 5 %
  Uruguay 58 % 47 % 11 % 41 %
  Venezuela 88 % 71 % 17 % 8 %
Total América Latina 90 % 66 % 24 % 9 %

SaludEditar

 
Hospital Israelita Albert Einstein, considerado el mejor hospital de América Latina.

La salud en América Latina es otra de las evidencias que marca un contraste entre muchos países de la región, aunque en general, pero con diferentes magnitudes, la mayoría mantienen la misma problemática en común, sustancialmente dada por la accesibilidad, desigualdad, segmentación y la pobreza en América latina.

Por otro lado, Colombia es la nación con la Asistencia sanitaria universal más alta de en América Latina, superando el 95% de su población en el año 2019.[259]​ Según la OMS, Colombia ocupa el puesto 22 a nivel mundial entre 191 países en cuanto al funcionamiento general de su sistema de salud.[260]

Si bien en las últimas décadas se ha consolidado la política de protección social, aceptando y defendiendo el derecho inalienable de una persona a tener acceso a salud de calidad,[261]​ la brecha entre muchos países de la región aún es notoria, así se confirma en la publicación de la PNUD ONU en el índice de salud, encabezado por Costa Rica (0,937), Chile y Cuba, ambos con (0,935), Uruguay (0,902) y Panamá (0,900) que alcanzan niveles similares a la de países desarrollados, en comparación con países como Bolivia (0,740) y Guatemala (0,811),[262]​ que registran el índice menor en América Latina.

Otros indicadores relevantes que ejercen influencia a la hora de evaluar algún sistema de salud, son la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años de la PNUD ONU, destacando con bajas tasas Cuba, Argentina, Chile, Costa Rica, Uruguay y Panamá, y con las mayores tasas de mortalidad infantil Bolivia y Guatemala, y también la esperanza de vida al nacer del mismo organismo, que refleja la expectativa de vida de la población y la Tasa de mortalidad materna.

Protección social en saludEditar

 
Costa Rica, Chile y Puerto Rico lideran la esperanza de vida: en 2019 alcanzaron los 80 años en expectativa de vida al nacer.

La protección social en salud, como inalienable derecho ciudadano, e independiente de un Estado de Bienestar basado en la sociedad del trabajo, representa el modelo a alcanzar y el desafío para el conjunto de los países de la región, tanto los de ingresos bajos como altos.

Todos están enfrentados a los desafíos de la provisión de protección social en salud: los de ingresos altos en relación con el envejecimiento de sus poblaciones y un incremento de enfermedades relacionadas con los estilos de vida; los de ingresos bajos y medianos por el bajo gasto público, la escasa cobertura de los pobres y las dificultades en el acceso a los servicios y el elevado nivel de gasto de bolsillo; y en todos.[263]

De acuerdo con la CEPAL,[264]​ en Ecuador y Guatemala un 30% del gasto público en salud está destinado a los sectores más ricos, mientras solo un 12% se dirige a los más pobres. Es decir, los que menos tienen deben gastar más para cuidar su salud. En Perú el gasto público en salud se distribuye en forma pareja, lo que resulta en una desproporción, pues los grupos más pobres disponen de menos recursos y necesitan mayor apoyo estatal. Mientras que otros países de la región Chile, Costa Rica y Uruguay destinan el 30% a la población de menores ingresos.

La distribución de los recursos en salud, y cómo ésta afecta a quienes viven en áreas con menor capacidad de atención, pero también a las personas que viven en las áreas con mejor provisión de servicios es el tema subyacente en la salud Argentina.[265]

Problemas de la salud en América LatinaEditar

 
Cuba, Uruguay y Argentina lideran el número de médicos per cápita en la región.

El problema de fondo en América Latina sigue siendo la falta de acceso y de equidad. El cumplimiento de los ODM requiere que América Latina y el Caribe se vuelvan más justas. En muchos de los aspectos vinculados con la salud, parece ser un horizonte aún lejano.

En la región hay menos de 2 médicos cada 1000 habitantes. Además, por cuestiones de accesibilidad muchas personas no puedan llegar hasta ellos. En algunos países la cifra de médicos es muy inferior: 0,25 cada 1.000 habitantes en Haití; 0,76 en Bolivia; 0,56 en Paraguay.

Peor es lo que sucede con las enfermeras, que deberían ser más que los médicos, puesto que son quienes funcionan de sostén -especialmente- de los pacientes internados. Hay 8,2 cada 10 000 habitantes, en toda América Latina.

Las camas hospitalarias también son insuficientes. Eso significa que no todos los pacientes que las necesitan las tienen. Hay 1,9 cada 1000 habitantes. Aunque en El Salvador son apenas 0,5 y en Guatemala 0,7.

Y si la salud y el acceso a los servicios que la cuidan y promueven son derechos y objetivos a cumplir, también son condición de posibilidad del desarrollo global de las sociedades.

Pueblos con buena salud tienen mejores condiciones para trabajar, crear y crecer.[266]

Las razones de estos problemas de atención de salud a varios conjuntos de causas: el primero de los cuales se relaciona con condiciones económicas (pobreza, desigualdad, baja calidad de vida y exclusión social).

A este respecto un grupo de países señala tendencias de carácter general: pobreza, desempleo, y malas condiciones ambientales y de saneamiento básico. Estas barreras se refieren a la carencia de medios económicos para financiar el costo de las atenciones, especialmente en poblaciones pobres que no han podido acceder a los planes de beneficios ofrecidos a través de los regímenes de aseguramiento.[267]

Un segundo conjunto de factores está asocia do a limitaciones presupuestarias para dotar de recursos humanos, tecnológicos y de infraestructura a la red institucional de servicios públicos de salud.

El déficit presupuestario aparece como la primera causa asociada a los problemas de atención en Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua y Perú. La escasa oferta de servicios en zonas rurales y periurbanas se destaca en Bolivia, Colombia, Nicaragua, Panamá, Paraguay.[268]

Estructura de la asistencia médica y sanitariaEditar

País Estructura médica Estructura sanitaria
2018 [269]
Médicos
cada 1.000 hab.
2018 [270]
Enfermeras
cada 1.000 hab.
2019 [271]
Camas hospitalarias
cada 1.000 hab.
2020 [272]
Mejor hospital
por país
2017 [273][273][274]
% agua potable
segura urbana
2015 [275]
% servicio de
saneamiento seguro
Tratamiento
de aguas servidas
[Nota 1]
  Argentina 4,0 2,6 5,0 99 26,5 12
  Bolivia 1,6 1,6 1,3 37º 19,0 31
  Brasil 2,2 10,1 2,1 92 38,6 40
  Chile 2,6 13,3 2,1 99 85,5 100
  Colombia 2,2 1,3 1,7 81 19,6 8
  Costa Rica 2,9 3,4 1,1 11º 96 37
  Cuba 8,4 7,6 5,3 30,9
  Ecuador 2,0 2,5 1,4 14º 85 42,4 24
  El Salvador 1,6 1,8 1,2 77 3
  Guatemala 0,4 0,1 0,4 66 9
  Haití 0,2 0,7 0,7 5
  Honduras 0,3 0,7 0,6 11
  México 2,4 2,4 1,0 13º 43 45,2 63
  Nicaragua 1,0 1,5 0,9 67 50
  Panamá 1,6 3,1 2,3 15º 21
  Paraguay 1,4 1,7 0,8 40º 72 15
  Perú 1,3 2,4 1,6 17º 59 30,3 72
  Puerto Rico 1,8 3,3 94 32,1
  R. Dominicana 1,6 1,4 1,6 59º 20
  Uruguay 5,1 1,9 2,4 95 63,6 60
  Venezuela 1,9 0,9 0,9 19,1 20

Praxis médica y sanitariaEditar

País 2019 [273]
Esperanza
de vida al nacer
(años de vida)
2016 [273]
Mortalidad
infecto-contagiosa
(cada 100.000 hab.)
2015 [273]
Mortalidad
materna
(cada 100.000 nv.)
2018 [273]
Mortalidad
infantil
(cada 1.000 nv.)
2016 [273]
Obesidad
y/o sobrepeso
(% pobl. total)
2018 [282]
Desnutrición
(% pobl. total)
  Argentina 76,7 85,2 52 9,3 62,8 3,8
  Bolivia 71,5 145,9 206 24,0 56,0 15,5
  Brasil 75,9 87,5 44 13,4 56,5 2,5
  Chile 80,1 38,0 22 7,1 63,1 3,5
  Colombia 77,3 62,6 64 16,8 58,9 5,5
  Costa Rica 80,3 30,5 25 8,4 61,6 3,2
  Cuba 78,8 41,1 39 4,0 58,5 2,5
  Ecuador 77,0 78,0 64 9,7 55,9 8,8
  El Salvador 73,3 71,9 54 9,2 59,7 8,9
  Guatemala 74,3 141,1 88 20,0 55,7 16,1
  Haití 64,0 263,7 359 59,0 54,7 48,2
  Honduras 75,3 67,3 129 22,8 55,7 13,8
  México 75,1 52,0 38 12,1 64,8 7,1
  Nicaragua 74,5 53,6 150 12,2 58,1 17,2
  Panamá 78,5 75,8 94 14,0 58,8 6,9
  Paraguay 74,3 78,8 132 12,6 53,5 8,8
  Perú 76,7 116,9 68 15,0 57,5 6,7
  Puerto Rico 80,1 42,5 14 7,1
  R. Dominicana 74,1 96,2 92 22,8 61,1 5,5
  Uruguay 77,9 42,6 15 6,8 62,9 2,5
  Venezuela 72,1 69,7 95 15,2 63,4 31,4

EducaciónEditar

Los niveles educativos en Latinoamérica pueden ser evaluados de distintas formas, por calidad, desarrollo, accesibilidad entre otros, los principales organismos internacionales que generan indicadores educativos para Latinoamérica son el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) los cuales aportan datos relevantes para la evaluación de los sistemas educativos más completos en la región.

Chile encabeza la lista de países latinos con mayores niveles de educación, según un informe divulgado por La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), le siguen Costa Rica, México y Uruguay, mientras los países más rezagados son Colombia, Perú y Honduras.[283]

 
Países por niveles de alfabetización, según el Reporte de Desarrollo Humano de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) (2012). Cuba, Chile, Uruguay y Argentina poseen la población más alfabetizada de América Latina.[284]

Los niveles de alfabetización en latinoamericana son evidencia de las grandes brechas que existen entre los países de la región, desde Cuba (99,7), Uruguay (98,4), Argentina (98,1), Costa Rica (97,6), y Chile (96,6) con porcentajes de analfabetismo prácticamente inexistentes, hasta Haití (60,7), Guatemala (79,1) y Nicaragua (82,5), donde importantes secciones de la población carecen de la habilidad de leer y escribir.[285][284]

La educación primaria es obligatoria, gratuita e impartida por el estado en la mayoría de los países, aunque también existen centros de educación privados por pago, con excepción de Cuba. Debido a las condiciones económicas de varios países, existen todavía deficiencias tanto en el medio rural como en el medio suburbano, lo que produce una fuente de desigualdad social. Más de 15 millones de niños entre 3 y 6 años, el 40 % de los niños de esta edad, están sin escolarizar. De estos, alrededor del 7 % están desnutridos. Alrededor de 32 millones de personas son analfabetas en la región.[286]

La duración media de los estudios en colegios o escuelas de primaria es de 12 años, en algunos es de 11 años. La duración de las carreras en las universidades suele ser de 5 años.[287]

En materia de estudios universitarios, Argentina, Brasil y México poseen los sistemas de educación superior más avanzados y complejos de la región, al concentrar, juntos, el 55 % de los estudiantes de grado y posgrado, el 62 % de los establecimientos (5548 en total), el mayor número de doctorados (69 472), el 82 % de la producción científica y el 78 % de la solicitud de patentes. Además, en los últimos años está creciendo la opción de la enseñanza virtual en este continente, dada su accesibilidad.[288]

Según el ranking de la Clasificación mundial de universidades QS elaborado por la compañía Quacquarelli Symonds que mide la reputación académica, reputación del empleador, relación estudiante - facultad, citaciones por facultad, y relación de catedráticos internacionales y estudiantes internacionales de distintas universidades del mundo coloca dos rankings con resultados y metodologías distintas para la clasificación, uno en un ranking mundial y otro en un ranking especializado para Latinoamérica. Los resultados 2021 son los siguientes:

Clasificación mundial de universidades QS 2021[289]
Ranking Latinoamérica Ranking Mundial Universidad País
1 66 Universidad de Buenos Aires   Argentina
2 100 Universidad Nacional Autónoma de México   México
3 115 Universidad de São Paulo   Brasil
4 121 Pontificia Universidad Católica de Chile   Chile
5 155 Tecnológico de Monterrey   México
6 180 Universidad de Chile   Chile
7 227 Universidad de los Andes   Colombia
8 233 Universidad Estatal de Campinas   Brasil
9 259 Universidad Nacional de Colombia   Colombia
10 326 Pontificia Universidad Católica Argentina   Argentina

Según el ranking: Webometrics Ranking of World Universities de 2020[290]​ elaborado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas español (CSIC) quien mide el impacto de las investigaciones científicas de las distintas universidades del mundo; las diez universidades latinoamericanas que realizan un mejor desempeño en el mundo académico son las siguientes:

Ranking Mundial Webometrics de Universidades Latinoamericanas[290]
Ranking Latinoamérica Ranking Mundial Universidad País
1 68 Universidad de São Paulo   Brasil
2 144 Universidad Nacional Autónoma de México   México
3 227 Universidad Estatal de Campinas   Brasil
4 231 Universidad Federal de Rio de Janeiro   Brasil
5 304 Universidad de Santiago de Chile   Chile
6 307 Universidade Estadual Paulista   Brasil
7 341 Universidade Federal do Rio Grande do Sul   Brasil
8 378 Universidad de Buenos Aires   Argentina
9 389 Universidad Federal de Minas Gerais   Brasil
10 400 Universidad Federal de Santa Catarina   Brasil

Otros centros académicos regionales son por ejemplo: Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (México), la Universidad de Los Andes (Colombia), la Universidad Nacional de Colombia (Colombia), Universidad Austral (Argentina), el Instituto Politécnico Nacional (México), la Universidad de Antioquia (Colombia), la Universidad de Guadalajara (México), la Universidad Tecnológica Nacional (Argentina), la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), la Universidad Autónoma Metropolitana (México), la Pontificia Universidad Católica de Perú, Universidad de San Marcos (Perú), la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, la Universidad de las Américas de Puebla (México), la Universidad Nacional de Rosario (Argentina), la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia), Universidad Autónoma de Nuevo León (México), la Universidad del Rosario (Colombia), la Universidad de Puerto Rico, la Universidad de La Habana (Cuba), la Universidad Central de Venezuela (Venezuela), la Universidad de Costa Rica, la Universidad San Francisco de Quito (Ecuador) la Universidad Federal de Río Grande do Sul (Brasil), la Escuela Politécnica Nacional (Ecuador) la Universidad Federal de Río de Janeiro (Brasil), la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (México) y la Universidad Federal de Paraná (Brasil).[291][292][293][294]

La universidad más antigua del continente y que funciona ininterrumpidamente desde su creación es la Universidad de San Marcos, fundada en Lima en 1551.[295]​ Le sigue en antigüedad la Universidad de México,[295]​ fundada ese mismo año y la Universidad Santo Tomás, en Colombia, que fue fundada en 1580.[296]​ Cabe mencionar que la primera universidad fundada en territorio americano fue la antigua Universidad de Santo Tomás de Aquino, fundada en Santo Domingo en 1538, la misma que desapareció en 1823.[cita requerida]

CulturaEditar

La cultura de América Latina tiene como principal característica el sincretismo de culturas muy diferentes, siendo las principales fuentes:

LiteraturaEditar

La Literatura latinoamericana principalmente en las lenguas española y portuguesa, ha obtenido los siguientes premios Nobel: Gabriela Mistral (1945), Saint-John Perse (1960), Miguel Ángel Asturias (1967), Pablo Neruda (1971), Gabriel García Márquez (1982), Octavio Paz (1990) y Mario Vargas Llosa (2010). Los argentinos Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato, Adolfo Bioy Casares y Juan Gelman, los mexicanos Octavio Paz, Carlos Fuentes y José Emilio Pacheco, los chilenos Gonzalo Rojas, Jorge Edwards y Nicanor Parra, como el paraguayo Augusto Roa Bastos y el uruguayo Juan Carlos Onetti, fueron premiados con el premio Cervantes.

Gabriel García Márquez es uno de los escritores latinoamericanos más importantes y reconocidos, al igual que su novela Cien años de soledad es considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana. Es una de las obras más traducidas y leídas en español[cita requerida]. Fue catalogada durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española como la segunda obra más importante del español después de Don Quijote de la Mancha del escritor español Miguel de Cervantes Saavedra y por lo tanto la principal obra a nivel latinoamericano.[cita requerida]

Durante el primer cuarto del siglo XX un conjunto de poetas lograron a través de sus obras renovar la escena literaria latinoamericana, trayendo consigo el inicio del vanguardismo en Chile. Destacadas obras como Desolación de Gabriela Mistral, Residencia en la tierra de Pablo Neruda o Altazor de Vicente Huidobro, se transformaron en verdaderas propuestas artísticas universales. Por su parte, Vicente Huidobro desarrolló una nueva idea poética denominada creacionismo que dejaría huella en el ultraísmo español y en el pensamiento dimensionalismo,[297]​ que reunía a pesadores tan dispersos como Kandinsky, Picasso, Stravinski o Modigliani. Posteriormente aparecería en la escena la obra de otro trascendental poeta chileno como fue Nicanor Parra, padre de la antipoesía y cuya influencia sigue siendo destacada hasta nuestros días.

Jorge Luis Borges fue uno de los autores destacados de la literatura del siglo XX a nivel latinoamericano. Recibió el primer Prix International de la historia en 1961, y el Premio Jerusalem en 1971. Ciego a los 55 años, fue muy polémico, con posturas políticas que le impidieron ganar el Premio Nobel de Literatura[298][299]​ al que fue candidato durante casi treinta años. El escritor y ensayista J. M. Coetzee dijo de él: "Él, más que cualquier otro, renovó el lenguaje de ficción y así abrió el camino para toda una generación de destacados novelistas hispanoamericanos".[300]​ Otro escritor argentino destacado fue Julio Cortázar.

MúsicaEditar

Ricardo Arjona (Guatemala)
Soda Stereo (Argentina)
Héctor Lavoe (Puerto Rico)
Juan Gabriel (México)
Juan Luis Guerra (República Dominicana)
Cantantes Latinoamericanos

La música latinoamericana es quizá la manifestación cultural más conocida y la que más ha influido en otras culturas a nivel mundial. Curiosamente es donde el sincretismo cultural es más patente. Su importancia es debida no solo a la calidad de la propia música, sino a la influencia que ha ejercido ésta, principalmente de los ritmos caribeños, sobre otras músicas como el jazz, rock o pop rock.

Mención aparte merecen el surgimiento en los años 60 y 70 del Neofolklore y la tonada latinoamericana que buscó rescatar las raíces de la identidad latinoamericana y se comprometía decididamente en la política. Destacaron intérpretes geniales y universales de la talla de los chilenos Víctor Jara y Violeta Parra, el argentino Atahualpa Yupanqui y también la cantante argentina Mercedes Sosa, el venezolano Alí Primera o el cubano Silvio Rodríguez. Himnos y canciones como Plegaria a un labrador, Gracias a la vida, El aparecido, Ojalá o El pueblo unido jamás será vencido son canciones cuya figuración ha trascendido al ámbito latinoamericano y se han vuelto populares a nivel mundial. En el caso específico de Chile, destacaron grupos como Inti-Illimani, Quilapayún o Los Cuatro Cuartos, obras e instrumentales como la Cantata de Santa María de Iquique, la cantata A Joaquín Murieta del conjunto Cuncumén y Víctor Jara o los minstrumentales Charagua y La Partida.

 
Grupo de mariachis tocando en la celebración del décimo aniversario de Wikipedia en Guadalajara, México.

El mariachi de México es uno de los ritmos más representativos de la música latina en el mundo, así como la música ranchera (que incluye el estilo de banda en sus derivadas versiones). La música norteña se deriva de la polka europea, fue traída a México a finales del siglo XIX, por la tendencia migratoria de europeos, provenientes de la italiana que se fueron estableciendo en la zona minera del norte de México, También cuenta con música nativa como los sones del huapango, siendo la letra más reconocida La bamba. La música de trío es un estilo romántico típico del país. En noviembre de 2011 la UNESCO inscribió a El Mariachi, música de cuerdas, canto y trompeta como integrante de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.[301]

 
Baile Danzón Cumbia del Festival Nacional de La Pollera Panamá.

De Cuba provienen el son, la guaracha, el chachachá, el bolero, el mambo y el danzón, entre otros. Por su parte, el merengue y la bachata tienen sus orígenes en República Dominicana, país de donde son originarios la gran mayoría de sus exponentes y compositores. Por el lado centroamericano, en El Salvador el género tradicional es por excelencia el xuc, género creado por el maestro salvadoreño Francisco Palaviccini, dando gran importancia a la cultura musical de El Salvador con canciones como "El Carbonero", "Adentro Cojutepeque", "Carnaval de San Miguel" entre otras. La punta, de origen hondureño, es un baile muy peculiar por sus movimientos rápidos y coordinados de caderas, con un cierto parecido a la samba brasileña. De Panamá, el tamborito, la Cumbia y la tamborera son sus aires musicales autóctonos de mayor proyección.

La cumbia, uno de los géneros autóctonos de Colombia, ha sido popularizado, fusionado y adaptado a la cultura e idiosincrasia de casi todos los países latinoamericanos a partir de los años 1940. También han alcanzado notoriedad continental el vallenato (fines del siglo XX, principios del XXI), el bambuco (principios del siglo XX), y el porro (mediados del siglo XX). El pasillo, género musical de origen andino, es autóctono de Colombia pero también muy popular en Ecuador. En Venezuela la música nacional es el joropo con sus variantes llanera, central y oriental. También son populares la gaita zuliana, la parranda central y zuliana, el polo coriano, el merengue venezolano y el vals venezolano.

 
El Tango de Argentina y Uruguay.

En Argentina el mayor exponente musical es el tango; dicho ritmo y baile encuentra sus raíces en la inmigración masiva, mayoritariamente europea, que reconstituyó la sociedad rioplatense. Interpretaciones en Broadway, musicales y otras producciones se han basado en este estilo musical. En 2009 la Unesco lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La música folclórica tiene mucha importancia en el norte del país, con raíces en los pueblos indígenas originarios, tiene exponentes muy conocidos como Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y Soledad Pastorutti. También son populares en Argentina la milonga, la zamba, chamamé en el litoral y la zona norte del país, cuarteto icono de la provincia de Córdoba y el rock con exponentes reconocidos internacionalmente como la banda Soda Stereo.

 
Pareja bailando Marinera Norteña en Trujillo, Perú.

En Perú es típico el huayno, importante género musical y baile andino de origen inca. La marinera, en su variante de marinera norteña tiene también una influencia del tondero, que es anterior a la zamacueca, es un baile exclusivamente peruano. Además es común en los andes peruanos, desde épocas prehipánicas, el uso de instrumentos de viento como la zampoña. Un instrumento de percusión usado en el género festejo es el cajón, este instrumento es usado desde el siglo XIX por los afroamericanos criollos del Perú. Actualmente, ritmos extranjeros como la salsa, la cumbia, el merengue, el vallenato, el reguetón y el rock y el pop son muy populares en Perú.

En Bolivia, uno de los países con mayor diversidad geográfica, existen ritmos igualmente diversos como el taquirari, la chovena y el carnavalito, fruto del mestizaje español y guaraní. En la zona andina se destacan la saya, el huayño y la cueca también de origen mestizo, la existencia del charango es fundamental en estos ritmos. En los últimos años se ha observado un auge importante de nuevos ritmos como el Brincao, de carácter alegre y movido.

En Paraguay es muy tradicional la polca paraguaya, la polca-canción, la guarania y la galopa. Por el lado uruguayo es típico el candombe, originado en Montevideo, ritmo autóctono proveniente de los esclavos africanos. En Chile la cueca es su ritmo y baile más famoso, pero destaca por sobre todo en el nacimiento y desarrollo de la tonada y la nueva canción latinoamericana.

La samba, el choro y la bossa nova son conocidas mundialmente como músicas propias de Brasil.

El reguetón surge como resultado de la fusión de diferentes ritmos como el hip hop y el reggae. Tiene sus orígenes en Panamá y en Puerto Rico,[302]​ y su escena musical se extiende por todo el continente. También en Puerto Rico, la infusión de ritmos africanos, indígenas y propios de la región, le dieron paso a la bomba y la plena.

La música latinoamericana también ha aportado cantantes que han alcanzado fama mundial tales como los colombianos Shakira y Juanes, los cubanos Celia Cruz, Gloria Estefan y Jon Secada (siendo ellos tres estadounidenses naturalizados), los puertorriqueños Ricky Martin, Chayanne y Luis Fonsi y los mexicanos Vicente Fernández, Thalía, Juan Gabriel, Lila Downs, Julieta Venegas, Luis Miguel y el guitarrista Carlos Santana (nacionalizado estadounidense).

El rock latino ha tenido difusión en el continente y más allá de sus fronteras desde la década de 1980. Importantes grupos han sido: Arena Hash, Caifanes, Café Tacuba, Enanitos Verdes, Grupo Rio, La ley, Los Jaivas, Los Prisioneros, Los Tres, Maná, Soda Stereo, Sui Géneris, Los Abuelos de la Nada, Los Fabulosos Cadillacs, etc.

El principal festival musical de Latinoamérica es el Rock in Rio en Río de Janeiro, Brasil, celebrado desde 1985. Le sigue el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, que se celebra anualmente en esa ciudad chilena desde 1960.

Cine y teatroEditar

La filmografía latinoamericana es rica y diversa. México ha sido el país latinoamericano con una larga y tradición cinematográfica ,[303]​ Históricamente los principales centros de producción han sido Argentina, Brasil y México, que desde 1930 hasta 1996, concentraron el 89% de la producción cinematográfica de América Latina. También Colombia y Cuba han tenido aportes importantes, aunque en menor medida.

El cine latinoamericano floreció tras la aparición del sonido, lo que supuso una barrera idiomática a la exportación de Hollywood al sur de la frontera en las primeras décadas. En las décadas de 1950 y 1960 surgió el movimiento del Tercer cine, liderado por los cineastas argentinos Fernando Solanas y Octavio Getino. Más recientemente un nuevo estilo de dirigir y contar historias ha sido denominado "nuevo cine latinoamericano".

 
En 2015, Alejandro González Iñárritu se convirtió en el segundo director y productor mexicano consecutivo en ganar el Premio de la Academia con la película Birdman, ganando su segundo Oscar en 2016 por la película El renacido.

El cine mexicano en su Época de Oro, comprendida entre 1936 y 1957, presumía de una poderosa industria comparable a la del Hollywood de su tiempo. México se convirtió en el centro de las películas comerciales, de América Latina en particular, y de habla hispana en general.[304]​ El poderoso Star System del Cine mexicano catapultó a importantes estrellas como María Félix, Dolores del Río, Pedro Infante, Jorge Negrete o Cantinflas y directores como Emilio Fernández y el español Luis Buñuel. Las cintas María Candelaria (Emilio Fernández, 1943) y Viridiana (Luis Buñuel, 1961) son las únicas cintas de habla hispana que han obtenido la Palma de Oro del Festival de Cannes, mientras que la cinta La perla (Emilio Fernández, 1947), fue la primera cinta latinoamericana en recibir el Globo de Oro.[305]​ En los años 1970 México fue la localización de muchas películas de acción y de horror. Recientemente el cine mexicano ha resurgido con películas de trascendencia internacional como Amores Perros (2000) y Y tu mamá también (2001) que han llevado a sus directores Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñarritu a Hollywood. Alejandro González Iñárritu ha dirigido cintas como Babel (2006), Birdman (2014) y El renacido (2015). Por estas dos últimas, el cineasta ha obtenido el Óscar como mejor director. Alfonso Cuarón ha dirigido cintas como Children of Men en 2006, Harry Potter and the Prisoner of Azkaban en 2004 y Gravity en 2013, película con la que se convirtió en el primer director latinoamericano en ganar el premio Óscar. El también mexicano Guillermo del Toro ha alcanzado reconocimiento y prestigio en el extranjero con cintas como El laberinto del fauno (2006) y ambas entregas de Hellboy (película) (2004 y 2008). En 2018 fue galardonado con el Óscar a mejor director y mejor película por La forma del agua, convirtiéndose en el tercer director mexicano en recibir este premio. Carlos Carrera, Arturo Ripstein o Michel Franco son también conocidos cineastas mexicanos. Algunos actores mexicanos han conseguido éxito internacional al posicionarse en el cine de Hollywood, tales como Ramón Novarro, Dolores del Río, Lupe Vélez, Anthony Quinn, Katy Jurado y Salma Hayek.

El Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) es un festival cinematográfico mexicano considerado como uno de los más importantes en Latinoamérica y el Mundo. Es apreciado por la crítica cinematográfica y por el público en general por su cuidadosa selección de películas y por ser un punto de encuentro sin igual entre los cineastas mexicanos, el público y la comunidad fílmica internacional.

 
El Festival Internacional de Cine de Guadalajara en México, considerado uno de los mejores festivales en Latinoamérica.[306]

En la ciudad de Guadalajara se lleva a cabo el Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Es el festival más sólido de Latinoamérica y México, con una oferta para la Industria Cinematográfica que le ha permitido posicionarse en el ámbito nacional e internacional. Es un foro para la formación, instrucción e intercambio creativo entre los profesionales, críticos de la cinematografía internacional y estudiantes de Iberoamérica.

El mexicano Anthony Quinn y los puertorriqueños José Ferrer, Rita Moreno y Benicio del Toro son los únicos actores latinoamericanos en ganar el premio Óscar. Otros actores latinos que han sido nominados a este premio son los mexicanos Katy Jurado (1954), Salma Hayek (2002), Adriana Barraza (2006) y Demian Bichir (2011), la argentina Norma Aleandro (1988), la puertorriqueña Rosie Pérez (1993), la brasileña Fernanda Montenegro (1998) y la colombiana Catalina Sandino Moreno (2004).

 
El teatro Colón en Buenos Aires, considerado uno de los cinco mejores del mundo.[307]

El cine argentino, ha sido históricamente uno los tres más reconocidos del cine latinoamericano.[308]​ Fue una gigantesca industria en la primera mitad del siglo XX, y resurgió tras la dictadura militar. Entre 1930 y 1950, el cine argentino vivió su época dorada, en la cual Argentina se transformó en el mayor productor de películas del mundo de habla hispana.[309][310][311]​Argentina es el único país de América Latina en haber conseguido Óscares: La historia oficial en 1985 y El secreto de sus ojos en 2010. A pesar de que la crisis económica argentina afectó la producción cinematográfica de la época, varias películas argentinas lograron éxitos internacionales como Nueve reinas (2000), El hijo de la novia (2001), La Ciénaga (2001), El abrazo partido (2004), Diarios de motocicleta (2004) y Relatos salvajes (2014).

En el cine brasileño se destaca el cinema novo, un movimiento creado a partir de un particular modo de hacer cine con guiones críticos y con mensajes políticos además de una fotografía basada en la luz de los paisajes tropicales. El cine brasileño no suele tener mucha salida fuera del país pero películas como Central do Brasil (1999), Cidade de Deus (2003) y Tropa de élite (2007) han obtenido algunos reconocimientos.

El cine cubano desde la revolución es producido por el Instituto de cinematografía cubano. El más destacado cineasta de este país es Tomás Gutiérrez Alea con producciones como Fresa y chocolate.

En el ámbito teatral, la participación latinoamericana difiere mucho de nación en nación. La ciudad de Buenos Aires con más de 300 teatros la convierten en la cuarta ciudad del mundo con más escenarios.[312]​ Entre ellos, el Teatro Colón es, por su impecable acústica, trayectoria y dimensiones, uno de los cinco teatros de ópera más importantes del mundo junto a La Scala de Milán, la Ópera Estatal de Viena, la Ópera Semper de Dresde, la Ópera de París y Ópera de Sídney.[313][314]

Pintura y arteEditar

A pesar de la riqueza del arte precolombino la pintura en algunos países de América Latina ha estado más influenciada por los estilos pictóricos europeos, como en Argentina, y en otros como México, los han conservado. Durante el período colonial, la mezcla de tradiciones indígenas y europeas (debida a las enseñanzas de los frailes cristianos) produjo un arte cristiano particular llamado arte indocristiano. Pero mayoritariamente la tradición del arte indígena fue arrinconada durante este período, debido a la influencia de los movimientos pictóricos europeos, principalmente la pintura barroca española, portuguesa y francesa, que a su vez seguían los cánones clásicos marcados por los maestros italianos. En general este eurocentrismo artístico empezó a decaer a principios del siglo XX cuando los artistas latinoamericanos comenzaron a reconocer su condición diferencial y empezaron a seguir un camino propio.

A comienzos del siglo XX, el arte latinoamericano se inspiró mucho en el movimiento constructivista ruso. Se atribuye a Joaquín Torres García y Manuel Rendón la importación del movimiento constructivista a Latinoamérica desde Europa.

 
El Museo Soumaya, la capital mexicana es la segunda ciudad con más museos en el mundo solo por detrás de Londres.

El muralismo es el principal movimiento artístico surgido en Latinoamérica y es representado por pintores como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Juan O'Gorman en México, y Pedro Nel Gómez y Santiago Martínez Delgado en Colombia y Antonio Berni, Xul Solar y Benito Quinquela Martín en Argentina. Algunas de las obras muralistas más impresionantes se pueden encontrar en México, Colombia, Nueva York, San Francisco, Los Ángeles, Chicago y Filadelfia.

La pintora mexicana Frida Kahlo quizás es la artista latinoamericana más conocida. Pintó representaciones de su propia vida y la cultura mexicana en un estilo propio que combinó el realismo pictórico, el simbolismo y el surrealismo. Las obras de Kahlo tienen el precio de venta más alto de toda la pintura latinoamericana. [315]

Actualmente el pintor, escultor y dibujante colombiano Fernando Botero es considerado el artista vivo originario de Latinoamérica más cotizado actualmente en el mundo. Ícono universal del arte, su extensa obra es reconocida por niños y adultos de todas partes por igual.

La Ciudad de México ocupa el segundo lugar con más museos en el mundo, solo por debajo de Londres. Destacan el Museo Nacional de Antropología considerado el más grande de Latinoamérica y el que recibe mayor número de visitantes con 2,6 millones anualmente. Otros museos importantes son Museo Nacional de Historia, el Museo Tamayo Arte Contemporáneo y el Museo Soumaya.[316]

Patrimonio de la HumanidadEditar

Países con mayor número de sitios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO 2017
Puesto[317] País Sitios naturales Sitios culturales Sitios mixtos Total de sitios
1.   México 6 28 2 36
2.   Brasil 7 14 0 21
3.   Perú 2 8 2 12
4.   Argentina 5 6 0 11
5.   Cuba 2 7 0 9
6.   Colombia 2 6 1 9
7.   Bolivia 1 7 0 8
8.   Chile 0 6 0 6
9.   Panamá 3 2 0 5
10.   Ecuador 2 3 0 5

* Actualizado a julio de 2018.

DeporteEditar

   
Pelé (Brasil) y Maradona (Argentina), los futbolistas del siglo XX según la FIFA, oficial y popular, respectivamente.[318]
 
Delegación tunecina en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de México 1968.
 
Ceremonia de apertura de los Juegos Panamericanos (Río de Janeiro, 2007).

América Latina ha sido electa en dos ediciones de Juegos Olímpicos, la primera en Ciudad de México en 1968 y en Río de Janeiro en 2016.

La región ha sido sede de siete Copas del Mundo. La primera edición de la Copa Mundial de Fútbol se celebró en Uruguay en 1930, luego Brasil en 1950, Chile en 1962, México en 1970, Argentina en 1978, nuevamente en México en 1986 y por última vez en Brasil en 2014. Los tres países futbolizados de la región han obtenido el título en 9 de las 21 ediciones disputadas hasta 2018: Brasil (5), Argentina (2) y Uruguay (2), siendo la segunda región que más veces la ha obtenido, tras Europa con 12. La selección de Brasil es la más destacada en la historia. La selección de Uruguay es la que posee más títulos oficiales en la historia con 19. El encuentro entre las selecciones de Brasil y Argentina es denominado como el Superclásico de las Américas, el principal del continente y uno de los más famosos a nivel global.[319][320][321]​ El brasileño Pelé y el argentino Diego Maradona han sido considerados en repetidas ocasiones como los mejores futbolistas de la historia.[322][323][324][325][326][327][328][329][330][331][332]

En otros ámbitos, existen torneos de importancia a nivel de selecciones como la Copa América, donde participan las 10 selecciones nacionales afiliadas a la Conmebol. Uruguay con 15 copas, es el equipo que más veces la ha ganado, seguido de Argentina con 14 y Brasil con 8. A nivel de clubes, el principal torneo es la Copa Libertadores de América (liderada por el club argentino Independiente con siete títulos), considerada el segundo principal torneo continental de clubes en el mundo y el tercero del mundo, detrás de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA y la Liga de Campeones de la UEFA.

América Latina también destaca en el béisbol específicamente en la región del Caribe (Cuba, Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana, México, Panamá, Venezuela y la Costa Caribe de Colombia). Cuba fue varias veces campeón olímpico, mientras que República Dominicana fue campeona mundial en 2013. Asimismo, hay otros deportes de equipo que son practicados en algunos países como el básquetbol, siendo Argentina y Brasil los más destacados representantes al obtener títulos mundiales y olímpicos. Argentina es campeón del mundo (1950) y campeón olímpico (2004), por su parte Brasil posee dos campeonatos mundiales (1959 y 1963) y el rugby en Argentina (principalmente), Chile y Uruguay.

 
Julio César Chávez es considerado uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos.

América Latina también destaca en el boxeo siendo México y Cuba los más destacados representantes al obtener títulos mundiales y olímpicos, los boxeadores mexicanos han obtenido más de 200 títulos mundiales durante su historia. Los boxeadores latinoamericanos más destacados son Héctor Camacho, Félix Tito Trinidad, Julio César Chávez, Carlos Monzón, Pascual Pérez, Salvador Sánchez, Alexis Argüello, Antonio Cervantes, Roberto Durán, entre otros.

Las artes marciales son también muy practicadas en esta región, destaca el karate en Costa Rica, Perú, Puerto Rico y Venezuela; el kick boxing en Argentina, Colombia y Puerto Rico y el vale tudo y Jiujitsu (o jiu-jitsu brasileño) en Brasil. Este último estilo de combate fue creado por la familia Gracie. También se practican los deportes de lucha como el judo, muy practicado en Brasil, Cuba y Venezuela. El taekwondo es común en Cuba, Brasil, Ecuador, Colombia, México, Perú, República Dominicana y Venezuela. La lucha libre profesional es común en México, Panamá, Bolivia, Argentina, Perú y Puerto Rico.

El atletismo, ha tenido figuras latinoamericanas destacadas por historia. Cuba se destaca como el mejor exponente en diferentes pruebas atléticas, en contraparte otros países también han dado atletas de talla mundial, tal es el caso del ecuatoriano Jefferson Pérez, el dominicano Félix Sánchez y la mexicana Ana Guevara quienes han logrado posicionarse en el puesto número uno del ranking mundial de la IAAF y se encuentran dentro de los 10 mejores atletas de la historia en sus respectivas pruebas.

Los deportes acuáticos también son muy practicados en Latinoamérica. En natación, Brasil es una de las grandes potencias con destacados nadadores a nivel mundial como César Cielo, considerado de los mejores de la historia. En los clavados, México es el mejor representante latinoamericano con una larga tradición de clavadistas fundada por Joaquín Capilla que se convirtió en el primer hispano en conquistar una medalla de oro olímpica así como muchos otros que han destacado en Campeonatos Mundiales y Juegos Olímpicos como Carlos Girón, Fernando Platas y Paola Espinosa quien es la primera mujer latina en convertirse en campeona mundial.

También se practica el automovilismo en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay y Perú. El ciclismo se practica en Colombia, Venezuela y Bolivia; el alpinismo en Argentina, Bolivia, Chile y Perú; el patinaje de pista se practica en Colombia y el de figura en México.

En tenis, se han destacado jugadores principalmente de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y México. El encuentro entre los equipos argentino y chileno corresponde al «principal clásico del tenis latinoamericano».[333]​ Argentina ganó la Copa Davis en 2016 y es el país que más jugadores ha tenido en el ranking de los mejores 10 jugadores del mundo de la Ranking ATP individual. Chile ha sido dos veces campeón del mundo por equipos[334][335]​ y doble campeón olímpico en Atenas 2004.[336][337]​ También destacaron tenistas número uno del mundo individual, los brasileños Gustavo Kuerten y Maria Bueno, los chilenos Marcelo Ríos[338]​ y Anita Lizana, el ecuatoriano Pancho Segura y el mexicano Rafael Osuna.

En polo, se destacan Argentina, Brasil y Chile. Argentina es el país que más lo practica y el más destacado históricamente, logrando medallas olímpicas de oro y cinco campeonatos mundiales. Actualmente, tiene la mejor liga del mundo. Es el único país que ha logrado equipos con handicap de 40 (el mayor que se puede obtener) y el que tiene más jugadores con 10 de handicap. Brasil posee tres mundiales y Chile dos.

El voleibol, es también uno de los deportes más practicados en América Latina, destacándose Brasil, Cuba y Perú como una de las máximas potencias en este deporte. Es también muy popular en Argentina, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela.

Independientemente de su nivel de popularidad, algunos países han definido una disciplina como Deporte nacional por ley. Tal es el caso de Argentina (pato),[339]​ Colombia (tejo),[340]​ Chile (rayuela y rodeo chileno)[341]​ y México (charrería).

A nivel continental destacan los Juegos Panamericanos, los Juegos Centroamericanos y del Caribe, los Juegos Odesur, los Juegos Bolivarianos, los Juegos Iberoamericanos (en determinados eventos deportivos), los Juegos del ALBA (conocidos también como los Juegos de la Amistad) y la Copa América.

La región no ha logrado medallas ni puestos premiados en los Juegos Olímpicos de Invierno. El mejor resultado ha sido el de la brasileña Isabel Clark quien fue novena en snowboard cross en los Juegos de Turín en 2006.

Latinoamericanos en el mundoEditar